UNA POLÍTICA CON Y EN CAUSA

UNA POLÍTICA CON Y EN CAUSA

 


José Jaime Atondo

-Tres generaciones graduadas y viene una más

-El adiós al paternalismo y clientelismo electoral

-Los sueños hechos realidad, sin regalar nada: Maloro

 

Aquí en la etapa 4 de la Solidaridad, en donde cuando aún guicos, cachoras, víboras y tortugas hacían del suelo desértico su nido, Luis Donaldo Colosio rematara su discurso  con aquel ¡la pobreza extrema es vergonzante, pero más vergonzante es el paternalismo gubernamental!, el Maloro Acosta no se queda atrás en cuanto a una realidad, la realidad de los resultados del programa de su gobierno inédito en otros: En causa.

Un programa que en las tres pasadas generaciones ya debidamente graduadas en estos dos años y cuatro meses de su administración, con 502 alumnos que con su capacitación en diversas profesiones, inducción a las artes y manejo de mejoría del entorno familiar, representan a más de 2 mil personas de sus respectivas familias.

Qué gracias a los beneficios de este programa, ya modificaron su condición no solo económica sino mental, pues con los conocimientos adquiridos, han dejado atrás aquel gancho electorero que les imponían los gobiernos a través de los oprobiosos regalos de tortas, sodas, mochilas y cachuchas.

Con lo que han aprendido, a la vez han aprendido a mejorar su condición económica familia, pero ya no a través del estiramiento de la mano, misma mano usada para emitir un voto con el cual se daba por pagado el favor recibido, mismo que no alcanzaba para dejar la pobreza.

Aquí en el marco del inicio de estudios de la cuarta generación de este programa, único de su tipo en el mundo, el Maloro le da sentido a la queja de Luis Donaldo Colosio con aquello del paternalismo gubernamental, al referir que al inicio del En causa todo fue excepticismo, con la crítica de que dejar atrás la pobreza era solo un sueño , pues formaba parte de la mentalidad del ser humano.

Con este programa, dijo el Maloro, no solo se enseñan oficios, artes y valores, sino también a recuperar los sueños.

Ante los 502 graduados, el Presidente Municipal, que a la vez es el líder de los Presidentes Municipales del País, refirió que a través del En Causa, los graduantes tienen la oportunidad de soñar

Aunque no solo de soñar.

Con su esposa Martha Antúnez,  principal apoyo de este programa; ante el Secretario de Educación y Cultura, Ernesto de Luca, quien nunca se hizo Pato a la hora de regresarle a los sonorenses la calidad educativa que se había perdido por la reprobada pasada administración estatal, el Maloro, dice y dice bien:

“Ustedes pueden escribir su historia y pensar en grande. Que cada uno vuelva a tener el poder de decidir sus vidas y destinos, que no es la pobreza, la injusticia o la violencia”.

No hubo mensaje velado. Fue un mensaje directo, para todos aquellos que hacían de la pobreza un jugoso negocio; una real capacidad de transformación al convertir la pobreza de otros en su riqueza, hoy depositada en cuentas extranjeras.

 

 

 

 

Para aquellos que vaciaron las arcas y dejando a ésta y todas las ciudades enriquecidas, pero de baches, delincuencia, inseguridad, falta de agua y otras necesidades básicas, disfrazadas con discursos electoreros, mochilas y cachuchas con colores partidistas emblemáticos.

Exceso de paternalismo, acarreo, inducción político electoral, pero un nulo combate a la pobreza

Pero todo eso quedó atrás, cero política, cero acarreo, cero exceso discursivo.

Desde hace dos años, el Maloro encuentra la fórmula para que la pobreza dejara de ser solo la parte humana del discurso y la foto de rigor para los pretensos. En mejores manos no podía haberlo puesto.

En Carlos Rodríguez Franner, mundialmente conocido como el Bebo. No es una exageración el término mundialista. Lo ha sido como sofbtolista representando dignamente a México.

Los hechos hablan por si mismos.

En dos años, se han graduado tres generaciones compuestas por 502 alumnos debidamente ya graduados quienes involucran a su familia, multiplicándose el beneficio para más de dos mil personas.

EN QUÉ CONSISTE?

Con el respaldo de varias instituciones educativas, con maestros debidamente calificados, se les durante cuatro meses y cuatro horas diarias, se les brindan clases de desarrollo humano, aprendizaje de oficios y artes, con herramientas conductuales para saber cómo fortalecer el entorno familiar y salir adelante.

La mayor parte de los graduados al terminar su instrucción salen ya debidamente capacitados y con el apoyo de los organismos empresariales, comerciales e industriales prácticamente salen convertidos en emprendedores de sus propios negocios, con altos índices de éxito.

Esto convierte al emprendedor prácticamente en ser autónomo de decisiones, con lo que dificilmente ya volverá a ser presa de los engaños, de las falsas promesas de políticos populistas y por tanto será un ser libre y no carne de cañón

Estos son los logros del Bebo Rodríguez, quien se cionvierte  acertadamente en “cómplice” del Maloro en esta nueva política de desarrollo social, de desarrollo humano, de una política de más y mejores valores.

Lo explica el Maloro mirando fijamente a los diputados locales Kitty Mazón y David Palafox.

“No se trata de regalar nada, sino en un acto de justicia alcanzar los sueños”.

Aquellos sueños en los que Martin Luther King y Luis Donaldo Colosio, veían a un pueblo con hambre y sed de justicia.

 

 

Por ello, el fijamiento de la mirada de El Maloro sobre los diputados locales no era casual. Les pidió que se gestionara ante el Congreso del Estado que el programa En causa se convirtiese en una política pública en el Estado, para que el ejemplo del mismo y sus beneficios sociales sea obligatorio en toda la entidad.

Y da un remate y estoque de torero, cuando pide a los graduantes y a los nuevos estudiantes de la cuarta generación que aprovechen los conocimientos adquiridos en cuanto a desarrollo humano, entorno familiar, oficios y artes, para una nueva y mejor aplicación de una cultura de desarrollo social

“No claudiquen. No más pobreza, violencia, droga. Sí se puede vivir con valores y hacer lo correcto”.

Lo entendieron cabalmente los graduados y los nuevos alumnos.

El paternalismo ya no existe.

 

 

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