¿Conoces a Tony Mead?


Por: Marco Antonio Andrade Aguirre

andrade.aguirre@hotmail.com

 

La modificación a los estatutos del PRI en agosto del 2017 para permitir que un ciudadano no militante pueda ser postulado como candidato a un cargo de elección popular, fue premonitoria. Confeccionaron un traje a la medida para que el 2018 José Antonio Meade sea el candidato de ese partido a la presidencia de la república.

En 1996 en Veracruz hicieron lo mismo, pero a la inversa. Cerraron los estatutos para impedir que aquellos militantes que no hayan ocupado un cargo de elección y no tuvieran una afiliación mínima de 10 años pudieran registrarse como candidatos.

Por ese motivo Javier Gándara no fue candidato del PRI a la gubernatura. Tenía el  tiempo suficiente de militancia, pero nunca había pasado por el fuego amigo del partido ni por el acido de una elección.

Sin embargo, el 2012 los cambios estatutarios del PRI al respecto fueron obligatorios.

El tribunal electoral federal considero inconstitucional el requisito de haber ocupado un cargo de elección previa para ser postulado como candidato, dejando subsistente  el plazo de 10 años que fue lo que precisamente cambiaron para que Meade sea el candidato presidencial.

La trayectoria pública de Meade es políticamente singular y ambivalente, pero reveladora también de los intereses económicos y políticos que representa.

Es el único mexicano que en épocas y gobiernos con partidos diferentes ha ocupado  cinco Secretarias de Estado y diversos cargos de primer nivel en áreas estratégicas. Solamente le falta ser presidente del comité olímpico y director de la lotería nacional.

Trabajo con Zedillo en el IPAB. Funcionario en la SHCP con Fox. Secretario de Energía y Secretario de Hacienda con Calderón. Secretario de Relaciones Exteriores (SRE) y de Desarrollo Social (SEDESOL) con Peña Nieto. Actualmente es Secretario de Hacienda.

Meade tiene pues la virtud de haber participado indistintamente en la transición democrática y en la regresión o restauración autoritaria del país.

En ese sentido, y en consideración a su nebuloso perfil y sus laxas lealtades políticas o preferencias partidarias, es necesario valorar su desempeño en tantos cargos relevantes vinculados al ámbito financiero, energético, hacendario, diplomático y, muy especialmente, al desarrollo social para identificar, con toda claridad, quien es este personaje que por sus influencias o padrinazgo obligo a cambiar los estatutos del PRI.

Las credenciales profesionales y académicas de Meade son incuestionables. Es un tipo preparado. Respetable por su trayectoria pública y su vida privada. Exento de acusaciones de corrupción o cuestionamientos por riquezas indebidas. Un funcionario serio, eficaz y escrupulosamente responsable. Honesto, honrado y honorable. Un virtuoso de la negociación. Sereno y compasivo. Una inteligencia natural, sin duda, aunque la realidad económica y social del país sea un tremendo y verdadero desastre.

 

Los índices de pobreza, marginación y desigualdad social están en los máximos históricos. Inegi reconoce a 54 millones de mexicanos sumidos en la pobreza, 25 de los cuales están en pobreza extrema y 9 en pobreza absoluta. ¿Que paso con el presupuesto, programas, acciones y recursos de inversión para el desarrollo social?

Para nadie es un secreto que la calidad de vida y el bienestar de la mayoría ciudadana se deteriora y disminuye a diario. Los derechos sociales agonizan.

Las noticias cotidianas son desalentadoras para el común de la gente. Es lógico que el desempleo, la violencia y la creciente inseguridad, aunadas a la corrupción y a la impunidad, mas el generalizado incremento de precios y el aumento injustificado al costo de los servicios públicos, como los nuevos impuestos prediales, incluyendo los    ofensivos salarios de millones de personas, son razones objetivas para preguntarnos  ¿donde y de quien ha sido la falla de la política fiscal, porque los nulos resultados de la inversión social, los gasolinazos y el profundo hoyo negro de las finanzas públicas?   

Somos también el país más corrupto de américa latina y uno de los mayores del mundo. Es lamentable que nuestra economía esté condicionada a la dinámica de muchas actividades ilícitas. Todos sabemos en qué consisten. ¿Quién es responsable directo o indirecto, o en su caso, socio, cómplice o beneficiario de la corrupción?

Entonces, es válido dudar si el buen hombre y el excelente funcionario que aparentemente es José Antonio Meade representa el perfil presidencial que, por trayectoria y compromiso social, necesita el grueso de los mexicanos y el propio país.

Ello, sin analizar que para muchos se trata de un panista químicamente puro, aunque su capacidad de adaptación político-partidaria es legendaria. En la última visita a Sonora desayuno tacos de cabeza con el Víctor Mendoza y el Chapo Soto. Nomas.

En ese sentido, creo que en razón de que en la elección del 2018 se pondrá en juego la continuidad o el cambio del modelo económico y el régimen político, y dado los intereses naturales que Mede representa, este será el candidato presidencial del PRI.   

La disyuntiva para los priistas será entonces apoyar a un panista como candidato del PRI o a un priista como candidato de otro partido, o, de MORENA.

Salud.

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