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+ El Carnaval reduce intensidad a la grilla; destapes, revelan división partidista; empresarios buscados por el PRI piden proyectos, más que candidatos; “El kiriki”, al margen de problemas que provoca la ST

 

GUAYMAS, Son.- La fiesta carnavalera, sencilla pero bien organizada –no compare, se hace lo que se puede--, puso en receso parcial a los políticos que buscan llegar, o repetir, como ya se vale, al cargo aspirado.

Por ello el poco impacto de lo que ocurre en los partidos, donde brotan nombres que estarían en las boletas. La intención de los franquiciatarios de siglas es poner a sus favoritos, pero más tardan en anunciarlos que en ver surgir la insurgencia.

Caso de Sara Valle y Rodolfo Lizárraga en el PT, donde la escasa militancia elevó su voz para pedir otros aspirantes, pues al menos la primera, ya tuvo su oportunidad y su falla es histórica. O el PRD que para la diputación federal del 04 iba con el maestro José Guzmán, pero surgió un aspirante ciudadano de notable peso especifico y las siglas del Sol Azteca lanzaron fanfarrias.

O un PAN que, nobleza obliga, despeja camino hacia la reelección del alcalde Lorenzo De Cima. Paco Bueno Ayup y “sus viejitos” frenan disidencia a cambio de apuntar al médico Francisco Sánchez López por la diputación local, como si no hubiese guaymenses preparados para ello.


PROYECTOS, MÁS QUE CANDIDATOS

O el PRI, con magra asistencia a la recepción de aspirantes al Senado de la República, compensada con la cena encomendada al transportista Alfredo Suárez Ríos, quien sudó frío y casi se hincó para que no le fallaran sus invitados a su casa frente al mar del exclusivo sector Arrecifes.

Todo mundo habla del PRI, no de sus aliados, donde el Partido Verde Ecologista Mexicano lleva mano para las designaciones, pero nadie duda que al final propondrán a priístas. Eso será en algunas semanas, tienen tiempo y no quieren equivocarse porque asegurarían el fracaso.

Resalta el intento de revivir a Suárez Ríos, quien al principio del actual sexenio recibió luz verde para probarse en el entablado político porque pudiera ser un buen alcalde, pero algo falló y se le sacó de la contienda con rudeza innecesaria.

De por sí, “El chapito” comenzó mal a partir de contratar como asesor a Carlos González Nemer, desertor de la Dirección del Delfinario Sonora --pero siguió cobrando su quincena hasta el final--, para irse a trabajar a Hermosillo en una gasera de la muy conocida familia Dagnino.

Luego, dos de sus camiones cargueros aparecieron en notas de primera plana en medios locales, que informaban de presuntos hechos ilícitos del fuero federal. Eso alejó de los escenarios grillos al joven empresario, hasta ahora que organizó esa cena donde, entre otros asuntos, se pasa el sombrero.

Allí, Sylvana Beltrones y “El maloro” Acosta recibieron a figuras como el ejemplar productor rural Marco Antonio Llano; se esperaba a Luis Felipe Seldner pero llegó como amable conducto, su hijo homónimo. Desde Hermosillo acudió –en realidad había llegado desde la tarde al encuentro de los aspirantes con priístas—el exitoso empresario Julio Luebbert Mazón; no acudió Carlos Zaragoza Decima, pero sí su Hermano Héctor. También presentes los contratistas Gustavo Hernández y Heberto Ferreira. Por la parte oficial, Julio López Ceja, director estatal del Enlace con Municipios.

Se habla bien de la reunión donde deliciosos estéiks y bebidas de cuidadosa selección fluyeron, pues aparte de la excelente anfitrionía, no fue el día de campo esperado. Al pedirles hablar claro, pues notaban el ambiente tenso, uno a uno los invitados expresaron lo mismo que han dicho a tanto funcionario estatal y éstos no terminan de entender: Guaymas refleja abandono y no es problema nuevo. Así se lo dejó César Lizárraga (PAN) a Otto Claussen (PRI) y éste a Lorenzo De Cima (PAN), quien lo entregará igual a quien venga, porque llegaron sin proyectos y, eso sí, con toda la intención teledirigida desde la capital, de hacer negocios.

Las cuentas municipales cuyos datos son acompañados de demandas judiciales lo confirman. Pero tampoco hay resultados en el trabajo de la Fiscalía correspondiente.

Eso pudo haber disipado el brote de adrenalina en el Claussen mencionado, quien esa tarde del evento en la explanada de la casa que vio nacer a Plutarco Elías Calles, traía el aplausómetro a todo lo que da. Es que no es la misma ser conocido por muchos, que por muchos ser reconocido por sus frutos.

La cena terminó con un postre de menús parisinos y la aclaración de que los empresarios locales opinarán cuando les tomen en cuenta sus opiniones; a la oferta de hacerlo, acordaron charla cuando esté lista la fórmula tricolor completa. O Verde, pues. Y platicarán de proyectos, no de candidatos. A ver.

Y eso que obligó a poner puntos sobre las íes, es lo que provoca el éxodo de militancia de todos los partidos. Por eso políticos y ciudadanos comunes le buscan por otro lado. Por eso hay candidato independiente fuerte como es Ernesto Uribe, y por eso en Empalme Claudia Lizárraga se registró en el Partido del Trabajo para buscar la diputación local del XIV Distrito.

¿Quiénes son?

Miembros de familias priistas, reconocidos, y en el caso de la segunda, hija de Heriberto Lizárraga, político --de esos que hoy le urgen a Empalme-- que fue diputado federal por el PRI y dos veces comunicador del Gobierno del Estado, propietario de dos radiodifusoras que Claudia administra.

Es decir, están tan mal los partidos que ya no asusta a nadie dar el salto en busca de mejores derroteros, pues el “más de los mismo” es cáncer que corroe toda sigla. Y si viera usted qué personaje fue requerido por el panismo para buscar la Sindicatura Municipal. Su lealtad y esperanza de que las cosas cambien en las siglas, la detuvo. Pero quizá no por mucho tiempo.

Así las cosas en el camino hacia los cargos de elección que ahora tienen más competencia, pero no son los partidos el fiel de la balanza. Ya lo verá usted en julio.


EL KIRIKI, AL MARGEN

EMPALME.- El alcalde Carlos Gómez Cota fue el primer sorprendido cuando se le vinculó con la detención por la Policía Federal, de Miguel Bautista Gaspar, “El malayón”, líder que bajo procedimientos ya muy conocidos se hizo de papeles que le prodigó el secretario del Trabajo Horacio Valenzuela, para hacer labor que puede afectar el buen ambiente laboral que en distintas partes del mundo se le reconoce a Sonora.

El histrión Valenzuela ya debió ser reprendido severamente desde el bello edificio de la Calle Dr. Paliza, en Hermosillo, pues darle vuelo a dirigencias obreras de ideas contrarias, por más bien intencionadas que sean, no envía un buen mensaje a los inversionistas. Al contrario, afectan la labor del secretario de Economía Jorge Vidal, y la propia gobernadora Claudia Pavlovich, quienes se han ganado reconocimiento en los altos niveles empresariales.

Bautista y seguidores, entre otras cosas, a mitad del 2017 bloquearon unidades del transporte de personal y eso obligó a parar turnos de cientos de trabajadores maquileros que habrían perdido sus ingresos, de no ser por la intervención del Sindicato de esa industria que, bien o mal, los defiende y les acarrea beneficios a como se los arranca a los empresarios.

Pero como los transportistas tuvieron que pagar porque no llegaron con la gente –así lo estipula el convenio con las empresas--, ellos demandaron la acción judicial para sentar precedente. Así que, “El kiriki” Gómez no tuvo vela en el entierro… salvo prueba en contrario.

Le saludo.

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