Pobre México 2018.

“Malo sería dejarnos desarmar por una fuerza superior, pero sería pésimo desarmar a nuestros hijos, privándolos de un buen derecho, que más valientes, más patriotas y sufridos que nosotros, lo harían valer y sabrían reivindicarlo algún día.”


-Maestro –pregunta la alumna-, ¿cómo juzgar nuestra situación geopolítica?

- Mira, Berenice, querámoslo o no, más nos condena, que nos bendice. ¿Has oído una famosa frase de Porfirio Díaz?

- No.

- “Pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos”. Vigente, en la medida que los políticos norteamericanos sean fieles a su expansionismo y de que la cultura neo liberal de gran parte de nuestra clase gobernante pos graduada en EUA, nos conduzca bajo la premonición de Robert Lansing.

- ¿Qué es ser neoliberal?

- Jesús Silva-Herzog Márquez lo define: “Tecnócratas, se disfrazan con palabras esmeradamente incomprensibles. Su fantasía es vivir en una cápsula a salvo de las malignas presiones políticas. De ahí la hostilidad por la democracia. … Los votos han de servir, si acaso, para poner y quitar gobiernos, pero nunca para definir políticas. Las movilizaciones expresan una furia que ha de ser contenida por una estricta racionalidad.”

- ¿En qué devino?

- Según la ONG que divulgó los datos, en su informe previo al Foro de Davos: *Terminaron, en 1% de los más ricos, el 82% de los bienes creados en 2017; y *El auge de multimillonarios es signo del fracaso del sistema económico.

- ¿Y Robert Lansing?

- Fue secretario de Estado de EUA bajo Woodrow Wilson, desde junio de 1915. Envió, en Febrero de 1924, una Carta a William Randolph Hearst, por la campaña de su cadena de periódicos para poner en la presidencia de México a un estadounidense y terminar con la Revolución, que amenazaba los intereses de las corporaciones petroleras.

- ¿Qué dice la carta?

- "Tenemos que abandonar la idea de poner en la Presidencia mexicana a un ciudadano americano, ya que eso conduciría otra vez a la guerra. La solución necesita de más tiempo: debemos abrirle a los jóvenes mexicanos ambiciosos las puertas de nuestras universidades y hacer el esfuerzo de educarlos en el modo de vida americano, en nuestros valores y en el respeto del liderazgo de Estados Unidos. México necesitará administradores competentes y con el tiempo, esos jóvenes llegarán a ocupar cargos importantes y eventualmente se adueñarán de la misma Presidencia. Y sin necesidad de que Estados Unidos gaste un centavo o dispare un tiro, harán lo que queramos, y lo harán mejor y más radicalmente que lo que nosotros mismos podríamos haberlo hecho”. (Fuente: Cockcroft James D. Mexico's Revolution Then and Now. Montly Review Press. New York. 2010. p. 77.)

- ¿Qué fue de él?

- Renunció el 13 de febrero de 1920 a su cargo, se incorporó a la Mexican Petroleum Company.

- Fue hace mucho tiempo, ¿qué no?

- Incluso de hace mucho más tiempo. 171 años hace de la trágica guerra con el coloso y goloso del norte, nos arrebató más de la mitad del territorio. Y no cualquier mitad, sino la región más rica de nuestro “cuerno de la abundancia”, lo llamó el Naturalista y explorador Alexander Humboldt.

- ¿Qué estados?

- Las ricas costas y del codiciado oro de California, ¡la 5ª economía del mundo!; del cobre y bellezas naturales de Arizona; los pastizales y petróleo de Nuevo México; y los energéticos que mueven al mundo, petróleo y gas de Texas.

- ¿Ahí quedó nuestra desgracia?

- Todavía, durante la presidencia de Benito Juárez, exigían Sonora y Sinaloa.

- Me enfurece, pero a estas alturas, como cantaba Juan Gabriel: “Ni modo qué hacer”.

- Sólo el patriotismo del Benemérito de las Américas y del Secretario de Relaciones Exteriores, Matías Romero, contuvo las ansias imperialistas. Esta página nos la recordaba mi maestro de Derecho Internacional, Dr. Carlos Arellano García. Lee en voz alta la carta de Juárez a Matías Romero,

- Mire, casualmente UN DÍA COMO HOY: “Chihuahua, 26 de enero de 1865.

Sr. D. Matías Romero

Washington

Mi querido amigo:

Por su carta de 14 de noviembre pasado y por las comunicaciones oficiales, que remite al ministerio, quedo impuesto de que las cosas han cambiado en esa de un modo favorable a nuestra causa, lo que celebro mucho, pues estaba yo muy inquieto por las noticias que corrían, de que ese gobierno estaba dispuesto a reconocer el imperio de Maximiliano. Así tendremos a lo menos una cooperación negativa de esa república, pues en cuanto a un auxilio positivo, que pudiera darnos, lo juzgo muy remoto y sumamente difícil, porque no es probable siquiera que el sur ceda un ápice a sus pretensiones y en tal caso, ese gobierno tiene que concluir la cuestión por medio de las armas, y esto demanda mucho tiempo y muchos sacrificios.

La idea que tienen algunos, según me dice usted de que ofrezcamos parte del territorio nacional para obtener el auxilio indicado, es no sólo antinacional, sino perjudicial a nuestra causa. La nación por el órgano legítimo de sus representantes ha manifestado de un modo expreso y terminante, que no es su voluntad que se hipoteque, o se enajene su territorio, como puede usted verlo en el decreto en que se me concedieron facultades extraordinarias para defender la independencia y si contrariásemos esta disposición, sublevaríamos al país contra nosotros y daríamos una arma poderosa al enemigo para que consumara su conquista. QUE EL ENEMIGO NOS VENZA Y NOS ROBE, SI TAL ES NUESTRO DESTINO; PERO NOSOTROS NO DEBEMOS LEGALIZAR ESE ATENTADO, ENTREGÁNDOLE VOLUNTARIAMENTE LO QUE NOS EXIGE POR LA FUERZA. Si la Francia, los Estados Unidos o cualquiera otra nación se apodera de algún punto de nuestro territorio y por nuestra debilidad no podemos arrojarlo de él, dejemos siquiera vivo nuestro derecho para que las generaciones que nos sucedan lo recobren. Malo sería dejarnos desarmar por una fuerza superior, pero sería pésimo desarmar a nuestros hijos privándolos de un buen derecho, que más valientes, más patriotas y sufridos que nosotros, lo harían valer y sabrían reivindicarlo algún día.

Es tanto más perjudicial la idea de enajenar el territorio en estas circunstancias, cuanto que los estados de SONORA Y SINALOA, que son los más codiciados, hacen hoy esfuerzos heroicos en la defensa nacional, son los más celosos de la integridad de su territorio y prestan al gobierno un apoyo firme y decidido. Ya sea, pues, por esa consideración, ya sea por la prohibición que la ley impone al gobierno de hipotecar o enajenar el territorio nacional y ya sea en fin porque esa prohibición está enteramente conforme con la opinión que he tenido y sostenido siempre sobre este negocio, repito a usted lo que ya le he dicho en mis cartas de 22 de diciembre último y posteriores, a saber: que no sólo debe usted seguir la patriótica conducta que ha observado de no apoyar semejante idea, sino que debe usted contrariarla trabajando por disuadir a sus autores haciéndoles presente las funestas consecuencias que nos traería su realización.

Celebro que haya usted quedado satisfecho de la opinión que observó en el ejército del general Grant respecto de nuestra causa. Esa opinión y la que ha manifestado mister Seward son una garantía que podremos tener de que el imperio de Maximiliano no sería reconocido por ese gobierno. Es lo único positivo que podemos esperar por ahora de esa república.

No me extiendo a más porque bajo la impresión del profundísimo pesar que destroza mi corazón por la muerte del hijo a quien más amaba, apenas he podido trazar las líneas que anteceden. Digo por la muerte del hijo a quien más amaba, porque según los términos de la carta de usted que recibí anoche, he comprendido, que sólo por lo funesto de la noticia, no me la ha dado usted de un golpe; pero en realidad mi amado hijo ya no existía, ya no existe. ¿No es verdad? Con toda mi alma deseo equivocarme y sería yo muy feliz si por el próximo correo que espero con verdadera ansiedad se me dijera que mi hijo estaba aliviado. ¡Remota esperanza que un funesto presentimiento desvanece, diciéndome que ya no hay remedio!

Adiós amigo mío. Sabe usted que lo aprecia su inconsolable y afectísimo.”


- Se me “enchina el cuero”.

- Es historia. ¿Debemos superarlo?

- ¿Y la nueva frontera?, vengo de Nogales.

- Es, como dijo el Senador demócrata por Massachusetts, Eduard Kennedy, “una cicatriz “, que se niega a cerrar y que a diario supura.

- ¿Tiene qué ver con el Tratado de Libre Comercio?

- Mucho. Desde el trágico año de 1994, que lo firmamos. El presidente demócrata, afroamericano, Barak Obama, deportó 300,000 mexicanos por año; 2,400,000 en su gestión. Pero residen allá 11 millones indocumentados, hogares cuyas divisas superan la inversión extranjera y amenazados a su arbitraria deportación y separación familiar, con violación grave de sus Derechos Humanos.

- Todo ha empeorado con Donald Trump, ¿no?

- Ese tirano, ególatra, vanidoso, hipernarcisista, imprudente, precipitado, intolerante, sectario, intransigente, con su fuego y su furia y una enferma base electoral, están necios con terminar de levantar el muro de la ignominia.

- A base de twitts, ¿verdad?

- Sí. Uno de sus recientes del "genio estable": “Necesitamos el muro para la seguridad de nuestro país. … ayudar a detener el flujo masivo de drogas desde México, el país más peligroso del mundo. Si no hay muro, ¡no hay acuerdo!”. No lo ha habido, pero el Congreso le cerró su gobierno federal, regalo de su 1° año.

-¿Y nuestro gobierno?

- Luis Videgaray reiteró que nuestro País no lo pagará, … y que no es estrategia negociadora, sino principio de soberanía y dignidad nacional.

-¿Fue todo?

- Agregó que “la violencia en México por el tráfico de drogas, armas y dinero entre los países es compartida, terminará si se tratan de raíz: La alta demanda de drogas en Estados Unidos y la oferta desde México (y otros países)” y que “las organizaciones criminales internacionales han causado muerte de miles de mexicanos, de las Fuerzas Armadas, policías y estadounidenses; sólo con responsabilidad compartida, en equipo y confianza mutua podremos superarlo”.

-¿Usted qué piensa?

- Que nuestro gobierno debe oponerse al muro, no nada más negarse a pagarlo. Querámoslo o no, nuestra geopolítica nos condena, más que nos bendice. “Pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos”.

- Gracias, maestro. Hemos necesitado siempre, y ahora más que nunca, desde la cúspide de la pirámide del poder, de un presidente valiente, con amor a la patria y defensor de nuestra independencia nacional y soberanía popular. Y emulado, hacia abajo, por toda la clase política, con CLASE Y DECORO PATRIOTA.


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