Crisis de partido (la real traición a Morena) 

El Congreso del Estado de Sonora y varios de sus municipios se han convertido en caldos de cultivo. La forma en la que se ha desarrollado la política en estos demuestra que, la victoria electoral del pasado 01 de julio, no es como todos piensan que fue. Lea usted:

 

Primero, es importante subrayar que, contrario a lo que se piensa, ni el Partido del Trabajo (PT) ni el de Encuentro Social (PES) avalaron la coalición con Morena en Sonora. Manuel Baldenebro y Jaime Moreno, dirigentes de ambos partidos en ese entonces estaban conscientes de su suerte electoral, sabían que los votos no les favorecerían mucho, pero estaban dispuestos a jugarse sus siglas con esfuerzo propio, y con candidatos afines a la ideología de cada uno. No les interesaba lo que Morena pudiera darles, les bastaba lo poco o mucho que en solitario pudieran conseguir.

 

Sorprende sobremanera que muchos piensen que, a la luz de los resultados, fueron el PT y el PES los que se colgaron de Morena, cuando la verdad sea dicha, fue Morena quien buscó colgarse de los cientos o los miles de votos que estos partidos pudieran darle a Andrés Manuel López Obrador.

 

El resultado final no es culpa ni responsabilidad de la coalición Juntos Haremos Historia, porque este tomó por sorpresa a la triada partidista completa.

 

Segundo, es importante entender que, si se quiere hablar de rompimiento en esta ya extinta coalición entre el PT y Morena, hay que escribir con mayúsculas algunos puntos. Por ejemplo, el PT NUNCA aceptó del todo la coalición con Morena, porque los panistas y padrecistas que ya estaban posicionados en este, intentaron y consiguieron arrebatarles varias candidaturas, que ya el PT tenia trabajadas. En Agua Prieta, por ejemplo, la única oportunidad que se les ofreció fue trabajar junto al “tuchi” Montaño, actual alcalde, pero candidato de Morena en ese entonces.
Otro ejemplo es que, en el desarrollo de la precampaña y la campaña electoral, docenas de grupos del PT, en todo Sonora, SE DESMARCARON de la misma, ya porque no se les consideró o ya porque no quisieron hacerlo. Hermosillo, con la padrecista Célida López como candidata es la muestra más clara. Un tercer ejemplo, y ultimo muestra de botón, dicta que Morena dejó solo al PT ante las eventualidades que en toda campaña se presentan. Aquel famoso caso del “oxxoGate” con el entonces candidato a la diputación Orlando Salido es la marca representativa de esto, porque Jaime Moreno no solo tuvo que dar la cara en solitario para defenderlo, sino porque la dirigencia estatal de Morena se deslindó del caso a través de un escueto boletín.

 

¿Rompimiento entre el PT y Morena? ¡Por Dios! No puede haber tal donde nunca hubo unión.
¿El PT le debe a Morena sus resultados electorales? ¡Por favor! El PT nunca se los pidió. En ambos casos, fue Morena quien intentó aprovecharse del PT.

 

Tercero, hablemos del PES, un partido tradicionalista, de origen evangélico, con ideas claras y firmes sobre temas sensibles que ya se irán viendo en los próximos meses. Con una ideología bien definida respecto al no mentir, no robar y no traicionar. Una agrupación política con una larga trayectoria respecto a la permanencia partidista en cada proceso electoral, y que lo pierde todo, incluyendo su registro como partido, por coaligarse con Morena, que ante este proceso que sus dirigentes nacionales enfrentaron, los dejó abandonados librando su propia batalla.

En Sonora, Manuel Baldenebro nunca aceptó la coalición con Morena, pero ante la instrucción del nacional, debió ser cauto y obediente. Y eso lo obligó a vivir la misma suerte que el PT, conformándose con las candidaturas que Morena aceptó cederle, quien le algunas donde el PES ya aseguraba una eventual victoria.

¿Le debe este partido a Morena la alcaldía de Navojoa y las diputaciones que ganó? ¡Por supuesto que no! Ganó donde el partido de AMLO les dejó participar. Punto.

 

Cuarto y último, hablemos ahora de la forma en la que Morena movió sus piezas con sus dos partidos de coalición. Algunas de las candidaturas que le pertenecían al PES o al PT, les fueron solicitadas para siglar a morenistas. Así fue como Luis Armando Colosio y Yumiko Yesenia Palomares compitieron como candidatos del PT, pero con compromisos en Morena. Ya después de la elección, la misma Yumiko Palomares y Carlos Navarrete, como morenistas, fueron traspasados al PES para convertirlo en segunda fuerza. Estos movimientos se dieron entre los tres partidos, debilitando la coalición entre ellos.

 

¿Va usted entendiendo como la componenda fue el compromiso, y no la ideología partidista?

 

Quinto y último. Si Morena quiere hablar de traiciones y rompimientos, debería dirigir sus cañones a la alcaldía de Hermosillo, donde ninguno de sus cuadros ha sido aceptado, y donde los aún padrecistas están disfrutando las mieles del triunfo electoral.
Si Morena quiere hablar de decisiones basadas en el interés financiero, como ellos aseguran sucedió con el PT en el Congreso Local, que mejor hable del interés de varios personajes, ligados al PAN y al PRD que desesperadamente buscan ser funcionarios en el mismo recinto legislativo, haciéndose pasar ahora como aguerridos morenistas.

 

¿Se quejan los troles en redes sociales del voto del PT? Que vayan preparando su arsenal, porque en las próximas sesiones, al menos cuatro diputados del PES se desmarcaran de Morena, tal y como ya lo hicieron tres del PT, es más, los dos restantes de este partido harán lo propio. ¡Cierren las puertas señores, y hagan sus apuestas!

 

 

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