A casi 12 años del derrame de sulfato de cobre acidulado ocurrido en el Río Sonora, representantes de los Comités de Cuenca solicitaron a autoridades de IMSS-Bienestar implementar de inmediato un protocolo para la atención médica de personas que presentan metales pesados en su organismo, al considerar que no pueden esperar otros dos años para recibir atención especializada.
La petición se realizó durante una reunión encabezada por funcionarios de IMSS-Bienestar, en respuesta a una publicación hecha por la coordinadora estatal del organismo, Gabriela Nucamendi, sobre los avances del proyecto del hospital que se construirá en Ures.
Ismael Limón, representante de la zona rural de Hermosillo y acompañante de los Comités de Cuenca del Río Sonora, explicó que el encuentro tuvo como objetivo informar sobre el inicio de la obra del nuevo hospital, cuya construcción, según se les informó, comenzaría en los próximos días.
Explicó que uno de los principales problemas es que actualmente no existe un protocolo de atención para pacientes con presencia de metales pesados en sangre u orina, por lo que muchas personas acuden a hospitales sin recibir un tratamiento adecuado.
“Hay compañeros que llegan con resultados de laboratorio donde aparecen metales en su organismo y los médicos no saben qué hacer. Después de 12 años seguimos sin un protocolo y sin personal capacitado para atender estos casos”, sostuvo.
Asimismo, indicó que también solicitaron la elaboración de un padrón actualizado de personas afectadas, ya que durante los últimos años se han realizado diversos estudios y muestreos, pero no existe una base de datos consolidada que permita dimensionar cuántos habitantes presentan contaminación por metales pesados.
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El representante recordó que, además de la atención médica, las comunidades continúan a la espera de los resultados de los estudios recientes realizados en el Río Sonora para determinar los niveles de contaminación y definir las acciones de remediación ambiental.
Finalmente, Limón cuestionó que recursos públicos sean destinados a las acciones de remediación y construcción del hospital, cuando, dijo, la responsabilidad corresponde a Grupo México por el derrame ocurrido en agosto de 2014. Añadió que durante la reunión también solicitaron conocer los acuerdos establecidos entre la Federación y la empresa minera, al considerar que las comunidades afectadas tienen derecho a conocer los compromisos asumidos para la reparación del daño.
https://oem.com.mx/elsoldehermosillo/local/piden-protocolo-para-atender-a-personas-con-metales-pesados-tras-12-anos-del-derrame-en-el-rio-sonora-31265600
Uno de los temas que más inquietó a los asistentes, dijo, fue que el proyecto ahora contempla una primera etapa con únicamente 14 camas, cuando originalmente se había anunciado un hospital con capacidad para 60 camas.
“Nos explicaron que el proyecto será en dos fases. En la primera se construirá el hospital con 14 camas y posteriormente se ampliará el área de hospitalización, pero sí cuestionamos por qué se redujo el número de camas respecto al anuncio inicial”, comentó.
Limón señaló que, aunque consideran positiva la construcción del hospital, las comunidades afectadas requieren acciones inmediatas en materia de salud, ya que la obra tardará alrededor de 273 días naturales y posteriormente será necesario equiparla y contratar especialistas, proceso que podría extenderse por más de dos años.
“Lo que les dijimos es que entre tanto vayan atendiendo a las personas, que se haga un padrón de personas afectadas y un protocolo para atenderlas, porque no pueden esperar dos años más”, expresó.