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+ Villalobos, cara su defensa, pero puede pagarla; De cima, su pleito con PASA no es del Ayuntamiento


          GUAYMAS, Son.- Carlos Villalobos Organista fue un político formado a la sombra del panismo tradicional de los 80, luchadores sociales que dejaron buenas lecciones y avanzaron hasta lograr el poder en Sonora con Guillermo Padrés en 2009.

La expectativa era grande. Tanto, que el bigotón de Cananea no pudo con ella y la decepción fue un balde de agua fría para todos los sonorenses. Bueno, no para todos.

A más de dos años de terminado el sexenio del defenestrado y preso Padrés, de sus principales funcionarios se sabe que tienen órdenes de aprehensión y que dejaron una polvareda al huir. Ah, y posesiones multimillonarias por todos lados. No hay duda de que les fue muy, muy bien.

Tan bien, que como en el caso de Villalobos, pagan a abogados caros (en dólares) para que los defienda y al menos por lo pronto, no se dé su deportación a Sonora, donde caería en manos de la Fiscalía Anticorrupción y se le llamaría a cuentas.

Villalobos era un sujeto que nunca llegó a los linderos del hambre, pero tampoco reflejaba economía holgada. Su bienestar comenzó cuando Ramón Corral lo llevó como suplente al Senado de la República. Luego, el descendiente del vicepresidente mexicano homónimo fue consolado con la Comisión Nacional de Pesca y Acuicultura para que se le pasara el berrinche de perder la gubernatura frente Eduardo Bours, de donde saltaría a la Sagarpa, promesa nunca cumplida pero, dicen los enterados, la espera lo dejo dos sexenios administrando recursos de la Pesca mexicana y eso pudo convertirlo en un Creso.

Villalobos fue senador y terminado el lapso del cargo, por la misma influencia fue llamado a ocupar la Secretaría de Finanzas. Se fue a las nueves. Tanto, que perdió piso y entre otras cosas se mandó a hacer una casa en Hermosillo hoy convertida en un monumento… a la corrupción. Es un palacete de 6 niveles que ningún rico habría hecho.

Ostentarse así refleja complejos, como los reflejaba en sus charlas al presumir entre otras cosas, el nuevo auto comprado. Caro, por supuesto, de millones. No se dio cuenta que tal ostentación ante los pudientes de Cajeme, su origen, solo encontraba repudio o sonrisas socarronas. No puede impresionar a esa gente que en sus cocheras, siempre han tenido esos autos porque pueden tenerlos, por poseer negocios muy remunerativos que les permiten eso y más.

Villalobos no tenía para esos carros ni esa mansión. Su sueldo no alcanza. Entender cómo lo hizo es fácil en cualquier charla de café, pero complicado en un proceso legal. Sin embargo, solo pregúntese usted “de dónde se hizo de mulas Pedro”, y la respuesta saltará obvia.

Ahora que lo liberan en Arizona, solo tuvo que pagar una fianza de 20 mil dólares. Fácil. Allá vivía en un caro departamento de una exclusiva zona para ricos.

Queda pendiente el juicio, que puede llevar mucho tiempo, para saber si lo deportan o no. Y cuando eso suceda, veremos si los colmillos de la Fiscalía Anticorrupción sirven para aplicarle una pena ejemplar y, sobre todo, recuperar los millones despojados al patrimonio de los sonorenses, que por ello sufren carencia de servicios elementales como la educación, agua, drenaje, etc.

Eso provoca gente como Villalobos Organista, quien se desbocó al tomar parte en el “remolino de la suerte” en el que se convirtió el sexenio nacido de la esperanza y terminado en el repudio.

Por cierto, la PGR también lo busca. La fiscalía federal pidió su extradición e incluso llegó a tener ficha roja de la Interpol; ahora, argucias legales le dan la libertad tras 8 meses en tribunales.

No sé si sirva para algo, pero también le inhabilitó la Contraloría de Miguel “El ronco” Murillo, para ejercer cargos públicos por más de diez años y le impuso multa de 2 mil 782 millones de pesos.

Hace poco, Mónica Paola Robles Manzanedo, ex diputada local y esposa del también enriquecido ex secretario de gobierno, Roberto Romero, fue deportada a México desde Tucson, en una situación como la de Villalobos. Se amparó para evitar su detención por enriquecimiento inexplicable.

Roberto Romero sigue detenido en Eloy, Arizona, en la misma cárcel donde estaba Villalobos, y si se lo traen, enfrentará cargos por asociación delictuosa, lavado de dinero, enriquecimiento inexplicable y uso indebido de funciones. Unos angelitos, pues.

QUE NADIE GANÓ… PERO PEGAN

Dicen regidores del Ayuntamiento de Guaymas que en el “affaire” con la empresa PASA, nadie ganó. Todo es para que la ciudadanía no siguiera enfrentando la suciedad ahora que la firma dejó de recoger la basura y que, desde este viernes, recoge de nuevo.

El representante de la empresa que por todos lados riñe con ayuntamientos, Juan Torres Gómez, parecía sincero la mañana de jueves que lo escuché, con el edil Marcos Ulloa de testigo. Pedía una actitud seria del alcalde De Cima. No del Ayuntamiento, que la ha tenido, sino de De Cima, que no la ha tenido.

Solicitaba una propuesta, pues financiar el diesel, sueldos, impuestos y demás, ya no les era posible. Pero nunca llegó. Este jueves los regidores presionaron –presionados a su vez por la gente—y se acordó seguir trabajando.

Resaltan varias cosas:

1.- El alcalde dejará de contratar amigos dueños de pick ups y dompes para recoger unas 20 o 25 toneladas diarias de basura, de las 120 que produce la ciudad (Sí, casi 100 se quedaban en las calles).

2.- Les pagará las tres semanas de recolección, en lugar de abonar esa suma a PASA, para que no dejara de laborar en lo que ellos sí saben hacer.

3.- En enero volverán a enfrentarse –no el Ayuntamiento, que está en la mejor disposición de cumplir el contrato --, el acalde y PASA, si no paga la mensualidad de 2 millones de pesos y los 2 millones prometidos para ir abonando a la suma pendiente.

No es fácil entender la compleja mentalidad de un alcalde que trata de tapar el sol con un dedo.

El jueves ya tarde, recibí un comunicado de su oficina de prensa que dice así:

“Guaymas, Sonora, 28 de diciembre de 2017.- La concesionaria del servicio de recolección, traslado y disposición final de residuos sólidos no peligrosos (PASA) reanudará los servicios concesionados a partir de este viernes 29 de diciembre de 2017 en sus rutas habituales, luego de que la empresa accediera a reanudar el servicio y con ello evitar la inminente revocación de la concesión.

Por su parte, personal de Servicios Públicos Municipales mantendrá también activos tres carros recolectores y varias unidades tipo dompe, para brindar una atención inmediata a la ciudadanía”.

El mensaje difiere, diametralmente, de la actitud conciliatoria de los regidores y si quiere usted remaches, el encabezado dice así: “Ayuntamiento obliga a PASA a cumplir contrato”.

Hay demasiada crema en esos tacos y nada de querer negociar.

Gracias, estimado lector. Nos leemos en enero de nuevo. Les deseo lo mejor en estos días y muchas bendiciones del Altísimo durante 2018.

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