Ciudad Obregón, 28 de Enero.– El presidente municipal de Cajeme, Javier Lamarque Cano, marcó diferencias con el modelo de obra pública aplicado en Hermosillo, luego de ser cuestionado sobre el paso a desnivel recientemente inaugurado en la capital del estado.
Aunque el alcalde evitó referirse de manera directa a su homólogo hermosillense, Antonio Astiazarán, su respuesta dejó ver una postura clara sobre la forma en que, desde su perspectiva, deben ejercerse los recursos públicos en los municipios, ya en Cajeme se han invertido en diversas obras en múltiples colonias en obras de entre 2 y 3 millones que suelen contemplar drenajes, agua potable y pavimentación.
“Nosotros, considerando el recurso que tenemos, siempre intentamos distribuir las obras para todos”, expresó Lamarque, al explicar la lógica con la que su administración define las inversiones en infraestructura en Cajeme.
El edil reconoció que el presupuesto municipal es limitado y que no alcanza para cubrir todas las necesidades de la ciudad; sin embargo, sostuvo que su gobierno prioriza atender distintos sectores y colonias, incluso realizando gestiones adicionales para ampliar el monto destinado a obra pública.
“Sabemos que no es suficiente, no alcanza, pero hacemos lo mejor posible. Incluso estiramos el presupuesto y andamos en búsqueda de mayores recursos para obra en la ciudad, en atención a los requerimientos y necesidades que nos expresa la ciudadanía”, agregó.
Las declaraciones se dan en un contexto político en el que las visiones de gobierno de Cajeme y Hermosillo suelen contrastarse, y donde tanto Lamarque (Morena) como Astiazarán (PAN) figuran como actores relevantes de fuerzas políticas distintas con proyección estatal rumbo al 2027.