Los motivos de Samuel

El reino de los sátrapas

Gilberto Armenta


 

Durante el último trienio de Guillermo Padrés Elías, Samuel Moreno Terán coordinó la bancada del PRI en el Congreso Local.

 

Pero siempre se dijo que trabajó de la mano con los panistas Javier Neblina Vega y Gildardo Real Ramírez, a favor de los intereses del ahora y convicto ex gobernador panista.

 

Por eso, en el 2015, fracasó en su intento por ser el candidato priista a la alcaldía de Hermosillo.

 

Y dicen, los que de política saben, que no gana una elección ni caminando de la mano con el mismísimo Espíritu Santo.

 

Pero, hay una arista que poco se ha considerado hasta hoy.

 

En ese mismo año, mientras a él le cerraban las puertas para ser candidato en la capital de Sonora, logró imponer en Cananea a su sobrino Fernando Herrera Moreno, como candidato a la alcaldía de ese minero municipio.

 

Luego del triunfo electoral que les favoreció, ese ayuntamiento se convierte en su refugio, y de septiembre de ese 2015 a la fecha, Samuel Moreno Terán representa el poder detrás del trono.

 

Pero lea usted con atención:

 

Fernando Herrera Moreno tomó protesta como alcalde de Cananea en septiembre de 2015, y en diciembre de eso mismo año, se anuncia que ese municipio estaría recibiendo, por concepto del Impuesto al Fondo Minero, importantes sumas de dinero para inversión en todos los rubros de obra municipal.

 

Y efectivamente, Cananea recibe alrededor de 244 millones de pesos, correspondientes al ejercicio fiscal 2014 y 2015, que son entregados a Fernando Herrera Moreno, para destinarlos a diferentes obras aprobadas con anterioridad.

 

Esas obras se licitaron por diferentes empresas.

 

Y algunas de esas empresas están ligadas a Samuel Moreno Terán, bajo condiciones poco claras, a decir de quienes compitieron por esa oportunidad.

 

Y es aquí donde el verdadero motivo de Samuel Moreno Terán se establece.

 

La oportunidad de hacer negocio con el fondo minero, no radica, para nada, en quienes estén al frente de los gobiernos de los tres niveles. El SAT lo recaba vía impuestos, le Federación lo direcciona a los estados conforme al plan de obras presentados, y luego el estado lo destina a cada municipio acreedor a ese impuesto, y el municipio lo administra, a su vez, para entregarlo a las empresas responsables de las obras.

 

El negocio, si así se quiere entender, radica en convertirse en las empresas favorecidas con las licitaciones.

 

Y es que hablamos, mínimo, de 100 millones de pesos cada año, de este 2017 hasta el 2045 por lo menos, tomando como referencia que, en el 2014, Grupo México anunció la explotación de una nueva veta de cobre, con una vida útil mínima de 30 años.

 

Si usted le sabe a los negocios, sabrá que el contar con una bolsa de 100 millones de pesos a repartirse cada año durante el resto de su vida, es sumamente tentador.

 

Y si le agregamos que, en el vaivén de las negociaciones y las propuestas de proyectos, la invitación a inversionistas de otros complejos empresariales, y el trato diario con políticos de todos los niveles será la constante, pues el momio sube de valor.

 

La idea de estar al frente de ese centro de negocios, es más alentador que la idea de ser el alcalde de Hermosillo, o de pasar junto a los cuadros políticos que se representen al partido Morena, o de hacer válidas las apuestas de pertenencia al PAN, o vaya, de ser tan valiente como para representar una candidatura independiente frente a los titanes partidistas de siempre.

 

El negocio está en el fondo minero de Cananea.

 

Por eso, Samuel Moreno Terán está, a través de segundas, terceras y cuartas personas, agenciándose los proyectos en Cananea.

 

Las licitaciones le pertenecen en su mayoría, y los 244 millones que se invierten bailan delante de sus ojos.

 

Ese monumental negocio es el que está defendiendo, y no su permanencia en el PRI.

 

Le preocupa que lo saquen de la jugada del fondo minero, y no que lo desconozcan como un activo de la política actual.

 

No son miles de millones de pesos - como los que en el amparo de la corrupción los políticos pueden echarse a la bolsa sin miramientos - pero si son centenas que se pueden ganar sin mayor riesgo que convertirse en el cacique empresarial de Cananea.

 

Y súmele a eso el enorme interés de Grupo México por contar, en la medida de lo posible, con una firma aliada que le lleve a hacer negocios con sus propios millones, y recuperar en ganancias, lo que deba pagar en impuestos.

 

Algo así como juegos de ganar ganando, para quien, con sus empresas, tengo acceso constante y sonante a ese millonario fondo, y para GM, acostumbrado a hacer negocios detrás de los negocios.

 

¿La alcaldía de Cananea con un presupuesto para obra de 22 millones de pesos? Bah.

 

¿La alcaldía de Hermosillo, con más riesgo a perder que ganar en la elección? Bah.

 

Los motivos de Samuel giran alrededor de esos 122 millones de pesos anuales, y todo el negocio que estos conllevan.

 

Para el autor del SMT, Morena, el PAN y las candidaturas independientes pueden irse, con todo respeto, por donde llegaron.

@mensajero34 elmensajero.mx

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