
Samuel Valenzuela
Hemos estado en Álamos en varias ocasiones y por varios días; hemos disfrutado de presentaciones en algunas ediciones del Festival Alfonso Ortiz Tirado y por ello, testigos y a veces partícipes, del gigantesco bacanal conexo, y también hemos paseado en otras temporadas del año y con ello, respirado del bucólico ambiente de esa colonial comunidad.
En esta ocasión, en la edición en proceso, nos atrevimos a agarrar carretera más bien para disfrutar sin prisas del excelente clima y en la escucha de la música, a veces rock clásico y otras a Marisela, Amanda Miguel, los Bukis y así; desayunamos birria en Esperanza y luego de recargar gasolina en Navojoa, agarramos rumbo a la fiesta anual del FAOT.

El Álamos colonial.
Malas noticias, porque además del tráfico infernal y luego de batallar para dar con el lugar de nuestro alojamiento reservado en línea, resultó que no fue respetado y si bien nos consolamos con que “al cabo ni quería”, nos quedaron energías para buscar donde ingerir alimentos, con un resultado frustrante, tanto por el servicio como por la calidad de los alimentos.
En chinga tomamos la carretera de regreso a nuestro feudito con la sensación de que en lugar de haber atendido la propaganda respecto a las delicias del festival alamense, debimos tomar la carretera hacia Yécora y de haber sido así, pues al menos hubiéramos visto nevar en lugar de engentarnos y ni siquiera poder pensar bien por el ruidajo.
No sobra decir que el más feliz por nuestro inesperado y rápido retorno, fue El Choco, a quien para nada le gusta cuidar solo la casa y si lo hace es por que no le queda de otra, pero eso no quita las desaforadas muestras de afecto por tener compañía de nuevo.

Desmadre en Álamos.
Como decíamos, también hemos estado en Álamos en tiempos normales y la verdad es que siempre ha sido una delicia; con buenos alojamientos disponibles y a precios módicos, buena gastronomía y atención casi personalizada en restaurantes con un excelente servicio.
Este resultado de las odiosas comparaciones, nos deja saber que los prestadores de servicios turísticos de esa cabecera municipal no están aptos, no tienen la capacidad para atender multitudes; no saben como hacer previsiones para atender alta demanda, a excepción de las empresas cerveceras, quienes ofrecen en tiempo y forma su demandado producto.
Pero en materia de servicios gastronómicos y de hospedaje lejos están para dar el ancho a sí sea de forma modesta, lo cual podría ser fácilmente previsible y repotenciar los beneficios, derrama económica y demás, porque si así le va bien en dicha materia a esa comunidad, imaginen si en restaurantes se mesereara como los guachos lo hacen en la Ciudad de México, si en las cocinas de esos comederos hubiera gente más profesionalizada en gastronomía o cuando menos le entendieran al menú y en materia de hospedaje se respetaran reservaciones y estuvieran enterados que a diario hay que cambiar sábanas y toallas, así como reponer papel sanitario, omisiones comunes en estos días.

Recomendable lectura.
Y no son quejas; solo exponemos una realidad que obviamente no sufren invitados especiales de alto pedorraje quienes son alojados en espacios de lujo y hasta les ponen chefs a su servicio, sin batallas para estacionar sus autos y que incluso se les reservan los asientos de la primera fila para que satisfagan con plena comodidad sus ínfulas operísticas.
Como ven, andamos encabronados y estamos abiertos a desmentidos, reto que dejamos abierto para lo siguiente: la cuarta transformación arrastra un buen número de fiascos, propósitos y objetivos fallidos simplemente quedados en discursos y declaraciones, dejando ese amargo sabor de boca propio de la decepción y la traición.
Desde nuestra perspectiva, el mayor fraude en contra de la confianza ciudadana es la falsa austeridad republicana y pobreza franciscana, y producto de dicha farsa, junto con pegado, la corrupción y una nueva generación de ricachada de “izquierda”, comalada de nuevos ricos por su cercanía a los círculos del poder en municipios, estados y el gobierno federal.
Como lo plantea Mario Puzo en su obra Los Borgia, la Primera gran Familia del Crimen concentrado en la Italia del renacimiento, a partir de 2018 en México brotaron como plaga familias del crimen, enriquecidas de forma acelerada e insultante al amparo del tráfico de influencias y a la estrategia de repartir minucias a través de programas sociales, mientras en las alturas cuatroteras bailaban y aún bailan la danza de los millones.

Familia de nuevos ricos.
Expriistas, expanistas, experredistas y verrugas oportunistas de distintas organizaciones políticas, se fundieron en una sola porquería para seguir haciendo lo de siempre, solo que ahora de forma desfachatada, sin disimulo, y con total impunidad gracias al gran poder conseguido retorciendo la democracia y al engaño de las clases populares sometidas al conformismo clientelar.
El efectismo mediático ha dejado en pañales cagados a la cuarta transformación, quedando en nada respecto a lo que significaron para México y los mexicanos el movimiento de independencia, la reforma y la revolución mexicana e irremediablemente otro amanecer ahora sí para el cambio verdadero habrá de estar a la mano, alimentado por la decepción popular creciente.
La corrupción es evidente en todos los círculos morenistas y aliados; al igual que los del PRI o del PAN del pasado, representan a gobiernos corruptos y así como antes se mueven en autos último modelo, viven en exclusivos residenciales, se toman largas vacaciones a todo lujo y cuando no se distraen en el servicio público, son exitosos empresarios gracias al tráfico de influencias, con toda la parentela haciéndose más ricos cada día.

Santos y Gim.
Imposible que se nos desmienta sobre la corrupción y la falsa austeridad representada con mucha claridad por los hijos de Andrés Manuel López Obrador y él mismo, Gerardo González Noroña, Adán Augusto López, Ricardo Monreal, Los Yunes, los Gutiérrez Luna, los Sheinbaum, los Alcalde Luján, los Taddei y un par de docenas de clanes familiares quienes ahora compiten con la alta burguesía tradicional de este país, con la que en muchos casos se han aliado.
Esa no es la oferta con la que en el 2028 y el 2024 sedujeron al electorado mexicano y dicho fiasco se funde con aquello de que el litro de gasolina costaría 10 pesos, la economía mejoraría, nuestro sistema de salud sería mejor que el de Dinamarca y se pacificaría al país regresando al ejército a los cuarteles o sea, además de corruptos, mentirosos.
En materia de economía popular no se requiere de mucha sesera para darse cuenta del fiasco: en 2018 el costo del frijol, aceite, carne, azúcar, arroz huevo, tortillas andaba por los 245 pesos; en 2023 se disparó a los 475 pesos y ahora anda por los 600 pesos; más de 230 mil homicidios dolosos en siete años reflejan el sangriento fiasco de la pacificación del país y los 800 mil fallecimientos de sobremortalidad con casi 400 mil atribuidos oficialmente al Covid-19, muestra la incompetencia cuatrotera también en materia de salud.

Célida y Lilly.
Independientemente a los delirios de la ultraderecha, por supuesto que el régimen de la 4T en México no es de izquierda; solo está un poquito más a la izquierda del PRI, solo un poquito, y no es cuestión de gradualismo, sino que hasta ahí llegaron por haberlos frenado sus ambiciones satisfechas, para convertirse en más de lo mismo.
Para quienes abrevamos de una formación liberal, progresista y de izquierda, la decepción es mucho mayor porque en 2018 creímos haber arribado a ideales añejos que costaron muchas lágrimas, sudor, sangre, encarcelamiento, muerte, persecución, el exilio, para en poco tiempo ver pasar en posiciones de partido o de instancias de gobierno a empoderados otrora enemigos de clase y de lucha.
Para efectos de Sonora, aún punza la profunda decepción cuando las publicitadas incorporaciones a la presunta izquierda cuatrotera de las fervientes militantes de la ultraderecha Célida López y Lilly Téllez; luego otros como Juan Francisco Gim, Santos González, entre tantos y tantas más, y ya después vendrían otros que desde las verijas de la ultraderecha sonorense se convertirían en influyentes funcionarios públicos del Estado y los municipios a partir de 2021.

Nodo vial en Hermosillo.
La 4T pervirtió la concepción de la izquierda social y política como instrumentos reivindicatorios de las clases populares, para convertirla en una estrategia de simulación para engañar a incautos con el propósito de disfrutar las mieles del poder, aunque tenemos amigos más consecuentes que consideran que no todo está perdido y que aún hay tiempo para con estas mismas bases, recomponer el camino.
Como ven, en este espacio no nos hemos referido para nada de la inauguración del puente agüitado—deprimido—le dicen, en el Colosio y Solidaridad, porque poco podría aportar este modesto espacio frente a la ola mediática contratada para resaltar su significancia de parte de gargantones de la industria editorial de por estos y otros rumbos.
Con muchos años en esto, no nos gusta andar como el carrito de la nieve junto a una docena más tocando la misma tonada para promover la venta de la de chocolate, vainilla, de fresa, de pistachos, con una o dos bolas, en cono o en vaso y en todo caso, prometemos publicar el comunicado oficial correspondiente en donde seguramente estarán los datos ídem.
Ni durante el gobierno de Eduardo Bours cuando se construyó el intrincado complejo de puentes, desniveles y demás en el Solidaridad y Encinas se hizo tanta faramalla, pero aquellos eran otros tiempos donde la propaganda cosmética no era tan socorrida y menos de gorra.