Despojo

Entretelones
Samuel Valenzuela


Samuel Valenzuela

Durante varios meses, mafiosos urgidos en reverdecer laureles en la política regional, sin lograrlo intentaron despojar al PRD de su registro como partido estatal, en un contexto que seguramente aún le falta, porque son como marranos hambrientos con una mazorca en la trompa.

Está por verse que lo consigan frente a la feroz defensa del legado histórico de ese partido en esta entidad, pero los que sí fueron despojados y sin meter las manos, fueron los del PRI, cuyas prácticas y rituales que por tantos años fueron tan eficientes para definir candidaturas, fueron calcados y ya son propiedad de MORENA.


Designaciones.

No resulta extraño para nada tal imitación, porque en su mayor parte, los mandos cupulares en el partido oficial provienen del PRI en su más conspicua etapa y junto a esas prácticas, está el implícito reconocimiento a la simplificación de trámites internos acuerpando el clásico dedazo con faramallas y mascaradas de presunto corte democrático.

Así las cosas, lo que por decenas de años perteneció al PRI, sus exmilitantes que se subieron a MORENA se lo llevaron con ellos y ahora son parte intrínseca en las prácticas internas de ese partido, dejando a los priistas con la necesidad de reinventar prácticas antidemocráticas porque las originales están en la esquina de enfrente.

Si, en el más puro estilo del PRI cuando disponía del control absoluto de los organismos electorales, los del partido oficial emprendieron durante más de 100 días abiertas campañas anticipada a partir del 22 de junio con el registro de 277 aspirantes y “aspirantas” para definir a 17 perfiles para encabezar las fantasmagóricas coordinaciones de la defensa de la transformación y la soberanía nacional en los estados donde habrá elecciones a gubernaturas el año próximo.


Lorenia y Alfonso.

Lo ocurrido en las reuniones definitorias en el salón Olmeca del World Trade Center en la Ciudad de México, reconfirman el robo en despoblado, el impune despojo perpetrado por MORENA en contra del PRI; ceremonial desfachatado en la que la dirigente nacional del partido oficial, Ariadna Montiel, sin vaselina ni placebos, en el caso de Sonora aseguró que el pueblo había decidido que la coordinadora o la candidata a la gubernatura es Lorenia Valles Sampedro.

Sí, hasta superaron a los priistas que en sus buenos tiempos atribuían la decisión a las “fuerzas vivas de nuestro partido”, porque ahora la decisión es de nada más y nada menos del pueblo de Sonora, traducido en el resultado de una encuesta con entrevistas a mil 200 personas, ejercicio demoscópico similar a una carta a Eufemia y sin credibilidad para incluso infinidad de morenistas.


Célida, lágrimas.

Ya con el latrocino de la práctica del dedazo concretado y sin que Alejandro Moreno Cárdenas pueda hacer algo al respecto, en el caso de Sonora Lorenia rompe el récord al ser su destape como candidata a la gubernatura el más adelantado de la historia, ganándole al del de Rodolfo Félix Valdés a mediados de noviembre de 1984.

Innegable el ambiente priista en el ceremonial del destape para Sonora, con porras y competencia de aplausos entre los contingentes que acarreó la sexteta de corcholatas sonorenses; la gritería festiva de unos y las manifestaciones de rechazo de otros al darse a conocer la decisión tomada; la tacañería para sumarse de un trío, Célida, Lamarque y Lola, y la lambisconería de otros más para abonarle a los premios de consolación prometidos, Omar y el Froy.

A agua pasada, pecaron de ingenuos quienes no valoraron de forma correcta el poder de Alfonso Durazo Montaño, quien obviamente como presidente del Consejo Nacional del partido oficial, tuvo mano en la definición del caso Sonora y que su predilecta consiguiera su nominación.


Javier, conforme.

Junto con pegado, para la hilaridad quienes se las dan de oráculos, clarividentes y saurinos porque adelantaron que Lorenia sería la beneficiaria del dedazo, cuando tal decisión estaba más cantada que La Pilareña durante la campaña de Félix Valdés hace más de 40 años.

Deberán pasar los días para visualizar las consecuencias, sea en esta entidad o en otras donde son evidentes las inconformidades que podrían derivar en fracturas, sean al interior de MORENA o entre sus partidos aliados, particularmente el PT porque los del verde resultaron bien premiados con dos coordinaciones estatales.

De pronóstico reservado la reacción de Célida López Cárdenas; sabemos del histrionismo de la rocaportense y por eso su aparente llanto al no ser la beneficiaria de la dedeada nos deja la duda respecto a la autenticidad de dicha conducta corporal y que sea a la postre la justificación de eventual rompimiento para mudarse a otras siglas partidistas, porque a lo largo de semanas insistió que iba por todas las canicas y que no aceptaría ningún premio de consolación.

De destacar el reposicionamiento de Javier Lamarque Cano, que de una actitud hosca al principio, si negativa a aplaudir y no sumarse al júbilo de los acarreados por Lorenia, recapacitó y en pocos minutos pareció recapacitar y hacer declaraciones de suma a la ahora virtual candidata a la gubernatura.


Andrea y Geraldine.

Pero como decíamos, viejo lobo de mar y experimentado expriista, el gobernador Durazo tiene sobradas habilidades y sobrado poder para someter al orden a quien ose rebelarse a sus designios y seguramente la sangre no llegará al río mediante una eficiente operación cicatriz y todo mundo feliz.

Ese operativo debe estar en proceso en las siete entidades cuyas coordinaciones se definieron el pasado lunes, con Andrea Chávez, por ejemplo, fuera de la jugada en Chihuahua y un expanista como beneficiario, Cruz Pérez Cuellar, en un contexto que seguramente dará mucho para escribir a casa, al igual de lo ocurrido en el caso de Nayarit con Geraldine Ponce sin el cuadro y sin la estampa.

También hay que reconocer la fortaleza mental de Tatiana Clouthier en Nuevo León, al aguantar un nuevo desprecio de la clase política morenista al no se la nominada, sumado a sus indignas salidas del círculo cercano a Andrés Manuel López Obrador y luego de la presidente Claudia Sheinbaum, quienes incluso le negaron el clásico abrazo de despedida.


Pega Polo en Guaymas.

Todo debe quedar listo, los consuelos concretados, los premios de consolación firmes y los correctivos disciplinarios aplicados, para dentro de un par de semanas y hasta menos, se repita el ritual que hizo tradicional el PRI en sus mejores años: un magno evento encabezado por la presidente Sheinbaum con la asistencia de la cúpula morenista y partidos aliados y clase política oficialista para de forma conjunta abrazar a sus 17 candidatas y candidatos.

Por otra parte, pegó duro el huracán Polo en Guaymas, Empalme y San Carlos; los reportes son de graves afectaciones por inundaciones, daños en vialidades, caída de árboles y postes de la luz y si bien aún es muy pronto para hacer una evaluación realista de los daños, seguramente obligará a esfuerzos extraordinarios de parte de las instituciones de gobierno para que las cosas regresen a la normalidad para habitantes de sectores afectados.

En el caso de Hermosillo hizo más desmadre la Unidad Estatal de Protección Civil y su versión municipal que el mismo fenómeno meteorológico, por haberse registrado lluvias leves y vientos suaves que incluso causaron cierta decepción entre quienes cuando menos esperábamos algún buen chubasco.

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