Ya no aguantan al Rector en la Unison

Los que de plano ya no aguantan tanto estrés durante toda la semana, son los empleados y directivos del edificio de Rectoría de la Universidad de Sonora.

Porque por más que tratan de calmar los impulsos del rector Enrique Velázquez Contreras, tal parece que sus esfuerzos son inútiles.

Funcionarios como Gilberto “Gebas” León, Fernando “Fena” Bernal, Antonio García, Felipe Medina, Armando Nieblas, Manuel Ignacio Guerra, Armando Yocupio, Benjamín Burgos y todo el círculo cercano -y también algunos externos-, ya no hallan la puerta y hasta se arrepienten de estar al lado Velázquez Contreras.

Algunos son de nuevo ingreso.

Y otros son repetidores en sus puestos.

Empleados y colaboradores que trabajaron con otros Rectores, ubican plenamente la diferencia de los anteriores con el actual.

De hecho, algunos de ellos anhelan ser sindicalizados, con el fin de exigir sus derechos plenos como trabajadores.

Lamentablemente la lealtad que le tienen a Velázquez Contreras (a pesar de todo), les ha dado la fortaleza para aguantar tanto sacrificio.

Tanto ha sido el daño sufrido en estos meses, que la mayoría de ellos han tenido problemas hasta en el seno de sus familias.

Esto debido a que siguen llegando tarde a sus casas y hasta le dijeron adiós a los fines de semana por andar en el trajín acelerado del Rector universitario.

Reclamos al por mayor y hasta peticiones de divorcio, han sido las conversaciones diarias entre los funcionarios que ya no encuentran la solución a sus problemas.

Lo peor de todo, afirman, es que al estar resignados a aguantar este ritmo durante cuatro años, todavía tienen la posibilidad de llegar a ocho, en caso de que Velázquez se reelija en el 2021.

Trabajar arduamente durante todo el día y toda la semana, sería lo de menos, afirman los mismos directivos de Rectoría.

“El problema es que el fin de semana tenemos que andar jugando softbol y futbol durante todo el sábado y hasta el domingo”, se quejó uno de ellos que pidió el anonimato para evitar represalias.

“Pero eso no es todo”, me agregó este funcionario al mismo tiempo que inhalaba y exhalaba aire después de correr buen rato en un juego de softbol “¡mfff…fuuu, mfff…fuuu, mfff…fuuu…!, la bronca es que si hay alguna reta (aunque sea de futbol de salón o a la bebeleche), también le entra el Rector”, comentó ya un poco más recuperado.

A seis meses de haber asumido el cargo en sustitución de Heriberto Grijalva Monteverde (que por cierto nunca hizo ejercicio, cosa que se le notaba), la dinámica acelerada en la Universidad de Sonora se ha convertido en un ritmo normal.

Esperanzados a que se crucen los puentes de fin de semana con los días feriados (para tomarlos como descanso), los funcionarios ya están resignados a que tendrán que aguantar cuatro años consecutivos con estas actividades.

Bajar de peso en base al ejercicio físico, tener una mente sana y mantenerse con buena salud para prolongar su existencia, son logros que ya se están viendo en aquellos funcionarios que eran gorditos pero que ahora tuvieron que meterle costura a los pantalones o de plano comprar otros nuevos.

Al abundar el tema con uno de estos directivos (del que insisto, omitiré su nombre por temor a que desaparezca del organigrama de la Unison, o que lo manden a hacer lagartijas), se quejaba del “Kike” porque aparte de jugar softbol los sábados por la mañana y futbol después en la tarde, todavía aprovecha el receso de mediodía para trabajar un ratito en su oficina de Rectoría.

“Ni modo de no acompañarlo”, me decía el cansado profesionista que -como decía el “WIndy” Santeliz-, ya no siente lo duro, sino lo tupido.

“Ya le dije que se decida; o jugamos puro softbol los sábados, o jugamos puro futbol los sábados”, añadió.

“¿Qué te contestó?”, le pregunté

“Nada, nomás que teníamos que seguir jugando”, agregó, antes de irse al dug out para agarrar un bat y después tomar su turno.

Pero aquí hay otro dato curioso:

Los funcionarios universitarios que en su juventud jugaron algún deporte, ahora lo niegan rotundamente y hasta han ofrecido llevar testigos con tal de que les crean.

Ninguno de ellos quiere ser convocado a hacer deporte por parte del rector Velázquez Contreras, ya que le entra a todos las disciplinas.

Pero aún hay más:

Contra toda su voluntad, algunos de estos funcionarios todavía tienen que acompañarlo -entre semana- a caminar y trotar por lo menos tres vueltas a la pista de tartán conocida como “La Milla”, la cual se encuentra en el lado poniente del Campus Universitario.

Obvio que al haber uno que otro funcionario con mejor trote que el “Kike”, lo dejan llegar primero a la meta para no arriesgar el cheque que antes era verde.

Quiero decirles que salvo Pedro Ortega Romero, la mayoría de los Rectores nunca han practicado algún deporte -ni tampoco han hecho ejercicio físico-; pero en el caso Enrique Velázquez, tal parece que lo hace como una prioridad en su vida.

O como si tuviera 18 años.

Su amor por el deporte es tan grande, que me informan (ahora sí estoy escribiendo en un sentido más serio) que mandó hacer algunas rehabilitaciones en los espacios deportivos de la Universidad de Sonora.

Además dio instrucciones para que se hiciera la planificación financiera y los proyectos ejecutivos de otras instalaciones que se encuentran en los predios del Alma Mater.

El Estadio Olímpico Miguel Castro Servín (donde tantas batallas deportivas se han librado), tendrá una ampliación en su graderío para hacerlo casi, casi, de categoría profesional y que se desarrollen allí partidos de futbol soccer.

De igual forma al mismo escenario, se le ha estado instalando pasto sintético y en breve quedará lista la pista de tartán.

Independientemente de la promoción deportiva que se hace en la Unison para la recreación de sus más de 30 mil alumnos, maestros y ciudadanía en general, también se está trabajando en apoyar a los jóvenes atletas de alto rendimiento.

Entre ellos se encuentran los integrantes de los equipos Búhos de futbol, beisbol, volibol y basquetbol, además de deportistas individuales como Tonatiuh López que recientemente ganó la medalla de oro en los 800 metros planos del Campeonato Mundial Universitario celebrado en Japón.

Con este tipo de acciones por parte de las autoridades universitarias, no solo se promoverá más la activación física y el campeonismo dentro de la Unison; sino que también generará que haya una sociedad hermosillense más beneficiada porque contará con mejores instalaciones.

Por hoy, amigos, es todo.

Seguimos el viernes.

Facebook Eugenio Madero Samaniego

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