Cenizas



Ahora que por disposición de un juez de Toluca, Guillermo Padrés saldrá de la cárcel para seguir su proceso en libertad (acotada, pero en libertad), rebrotan las cenizas de las infamias, y el caldo negro e inmundo que a punto estuvo de ahogar a nuestro Sonora durante el sexenio 2009-2015, el sexenio del bandidaje a ultranza y de la corrupción “in excelsis”. Las reacciones no se han hecho esperar, y en los últimos días han cubierto casi por completo el espectro mediático. Entre los comentarios jubilosos y los iracundos, destacaré uno de los tweets de los que posteó Célida López Cárdenas: “Justicia divina a un gran amigo y Hombre de Valor, te esperamos pronto, familia, amigos y equipo limpiaremos tu nombre #MemoPadres” (sic). Y no necesito agregar más. Creo que con eso queda dicho todo, o cuando menos lo suficiente.

Vuelven a mi memoria infinidad de dolores y de tristezas que no han muerto y que se resisten a desaparecer, como esos tumores malignos que perecen erradicados, y vuelven otra vez. La película de horrores que vivimos durante seis espantosos años, entre 2009 y 2015 es colocada otra vez en la marquesina de nuestra memoria, para que no se nos olvide jamás de lo que fuimos víctimas, de lo que nos hizo la manada de pícaros y pícaras que siguen sueltos, y jactándose de sus tropelías y atrocidades.

De un artículo que escribí en junio de 2013, he seleccionado algunos párrafos que pueden servir como recordatorio del ambiente que se vivía en Sonora, en aquellas fechas:

“Si solo hubiera sido el conflicto por el agua ya sería más que suficiente, pero no fue así. Desde un principio se fue mostrando la impericia y la falta de oficio político de los piratas de la alternancia. Los programas de alto perfil populista se fueron superponiendo, y a los uniformes gratuitos y la cancelación de las cuotas escolares (que jamás han sido oficiales), se agregó un borroso y marrullero programa de Transformación Educativa que ha costado varios miles de millones de pesos, y cuyos beneficios no se ven por ningún lado. Con el gobernador en tu colonia y otras tonterías por el estilo intentaron maquillar la cara de un gobierno cada día más ineficiente, y cada día más fallido. Paralelamente el transporte público empezó a hacer crisis en las principales ciudades, sobre todo en Hermosillo, y el propio gobernador Padrés, en una de esas pifias que seguido comete, dijo que ya se habían invertido mil millones y que no se veía la mejoría. A confesión de partes relevo de pruebas”.

“Como envolvente de toda la serie de incompetencias, de programas bofos y sin mayor impacto, se  percibían cada vez con mayor claridad los desvíos de recursos y la oprobiosa lanzada de corrupción que ha sido el sello distintivo de esta administración. La debacle financiera no tardó en hacerse realidad, y poco a poco Sonora llegó al borde de la insolvencia total y luego de una quiebra virtual. Nada ha podido detener la estrepitosa caída de la imagen del gobierno de la alternancia que se transformó en un gobierno de vagancia, violador de la ley y gandalla hasta decir basta. Y desesperados, exhuman el cobro de la tenencia vehicular bajo el nombre de COMUN, en cuya justificación y defensa los voceros oficiales -funcionarios y personeros- se enredaron sin poder explicar en forma convincente en qué y para qué se aplicarían esos recursos. La sociedad decidió que no lo pagaría, ante la seguridad de que esos recursos serían robados, como lo fueron miles de millones de fondos estatales y federales que se fugaron”.

“De entre la espesa polvareda generada por la tremebunda crisis financiera y sus secuelas, surge el movimiento “No Más Impuestos”, mejor conocido como “Los Malnacidos”, que ya se ha consolidado como un real movimiento ciudadano activista con personalidad propia. Este grupo se viene a sumar al del Movimiento por el Agua con sede principal en Cajeme, también conocido como “No al Novillo”, formando entre ambas una pinza ciudadana que aprieta pero en serio al gobierno y revienta cada acción que propone, y cada estrategia que lanza. Nada le sirve y nada le funciona al gobierno de Guillermo Padrés. La desesperación ha hecho presa del Mandatario y ha cundido en las filas de sus compinches que, sin experiencia ni nociones de lo que debe hacerse en momentos de una crisis política como la que se vive en Sonora, han terminado por iniciar la desbandada, ante la proximidad del 2015”.

“Hace ya más de diez días que la etnia yaqui, unificada finalmente y aliada con el movimiento “No al Novillo” mantienen bloqueada la Carretera Internacional 15, a la altura de Vícam, primero con bloqueos intermitentes y finalmente con bloqueos permanentes que están causando tremendos contratiempos y generando altos costos económicos, sociales y políticos. Hasta el momento no ha aparecido ningún interlocutor, alguien que intente la conciliación entre las partes involucradas en el embravecido conflicto. Sonora se encuentra abandonado por los gobiernos estatal y federal, y camina al garete, perdida la paz, la tranquilidad, el orden público, y el estado de derecho. Escribo esto en día domingo, en víspera de su publicación, y hasta el momento no hay cambios en la situación allá en Vícam, donde las filas de vehículos de todo tipo llegan a los 15 y hasta 20 km. de longitud”.

“Y como de una mente enferma solo pueden surgir ideas demenciales, recientemente Padrés informa que sostuvo una “audiencia” con el Papa Francisco en la que le entregó una Virgen de Guadalupe de Palofierro y una carta invitándolo oficialmente a visitar Sonora. La pedorriza fue de antología, y en tan solo 24 horas las redes sociales hicieron cera y pabilo con el gobernador Padrés y su pretendida entrevista con Francisco. Tal vez esta haya sido la última gota en el vaso de la tolerancia de la gente, porque meterse con la religión y burlarse de las creencias más íntimas de los sonorenses, es sin duda, el peor error que puede cometerse”.

“La calificación reprobatoria del pueblo de Sonora al gobierno de Guillermo Padrés, recientemente revelada por Roy Campos y su Consulta Mitofsky, lo dice todo. Sonora está harto. Está cansado de tanta mierda. Sonora está hasta la madre. De aquí en adelante la caída será cada día más rápida y pronunciada. No tiene remedio: Padrés se irá al infierno del olvido y la ignominia cargado con el peso de sus innumerables culpas, pero nosotros nos quedaremos para sufrir por tiempo indefinido las consecuencias de lo que nos ha hecho y seguirá haciendo, hasta el día venturoso que se vaya”.

“Pero ¿qué pecado o qué culpa estamos pagando los sonorenses a este precio exorbitante? ¿Por qué este injustificable abandono en manos de un gobierno que ha caído en el abismo insondable de la ilegalidad y la delincuencia? ¿Por qué la ausencia de decisiones de las autoridades e instituciones que tienen en sus manos el poder de decisión? ¿Qué hace falta para que intervengan quienes deben intervenir para poner orden en este pedazo de la patria que clama por justicia y exige paz y tranquilidad? ¿De cuándo a acá Sonora ha dejado de formar parte del pacto federal y ha sido abandonado a su suerte?”

“Por estas preguntas y otras igualmente procedentes, repito lo que dije en el primer párrafo de este escrito: ‘Ira, temor, desconcierto, angustia, desesperanza, frustración, inquietud, incertidumbre, pesar, dolor, tristeza, impotencia, cada uno de estos sentimientos y todos juntos forman parte del estado de ánimo del pueblo de Sonora en estos trágicos momentos…’ No quiero ni pensar que todo este aislamiento y este absurdo abandono forme parte de algún maquiavélico plan de corte político cuyos fines me declaro incapaz de vislumbrar”.

Así estaba la situación y así estábamos en Sonora hace apenas 5 años. Y un día, hace un par de años, el principal protagonista de la enorme debacle (porque hubo muchos otros que colaboraron gustosamente) fue a parar a la cárcel, en medio del júbilo y también del escepticismo y la incredulidad de la gran mayoría de la comunidad sonorense.

Padrés es uno de los pocos gobernadores que han pisado la cárcel, y que sigue sometido a proceso. ¿Qué irá a pasar? ¿Cuál será el desenlace jurídico final de este resonante caso? Si sale de prisión ¿irá a regresar Padrés a Sonora y saldrá a las calles a pasear tranquilamente, ante los ojos del pueblo que desvalijó sin compasión? ¿Se irá a convertir en asesor especial de la alcaldesa de Hermosillo? Por lo pronto, tendrá que cubrir la cantidad de 140 millones de pesos para poder salir de la prisión, además de cumplir con una serie de vergonzantes requisitos.

Su abogado, Antonio Lozano Gracia, que se ha embolsado una gruesa parte de la fortuna acumulada por su cliente y el resto de la familia Padrés-Dagnino, dice que son pobres y que no tienen con qué pagar esa fianza, motivo por el cual el padrés-ismo en pleno se apresta a realizar “boteos” en las esquinas, rifas de caballos pura-sangre, “coperachas voluntarias” estilo Célida López -su fiel y leal escudera- y colectas entre otros allegados, beneficiados por las raterías cometidas durante el sexenio del agandalle.

Hay que seguir muy pendientes, porque a este pestilente “affair” todavía le queda mucha cuerda.

Espero su comentario en oscar.romo@casadelasideas.com

En Tweeter soy @ChapoRomo

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