El Maltrato infantil es tragedia Nacional.


 

 

Golpes, burlas, acoso emocional son una cosa; los castigos y las medidas correctivas como parte de la formación de un niño o niña otra muy distinta; lamentablemente México es uno de los países en la lista negra de las naciones más violentas del mundo, incluyendo el maltrato infantil.

Esta semana en Sonora caló hondo el caso de una menor de apenas siete años de edad que gracias a una denuncia ciudadana fue rescatada de sus agresores por las autoridades, pero imagínese usted si tuviera el poder mágico para asomarse a cada hogar en México y ver lo que ahí pasa.

¿Qué cree que encontraría? Las historias que pudiera contar son alarmantes, inverosímiles. Sólo para darnos una idea:

De los casos que se pueden detectar mediante denuncias, el maltrato infantil a nivel mundial tiene una prevalencia de entre el 5% y el 10%...pero en México la cifra llega al 30% según la misma Secretaría de Salud en su informe nacional sobre violencia este mismo año.

Y sumado a la cifra oculta de casos que se desconocen, niños y niñas que nunca son rescatados de ese entorno, se prevé que 5 ó 6 de cada 10 niños mexicanos han sufrido violencia infantil en algún momento de su vida.

Según estudio de la ONU en 2007 en nuestro país se cometían dos homicidios diariamente en contra de menores de 14 años, muchas veces a manos de sus propios progenitores o familiares.

En resumen, las medidas correctivas son prácticas cotidianas que se asumen como dentro de lo normal e incluso necesario en nuestra cultura; pero hay que trabajar mucho en recordarnos como sociedad qué es un castigo correctivo y qué es maltrato infantil o violencia.

Es urgente contar con campañas útiles desde el gobierno y la sociedad que promuevan lo que nuestra realidad demanda y en este caso específico sobre erradicación de la violencia contra nuestros niños y niñas.

Campañas fuertes que promuevan su protección en una responsabilidad que no es colectiva, sino personal y compartida. Es decir, todos en lo individual somos responsables en un momento determinado de atestiguar, sospechar, escuchar posibles casos de maltrato infantil y caer en la cómoda omisión de “no meternos en problemas”.

“Son sus papás y ellos saben lo que hacen” es la conclusión más práctica y más común incluso en nuestras propias familias. Pero no tomamos conciencia de las consecuencias.

Una persona adulta que sufrió violencia en su infancia, sufre una fractura en su desarrollo que implica depresiones, inseguridad, agresividad, adicciones, enfermedades imaginarias incluso, sentimientos de víctima y dependencia emocional entre otros. En pocas palabras es caldo de cultivo o bien el germen para la delincuencia.  No es regla pero es lo más común.

En conclusión, tenemos un problema grave pero que ya está detectado y reconocido por las autoridades: la violencia infantil es socialmente aceptable en México. La pregunta es ¿Qué vamos a hacer al respeto?

Niños y niñas están muriendo, están siendo afectados en su ser y estamos por omisión creando un futuro incierto de adultos violentos o con patologías delictivas que por cierto, ya nos están alcanzando, no hay que ir muy lejos para entender nuestra realidad.

El llamado es pues a ser padres, tíos, hermanos, vecinos responsables. A proteger a nuestros niños y niñas de la violencia aún en contra de su propia familia, mantenernos atentos, observantes y denunciemos cualquier posibilidad aunque nos cause incomodidad o malestar.

Este caso que se detectó gracias al valor y la responsabilidad de una denuncia es una vida que cambiará, cuántas más permitiremos que queden en la oscuridad de la impunidad?

 

Agradezco sus comentarios y retroalimentación a través del correo electrónico davidfigueroao@me.com; y  en redes sociales: Twitter @DavidFigueroaO /Fb David Figueroa O.

Reseña: David Figueroa Ortega es empresario, Ex Cónsul de México en Los Ángeles y San José California; Ex Diputado Federal; Ex Alcalde de Agua Prieta; Ex Dirigente del PAN en Sonora.

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