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+ Junto con el nepotismo, los millones perdidos cimbran a Palacio; el tiempo que perdió De Cima debe inspirar a los de “la cuarta transformación”; José Luis Castillo y “El Siri” Salido darán exhibición de clase mundial en la bahía; “El Presiche” es esperanza de los ribereños; el dinero se recibió, pero ex candidato aclara: “no es mi firma”

Agustín Rodríguez L.

 

GUAYMAS, Son.- Al comenzar el circo trianual en Palacio, gran parte de la primera función es arrojar el lodo del pantano Municipal contra el alcalde que se fue y de quien se dicen tantas cosas.

La mayoría de ellas, como cita el eslogan de aquellas malísimas tortillas de harina, son puras verdades.

Lo malo es, el circo solo demostraría que ni demandantes de justicia ni responsables de impartirla, concretarán el merecido castigo a las mañosadas y al final, la impunidad parchará el boquete hecho al patrimonio guaymenses, provocando que la ciudad sea cada día más difícil de habitar.

Eso de meter la mano al erario no es nuevo, pues como dijera el secretario del Ayuntamiento en el trienio de esa gran persona que fue Bernardino Cruz Rivas: “no pasa nada”.

Tendrá razón. Ningún munícipe pese a todo, fue encerrado, aunque quizá la “IV Transformación” sí asuma su responsabilidad y no se dedique a “lo mismo”.

Hoy la función circense destaca ese nepotismo impuesto sobre la razón y la ley; el poco capaz Cabildo; y hasta casos de voracidad que se ofertan para “controlar” al resto de los ediles a favor de la alcaldesa, que para acabarla, la versión popular señala, la manipula su cuñado y orgullo de ese nepotismo, Santiago Luna, ceuista de izquierda rabanita --roja por fuera y blanca por dentro. Eso sí, simpático como deben ser quienes hacen cosas que la mayoría no se atreve.

Al creciente escándalo de acumular familia en Palacio, por lo cual quizá tampoco pasará nada aunque declaren y griten la diputada correlona Ana Gabriela Guevara y el senador y futuro policía de la nación, Alfonso Durazo, se suma la danza del dinero perdido.

Mire el primer informe de regidores: la Comisión de Entrega-Recepción detectó 87 irregularidades. Una, el pago de 4 millones de pesos a un albañil; otra, aviadores por docenas –principalmente en Seguridad Pública-- y hasta “desaparición” de expedientes con observaciones relevantes.

Hay más, mucho. Pero el escándalo quedaría igual que las bombas de humo lanzadas durante tres años por el anterior alcalde cuya desvergüenza lo hizo regidor actual. Lorenzo de Cima dejó que la ciudad cayera mientras acusaba a su antecesor, Otto Claussen Iberri, de robarse 365 millones de pesos pedidos a un banco.

No pudo demostrarlo y, como es típico de la ineptitud echar culpas propias, se le fueron los tres años y la ciudad, repito, se fue al fondo. Eso sí, la evidente prosperidad propia y de sus amigos no podía faltar.

Pero el propio peso hace caer las cosas: De Cima Dworak y 16 funcionarios de su egoísta y aparentemente ladronsísima administración, deberán rendir cuentas. Aquí se mira un destello de que el petismo –el morenismo está desplazado— ¿hará las cosas bien?

El beneficiado chipilón del Cabildo, Arturo Lomelí –dicen que ya suma 12 plazas laborales para su familia--, denunció las leperadas de quien nacido en pañales de seda frente al mar de la espectacular Bahía de Bacochibampo, llenó de lodo el apellido. Y apenas mostró la punta del iceberg.

Pero piden regidores de oposición –lo son si no son amigos de la alcaldesa--, que la declaracionitis cercana al sadismo ocioso, no quede en eso y con pruebas, el alcalde De Cima Dworak vaya a prisión, junto con su tesorero, el corrupto y corruptor artillero –daba “cañonazos” de 50 mil pesos— Arturo Lozano, y su similar el ex oficial Mayor Germán González Véjar. Sin descartar, claro, a sus sucesores, sobre todo el “Lito” Enrique Bueno Guerra.

La idea de devolver lo robado parece imposible, pero debieran partir de por qué el ex contralor Fernando Ortega, quien tenía antecedente de administrador honesto, no pudo evitar el saqueo. Suponiendo que haya querido hacerlo.

TIROS RAPIDOS

1.- Sara Valle Dessens interpretó a Don King, aquel hábil promotor de boxeo de piel oscura y enorme capa de ensortijado pelo.

Agarró a Orlando “Siri” Salido y le convenció de apoyar a Guaymas con lo que sabe hacer, tirar trompadas.

Y a José Luis “Temible” Castillo le cruza varias gestiones y lo remató con la petición de aceptar el combate contra quien, como este empalmense que tanto apoya a jóvenes deportistas, conquistó la gloria en los cuadriláteros.

Se acordó así que los ex campeones de gran brillo en escenarios del boxeo mundial en el pasado reciente, se midan en un ring para reunir fondos a favor de gente necesitada. El solo anuncio atrajo la atención internacional.

2.- Jesús Presiche Olachea es un añejo líder social de la pesca que pareciera, está cerca de dar resultados favorables a su gente, el pescador de veras.

Acaba de integrarse a liderazgos nacionales desde donde podrá gestionar mejoría de vida de los hombres de mar, que tan olvidados tiene el capitalismo rampante hoy dueño del país.

3.- Se reporta desde Guerrero, donde labora para un consorcio internacional, Gerardo Reyes, ex candidato a alcalde por Movimiento Ciudadano, al enterarse del mitote ese de que le dieron 4 millones de pesos en Tesorería Municipal durante el lamentable trienio anterior.

Hombre de trabajo, se sorprende y enfatiza que ingresó al MC mucho después de volverse contratista y no es la primera vez que presta servicios a municipios, siempre en forma correcta: “están usando mi nombre y el prestigio de una familia que siempre hemos trabajado, honestamente”.

No tiene desperdicio su explicación. Mire:

“Tuve que cancelar facturas que nunca se me pagaron; yo tuve que pagar a socios comerciales que me ayudaron a desempeñar el trabajo para el cual fui contratado. Perdí licitaciones, no pavimenté calles. Apoyé en muchos proyectos al municipio, pequeños, y cobré las tarifas especificadas. Uno no pone los costos ni los precios, hay una tarifa que se debe respetar”.

Y “para mí fue una gran sorpresa saber que aparecen facturas en septiembre de 2017, cuando yo dejé de facturar (al Municipio) en mayo de 2017.

Algunas facturas no se le pagaron y otras las hicieron perdidizas, para luego aparecer cheques pagados. Pero “no es mi firma la que aparece”.

Advierte: “voy a aprovechar esta catapulta para averiguar quién cobró esos cheques a mi nombre”.

Que así sea

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