Los embotellamientos viales en Hermosillo tienen un costo económico estimado de 1 mil 405 millones de pesos al año, de acuerdo con el estudio Costo del Tráfico 2026, elaborado por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) y la empresa analítica Dat’s Why.
La cifra coloca a la capital sonorense en el lugar 30 de 44 zonas metropolitanas analizadas por costo total de la congestión. A escala nacional, el estudio calcula que el tráfico representa una factura anual de 203.3 mil millones de pesos en las ciudades evaluadas, encabezadas por la Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara.
En el caso de Hermosillo, el IMCO estima que cada persona que se traslada pierde, en promedio, 57 horas al año exclusivamente por la congestión vehicular, con un costo individual de 3 mil 432 pesos.
El dato más revelador del estudio es la desigualdad entre quienes se mueven en camión y quienes lo hacen en automóvil particular.
Aunque en la ficha metropolitana de Hermosillo el transporte público representa solo 18% de las personas en movimiento consideradas en el ejercicio, sus usuarios registran una afectación más severa: 81 horas perdidas al año por persona y un costo anual de 4 mil 892 pesos, contra 52 horas y 3 mil 117 pesos en el caso de quienes utilizan vehículo privado.
La brecha no se limita a las horas perdidas por congestión. El tiempo promedio de traslado al trabajo también es más alto para quienes usan transporte público: 37.2 minutos, frente a 25.2 minutos en vehículo privado. En trayectos a la escuela, la diferencia es igualmente visible: 21.1 minutos contra 13.7 minutos.
El estudio del IMCO subraya que el costo del tráfico no es dinero que el Ayuntamiento de Hermosillo desembolse directamente, ni una partida presupuestal municipal. Se trata, más bien, de una estimación del costo de oportunidad: el valor económico del tiempo adicional que las personas pierden a causa del congestionamiento y que podrían destinar a trabajar, estudiar, descansar, cuidar o realizar otras actividades.
En otras palabras, es una forma de ponerle valor monetario al tiempo perdido de los hermosillenses que se desplazan por la ciudad en autómovil o transporte público.
A nivel nacional, el documento concluye que el transporte público moviliza al 40% de las personas consideradas en las 44 ciudades, pero concentra el 55% del costo total y el 57% de las horas perdidas. Los usuarios del sistema colectivo pierden, en promedio, 140 horas anuales y absorben un costo de 7 mil 294 pesos, frente a 94 horas y 4 mil 811 pesos de quienes se trasladan en automóvil.
Baja congestión relativa, pero fuerte brecha modal
Uno de los hallazgos clave para Hermosillo es que la ciudad aparece, al mismo tiempo, como una de las menos congestionadas del país bajo la metodología del IMCO.
La capital sonorense ocupa el lugar 42 de 44 en el índice de tráfico promedio, es decir, se encuentra entre las ciudades con menor diferencia entre la velocidad de flujo libre y la velocidad de circulación observada. Además, registra la mayor velocidad promedio de toda la muestra: 70.8 kilómetros por hora. También figura en el lugar 39 por costo per cápita.
Ese contraste abre una veta periodística relevante: aun cuando Hermosillo no figura entre las metrópolis más saturadas del país, la congestión sigue representando una pérdida económica y temporal considerable, y castiga con mayor dureza a quienes dependen del transporte público.
Un problema local que HCV advirtió
El diagnóstico del IMCO dialoga con señales previas documentadas en Hermosillo.
El estudio “¿Cómo Vamos con el Transporte Público?”, publicado en 2025 por Hermosillo ¿Cómo Vamos?, señala que el servicio urbano opera con 37 rutas y una flota de 347 unidades. El mismo documento estimó que en 2024 había 168 mil 902 personas adultas usuarias del transporte público en la ciudad, pero solo 78 mil 774 eran usuarias regulares, es decir, diarias.
Ese análisis también encontró que 70.4% de las personas usuarias señalaba los tiempos de espera como el principal motivo de insatisfacción con el servicio, por encima del trato del chofer o de la condición de las unidades.
El observatorio ciudadano documentó, además, una presión creciente sobre las finanzas públicas para sostener el sistema: en 2024 el subsidio al transporte público urbano de Hermosillo ascendió a 723.36 millones de pesos, mientras que el recaudo tarifario fue de 218.32 millones. Entre 2019 y 2024, el subsidio acumulado sumó 2 mil 592 millones de pesos.
Ese contexto sugiere que la discusión sobre movilidad en Hermosillo no se agota en la congestión vial: también pasa por la calidad, cobertura, frecuencia y sostenibilidad financiera del transporte colectivo.
Cómo calculó el IMCO el costo del tráfico
La metodología que implementó el IMCO parte de una pregunta sencilla: cuánto tiempo adicional pierden las personas por el tráfico y cuánto vale ese tiempo.
Para responderla, el organismo identificó a la población que se mueve diariamente al trabajo o a la escuela con base en la Encuesta Intercensal 2025 del INEGI. A partir de ahí, consideró tiempos de traslado de ida y vuelta, así como viajes no laborales o escolares incorporados mediante encuestas origen-destino.
Después, con datos de velocidades viales proporcionados por Dat’s Why, comparó la velocidad normal de circulación con la velocidad de flujo libre (es decir, la que se alcanzaría sin congestión) para estimar las horas adicionales atribuibles al tráfico.
Finalmente, asignó un valor monetario a esas horas perdidas con base en información de ingreso laboral de la ENIGH 2024 y, en el caso de menores de 15 años, con referentes de gasto en educación y esparcimiento.
Así, el resultado no mide gasolina desperdiciada, gasto público municipal o pérdidas empresariales directas, sino el valor económico del tiempo perdido.
Áreas de oportunidad para Hermosillo
A partir de sus hallazgos, el IMCO plantea cuatro rutas de acción:
1. Diseñar tarifas técnicas que permitan la sostenibilidad financiera del transporte público.
2. Acelerar la modernización tecnológica y energética, con sistemas de monitoreo e información en tiempo real.
3. Enfocar subsidios y presupuestos de movilidad hacia los medios que transportan más pasajeros.
4. Implementar programas piloto de cobro por congestión en zonas saturadas, acompañados de políticas de estacionamiento que reflejen el valor del espacio vial.
En Hermosillo, la tercera recomendación adquiere una relevancia particular a la luz de los datos locales.
El estudio muestra que la ciudad tiene una brecha persistente entre quienes tienen automóvil y quienes dependen del transporte colectivo, justamente en una urbe que, según la propia evidencia del IMCO, no padece los niveles de saturación de otras metrópolis, pero sí carga con un costo económico considerable por sus desplazamientos diarios.
La investigación completa puede ser descargada aquí:
https://imco.org.mx/wp-content/uploads/2026/10/Investigacion_Costo-del-trafico-2026.pdf
https://jesusibarramx.substack.com/p/hermosillenses-pagan-14-mil-mdp-al?r=1oj68&utm_campaign=post&utm_medium=web