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+ Muchos nombres, poca contundencia; entre alianzas e independientes, resurgen partidos; la “Carta a Santoclós” de LDC

 

GUAYMAS, Son.- Hay nombres por docenas en las columnas políticas regionales, pero de poca contundencia.

En el pasado, dirigir un partido en un Municipio garantizaba ser diputado o alcalde. Hoy, se mira como estar encargado de la modesta y a veces ruinosa oficina para recibir “línea” de lo que sigue, siempre y cuando esté bien “con los de Hermosillo”, porque si no, ni eso.

La extensa lista incluye jóvenes profesionistas que se hacen amigos de aquel que de ellos habla, e infaltables son los dinosaurios cuya labor de picar piedra en la cantera política les merece reconocimiento a la persistencia.

Pero está en chino saber quiénes abanderarán las candidaturas a alcalde, diputado local y federal. Los senadores son otra cosa. Rara vez los conoce el pueblo pero Guaymas estaría cerca de ver a uno de sus hijos en esa distinguidísima posición.

El PRI tiene en ello y en lo que ahora ocurre en el Municipio, oportunidad de recuperar suelo perdido. El desgaste de siglas que abrió paso a candidaturas independientes o alianzas, parece desencantar un poco. Todos quieren, pero no todos pueden.

De acuerdo a menciones habidas, el único que haría ruido es Ernesto Uribe Corona y está por manifestar su intención de ir por la libre, ahora que los emplazó el Instituto Estatal Electoral.

Uribe es de carácter fuerte que a muchos no gusta, pero le reconocen su capacidad como gestor de inversiones. Y como muchos guaymenses, está harto de lo que hacen los políticos de la sigla que sea, en contra de la gente. Es el único que refleja actitud que impresiona, convence, por su energía al expresarse. Contundencia, pues.

Falta saber si el experimento resulta. Como decía un analista político local: esto tiene dueño. Y ellos determinarán cómo se jugará y en qué campo, para no llevarse sorpresas cuando los representantes se vuelvan virreyes.

En cuanto a partidos, la dirigente tricolor Jimena Jaramillo pidió estar en la lista para diputada local, pero enfrenta al dirigente campesino Jesús Garza, quien hace suponer que el PRI volvería a considerar al pueblo en sus metas de representación. Suenan también Carla Neudert, Karla Baumea, Lorena Garibay y cobra fuerza Javier Carrizales Salazar. También están los jóvenes –no los hagan pandos—Ginés Valentín y Rubén Contreras Herman.

Alguien me preguntó por qué no consideran a gente como Alfonso Uribe, regidor y secretario técnico del Consejo Político del PRI, o Martín Larios, cabeza de la Fundación Colosio, disciplinado y conocedor. Los “dueños” de las siglas tienen la respuesta.

En cuanto al 04, que el PRI regaló al Partido Verde Ecologista Mexicano, será para un priísta con disfraz, cercano al usufructuario de las siglas, el ex gobernador Manlio Fabio Beltrones, quien sigue bajo fuego en la grilla nacional pero nadie como él para manejar espada y escudo con tal destreza.

Así que la dirigencia aquí y en Empalme olvidan la posición. Tiene más oportunidad Marco Antonio Ulloa Cadena, regidor de Movimiento Ciudadano, cuya experiencia dará un susto al que la gana siempre.

El PAN no puede jugar con Santiago Samaniego, por su falta de tablas; ni con Manuel Villegas, el diputado de Roberto Romero que buscó por todos lados y nadie lo quiso --¿por eso cancelaría la entrega de becas y tabletas con las que hizo campaña el último año?--, por eso no descarta a los externos Luis Vielledent y Leonardo Rodríguez.

Develar nombres es cosa de días. Ya anunció el IEE plazos para “manifestar intención” y lo primero que les dijo es que no deben ocupar cargo público durante la campaña interna.

Atrae reflectores el alcalde Lorenzo de Cima, considerado por el propio panismo estatal principal obstáculo para conservar el poder en el “Puerto de Puertos”, pero a quien sus empleados le hacen escuchar el canto de las sirenas y, que caray, todos tenemos nuestro corazoncito.

Al PRD solo le queda el “dino” dirigente local José Guzmán López, eterno buscador de chamba municipal y regidurías, cuyo resultado, lo elimina. Brilla más el PT con Rodolfo Lizárraga y sus 5 mil votos duros, pero no le alcanza. Morena no está, al menos en Guaymas, en los primeros sitios, y solo aspira a la “ola AMLO” para sumar votos por su regiduría. En esa fragmentación, ganan PRI o PAN.

Por cierto, la actual regiduría a Morena le significó un revés por esa fallida lección de democracia que quiso dar el coordinador (también eternizado) Heriberto Aguilar. Para evadir el escrutinio de la gente puso a un incondicional que lo traicionó. Enrique Enríquez ya no es de Morena. Lo corrió Alfonso Durazo hace par de meses al confirmar su deslealtad a cambio de gasolina y un boleto de avión con hotel incluido.

Heriberto quiere ser diputado por el 04, pero ya le tienen “un colchón” preparado sus ex amigos de aquel PRD triunfador que hoy no asusta a nadie.

Están en un brete todas las siglas. Los capitanes de la industria regional se han reunido para tocar el tema y coinciden en ello. Pero tampoco se mira qué podrían hacer para que la gente confíe en la autoridad electoral y en los candidatos.

Veremos entonces, un proceso electoral muy aleccionador. Incluso para que el sistema político le baje dos rayitas a su forma de conducir el país, que no es la que esperan los mexicanos, cada día más golpeados por una economía que enriquece a pocos y empobrece a muchos.

EL PRESUPUESTO: CARTA A SANTOCLÓS

El Ayuntamiento de Guaymas tiene para 2018 un presupuesto de 804 millones de pesos, casi 60 más de lo aprobado para 2017 pero que pudo no alcanzarse. Si usted quiere confirmarlo, pida datos a través de Transparencia, allí en Sindicatura (ah, la síndico Fernanda Caballero también es considerada apta para un cargo y podría ganar, dice el panismo estatal).

Como era poco lo potencialmente manejable, el alcalde propuso y los regidores aceptaron –creo que el panista Eduardo “Pin” González, el de los cañonazos de 50 mil pesos que para él fueron 350 mil, no—, incluir 100 millones a obtener de respaldo federal a través del Ramo 23 (obras), si no, solo fueran 604 millones, menos de lo que manejaba Otto Claussen en su segundo.

Si no se le cumple su gestión a Lorenzo de Cima, que estrellada se dará el puerto.

TODO ES DEUDA

Por lo demás, aterra a quienes manejan las finanzas lo comprometido del gasto. Deben pagar el préstamo para el aguinaldo, 25 millones en 9 meses; a PASA, ya, 2 millones y los 18 que le deben.

En deuda pública diversa incluye la sanción de Bansi (la de los famosos 365 millones) por 18 millones de pesos, al caer la calificación crediticia del Ayuntamiento, algo cuya existencia ni imaginaba don Lorenzo. Pero como dijo aquel señor Videgaray: vino a aprender.

Este año la deuda obliga a los guaymenses a pagar 115 millones de pesos. Solo los intereses ya comprometidos suman 38 millones de pesos.

¿TRATADORAS? ¿CUÁLES?

Y no quiero revolver la bitachera, pero a ver si alguien me explica por qué la comuna paga un crédito millonario por concepto de financiamiento para dos plantas de tratamiento que limpian los desechos de CEA en el puerto.

Aunque urge, por razones de salud, no existe aquí el tratamiento. Las plantas pues. Lo más cerca que estuvimos de tenerlas fue en 2009 cuando Toño Astiazarán puso la primera piedra en el sur de la Unidad Deportiva “Julio Alfonso” --¿ya vio cómo la dejó el fugitivo ex director del Deporte que puso Lorenzo?—, junto con una potabilizadora de agua de 10 litros por segundo.

Pero el proyecto fracasó cuando Susana Corella era alcaldesa interina. Carlos Zaragoza algo vio cuando era candidato, que la frenó y eso provocó un pleito con los Claussen. Lo demás es historia sabida.

Pero nosotros nos quedamos sin dos plantas de tratamiento que seguimos pagando.

Así cómo, pues.

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