La legendaria heroína de Coventry

Héctor Rodríguez Espinoza


“Nada puede decirse que es cierto en este mundo, excepto la muerte y los impuestos.” Benjamín Franklin.


I. En Seminario Géneros, medios y audiencias, ”150 películas con impuestos”, Aníbal Ferraz (2009) escribe:

""No impuestos sin representación” exigía el viejo adagio del siglo XVIII. Los impuestos históricamente han estado en el centro de conflictos entre el Estado y los ciudadanos; su desaprobación muchas veces es ocasionada por el deterioro de la percepción de legitimidad del contrato social.

La complejidad de estas relaciones no facilita la comprensión de las finalidades de la tributación y de los cometidos del Estado, y especialmente, porque el entendimiento de la realidad política, social y económica se basa en abstracciones.

Justicia, legitimidad, legalidad, libertad, igualdad, derechos, son conceptos abstractos “no visibles”.

Dice Bourdieu que en nuestras sociedades el Estado contribuye en una parte determinante a la producción y a la representación de los instrumentos de construcción de la realidad social. A través de sus prácticas impone formas de percepción y pensamientos comunes; así la tributación puede mostrarse como un vínculo político fuerte a través de la participación ciudadana; puede disimularse, provocando la ilusión tributaria que en general conviene a los gobiernos; una administración tributaria puede mostrarse como garante de justicia o con un accionar extremadamente coercitivo; su contraparte, los contribuyentes, pueden mostrarse pasivos o por el contrario, embanderarse con campañas anti impuestos. Cuando estas prácticas son llevadas al universo de la cultura audiovisual resulta interesante reconocer imágenes comunes que representan a los ciudadanos y su relación con los impuestos. ...”


II. El grosero, inflacionario y peor vendido aumento del  IEPS a la gasolina y diesel, agüadeó el fin de 2016 e inicios de 2017. Su tinta y voces derramadas saturan nuestra conciencia y ponen a prueba nuestra precaria institucionalidad y la reputación de los medios.

Recordemos a Lady Godiva:


¿QUIEN FUE?

Lady Godiva (principios del siglo XI), dama anglosajona, famosa por su belleza y bondad, casada hacia 1040 con Leofric (968–1057), conde de Chester y de Mercia y señor de Coventry.

Su nombre anglosajón Godgifu ó Godgyfu quiere decir gift of God («regalo de Dios»); Godiva es la versión latina del nombre.


LEYENDA

De acuerdo con el cronista del siglo XIII, Roger de Wendower, construyó con su esposo, cuya buena administración es destacable, el monasterio de Coventry.

Compadecida de los sufrimientos y apuros de sus vasallos, a los que su marido esquilmaba con tributos abusivos, se solidarizó con ellos. Cuando la ambición se apoderó de su esposo, Godiva rogó a su cónyuge que disminuyera los impuestos que abrumaban a los habitantes de Coventry. El conde accedió, pero con la condición de que ella atravesase desnuda las calles de la ciudad, sin más vestidura que sus largos cabellos, lo que hizo, cubriéndose únicamente con su larga cabellera.

Según cuentan, lo hizo no sin antes acordar con sus vecinos que éstos se encerrarían en sus casas, para no perturbarla en su desnudez.

El día elegido, Lady Godiva se paseó desnuda por el pueblo, montada en su caballo, mientras todos los vecinos de Coventry, en un acto de solidaridad, se encerraron en sus casas y evitaron mirarla y con las ventanas cerradas.

Sólo la vio un sastre indiscreto, que desde entonces fue llamado Peeping Tom, Tom el fisgón. No pudo resistir ver a su señora desnuda a través de la persiana y se quedó ciego. La expresión pasó a designar en el idioma inglés a quien en castellano se llama mirón y en francés voyeur.

La leyenda, que según los historiadores puede estar basada en una historia real —al menos parcialmente—, finaliza aclarando que Leofric, conmovido por el gesto de su esposa, cumplió su promesa y rebajó los impuestos.

Cada tres años, en las fiestas populares de la ciudad inglesa de Coventry, se incluye a una mujer desnuda que, montada a caballo, recorre sus calles, en recuerdo de la heroína Lady Godiva.


ARTE

El Herbert Art Gallery & Museum, en Covertry, mantiene una exposición permanente sobre Lady Godiva. La obra más antigua, cuyo autor es Adam van Noort, fue encontrada en el Condado de esa ciudad, en 1586. Su pintura representa a una voluptuosa Lady Godiva, desnuda sobre su caballo y cubriéndose con sus largos cabellos.

Otro de los cuadros de la colección fue creado por John Collier, en 1897, quizá el más famoso de los que la representan.

- En la cancíon "Don´t Stop Me Now", de la agrupación Británica de rock Queen, en un verso se le hace referencia a la noble británica: "I´m a racing car passing by, like lady Godiva".

- La banda Simply Red en su álbum "It´s only love" del año 2000, incluyó una canción llamada "Lady Godiva´s Room".

- El cantante británico Alex Day escribió la canción "Lady Godiva".

-La banda "The Velvet Underground" escribió la canción "Lady Godiva´s Operation".

- El dúo británico Peter and Gordon grabó la canción Lady Godiva en 1967, para el álbum del mismo nombre.

CINE

El personaje histórico ha sido llevado al cine varias veces, incluso con versiones modernas que mantienen su forma de protesta, aunque el motivo puede variar.

Lady Godiva (1911), la primera, con Julia Swayne Gordon en el papel principal y producida por Vitagraph Company.

Lady Godiva (1921). Drama alemán, dirigido por Hubert Moest, con Hedda Vernon.

Lady Godiva (1928). Corto dramático británico, dirigido por George J. Banfieldy Leslie Eveleigh, con Gladys Jennings.

Lady Godiva of Coventry (1955). Drama dirigido por Arthur Lubin, con Maureen O'Hara.

1949: The Ghost Talks, con Three Stooges; parodia corta.

1955: Lady Godiva of Coventry, con Maureen O´Hara en el papel principal.

2004: La leyenda de Lady Godiva (Легенда о Леди Годиве), cortometraje de dibujos animados producido por los estudios de Bielorrusia Bielarrusfilm (Беларусьфильм), con guión y dirección de Irina Kodiúkova (Ирина Кодюкова).

2006: Lady Godiva.

2007: Lady Godiva: Back in the Saddle.


LITERATURA

Aparece como personaje o es nombrada en:

- Godiva (1842), poema de Alfred Tennyson. Hereward the Wake (1865). - En la novela de Charles Kingsley, aparece como uno de los personajes. - Mujeres enamoradas (Women in Love, 1916), novela de D. H. Lawrence. -En El corazón (გული), poema de Galaktión Tabidze (en georgiano, გალაკტიონ ტაბიძე. En ruso, Галактион Табидзе), se le hace mención. -En Boston (1928), novela de Upton Sinclair, le nombra. -Las siete Lady Godivas: los hechos reales concernientes a la historia de la familia más desnuda, 1939, novela corta ilustrada del Dr. Seuss. Kaputt (1944), novela de Curzio Malaparte. -Ariel (1965), poema de Sylvia Plath. -Nicotine, poema de Ezra Pound. -King Hereafter (1982), novela de Dorothy Dunnett (1923-2001), tiene a Lady Godiva como uno de los personajes. -Inshalla (Insciallah, 1992), novela de Oriana Fallaci. -Godiva: The Viking Sagas (2004), novela de David Rose. -Superman/Batman #20 (2005) tiene un villano llamado Godiva, cuya desnudez es cubierta únicamente por su pelo. -Godiva (2008), novela histórica de Nerys Jones, que murió mientras la obra estaba en imprenta; se cuentan los acontecimientos de 1042 que culminan con el nombramiento popular de Lady Godiva como heroína. -Naked (2008), historia corta de Louise Hawes perteneciente al libro de relatos Black Pearls, A Faerie Strand. -No Lady Godiva, poema de Charles Bukowski. -Godiva en blue jeans, poema de María Victoria Atencia. -En el capítulo 121 de Los Sorias, Alberto Laiseca la refiere.


III. Aníbal Ferraz concluye:

“... La alineación dual de esta selección de producciones audiovisuales relacionadas con impuestos en el eje lo bueno-lo malo, permitió agrupar en algunas de sus variantes la riqueza de prácticas y comportamientos morales que los involucran. Una simplificación esquemática se presentaría así:

El eje enfrenta las contracaras: el Estado garante de la cohesión social o el Estado abusivo y confiscatorio; el recaudador agobiado que lucha contra la inequidad o el soldado del Estado opresor; los contribuyentes que se rebelan contra la injusticia o los tramposos que escapan de sus obligaciones. Esta dualidad parecía resolverse en la percepción (de productores y receptores) de la justicia social y legitimidad de los impuestos.

Y en esta realidad, en cuya construcción el Estado es parte determinante según Bourdieu, cabe preguntarse de qué lado del mapa quedan los triunfos de la justicia social. Como en la recordada frase de Benjamín Franklin. …

Desde la fuerza real de esta relación compulsiva entre contribuyentes y Estado, en las comedias se disparan consecuencias que parten de la más cruda realidad hacia la fantasía más etérea: un dragón que encuentra un escape fiscal, Homero Simpson se vuelve un fugitivo fiscal e intenta comprarle Cuba a Fidel Castro, el recaudador chino que lucha contra zombis, el evasor que es ejecutado por un patriota que se levanta de su tumba. En el recaudador, el reconocimiento por parte de la audiencia parece ineludible, todos conocen sus intenciones y afectivamente podría provocar rechazo. Esta imagen se recompone cuando es el héroe del género de aventuras o policial, como el intocable Ness que logra encarcelar a Al Capone. En la comedia, en cambio, es uno de los atributos que contribuye al héroe imperfecto.

Pero en la vida real, ¿un recaudador causando compasión? Tal vez sí desde una distancia burlona, si se lo descubriera abrumado, envuelto en una situación irrisoria, como el tímido y aspirante a cantor Bharat de Bheja Fry, ridiculizado por los empresarios de la música que le crean esperanzas.

No es propósito del trabajo analizar la evolución en el tiempo de los modos de representación, pero una aproximación parecería indicar que han ido cambiando al paso de los años: los tiempos más recientes parecen tolerar menos la ingenuidad clásica tanto del recaudador, como del rol que representaba el Estado. Tal vez antaño se buscaban representaciones más tranquilizadoras de la organización política de la sociedad. El género documental parece mostrar un indicio de estos cambios.

Los asuntos fiscales no constituyen géneros ni subgéneros, tal vez porque son suficientes las reglas de interpretación que ofrecen los géneros clásicos (dramas, comedias, policiales) o porque estas distinciones están cada vez más contaminadas entre sí o porque el tratamiento de los asuntos fiscales no ha adquirido una dimensión relevante.

Es posible pensar que esto se debe a que no captan el interés de las preferencias y gustos estéticos, o bien es posible pensar que su poca visibilidad es deliberada.

El economista Joseph Schumpeter decía que la fiscalidad es el espejo de una nación, en ella se refleja el espíritu de un pueblo, su nivel cultural, su estructura social y sus hechos políticos más notables. Pues en la TV y el cine se diría que también”.


FINAL. Lo dicho: El grosero, sin lógica alguna, inflacionario y peor vendido aumento del  IEPS a la gasolina y diesel, a la electricidad, a los productos básicos y a otros servicios imprescindibles en los hogares; más el abuso de los privilegios de la  casta dorada de la alta burocracia; además la devaluación y temor fundado a la era del tirano y mal vecino Donald Trump, son las gotas que derramaron el vaso colmado de agravios y agüadeó el fin de 2016 e inicios y seguimiento de 2017.

¿En el telón de fondo? ¡La corrupción y su impunidad!

Su tinta y voces derramadas saturan nuestra conciencia y su shock hace despertar a las clases medias urbanas de su letargo conformista. Ponen un ¿ultimátum? a la precariedad y derrotabilidad de nuestros poderes constituidos, de instituciones y de organismos defensores de la sociedad civil y la reputación de los medios y redes sociales en donde –además de nuestra investigación y docencia universitaria- contribuimos con un cotidiano grano de arena.

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