Capibara provoca lleno total en el Centro Ecológico de Sonora
El Centro Ecológico de Sonora "Samuel Ocaña García" vivió una de sus semanas con mayor afluencia reciente, luego de recibir a más de 16 mil visitantes atraídos principalmente por la llegada de un nuevo habitante: un ejemplar de capibara, especie que rápidamente se convirtió en la sensación entre niñas, niños y familias completas.
De acuerdo con información del Gobierno de Sonora, el interés por conocer a este animal impulsó significativamente la asistencia al recinto, que del miércoles 14 al domingo 18 de enero registró un total de 16 mil 954 visitantes, cifra que refleja el impacto inmediato del nuevo inquilino en la vida recreativa y educativa de la capital sonorense.

Un nuevo habitante que despertó curiosidad
El capibara, considerado el roedor más grande del mundo, captó la atención del público desde su integración al Centro Ecológico. Su comportamiento tranquilo y su apariencia poco común motivaron a cientos de familias a acudir desde temprana hora para observarlo, tomarse fotografías y aprender más sobre la especie.
Autoridades estatales señalaron que este interés reafirma la importancia del Centro Ecológico como un espacio de divulgación ambiental, donde las y los visitantes pueden conocer distintas especies y fortalecer la cultura del respeto a la fauna.

Centro Ecológico, punto de encuentro familiar
El gobernador Alfonso Durazo Montaño destacó que la alta afluencia registrada durante esos días es resultado del trabajo continuo en materia de conservación, educación ambiental y bienestar animal. Indicó que el recinto se ha consolidado como un punto de encuentro familiar que combina recreación con aprendizaje.
"Esta cifra refleja el entusiasmo de las familias sonorenses y visitantes por este nuevo habitante, así como por las acciones de conservación, educación ambiental y bienestar animal que se desarrollan en el recinto", expresó el mandatario.

Compromiso con la conservación y la educación ambiental
Finalmente, Durazo Montaño refrendó su compromiso de seguir fortaleciendo al Centro Ecológico de Sonora mediante acciones enfocadas en la preservación de la vida silvestre, la mejora de instalaciones y una experiencia cada vez más completa para quienes lo visitan.
La llegada del capibara no solo incrementó la asistencia, sino que también renovó el interés por el cuidado de la biodiversidad y el valor de estos espacios en la formación ambiental de la comunidad.