Se cumple un año de la explosión en la sucursal de Waldo’s del centro de Hermosillo, el proceso judicial sigue en curso y sin una fecha establecida para que el Ministerio Público formalice la acusación contra los 26 imputados, mientras que el dinamismo económico de la zona vive una caída.
Esta situación, junto con los altos costos de arrendamiento en la zona, ha provocado el cierre de por lo menos 30 comercios en el primer cuadro de la capital de Sonora, ocasionando una caída de entre el 30% y el 40% en las ventas.
Pese a que las investigaciones descubrieron que la tienda operaba con documentación apócrifa y sin un Programa Interno de Protección Civil actualizado, la falta de la audiencia final mantiene abiertas las interrogantes sobre la impartición de justicia en el caso, con 25 personas y una empresa acusadas por su presunta responsabilidad tras la muerte de 24 personas y lesiones en una docena más.
Gustavo Rómulo Salas Chávez, titular de la Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora, declaró que las indagatorias derivaron en imputaciones por homicidio culposo, lesiones culposas, aborto, daño en propiedad ajena, abuso de autoridad e incumplimiento de un deber legar.
Entre los implicados por el siniestro ocurrido el 1 de noviembre de 2025 figuran responsables de la empresa Waldo’s, arquitectos particulares y servidores públicos de los ámbitos municipal y estatal.
“Se ha actuado con total transparencia, con total imparcialidad y se ha llevado a juicio a las personas que tienen alguna relación con los hechos”, garantizó Salas Chávez.
Fue alrededor de las 15:00 horas del sábado 1 de noviembre, víspera del Día de Muertos, cuando ocurrió la catástrofe en el establecimiento ubicado sobre la calle Dr. Noriega, entre Matamoros y Juárez, mismo que todavía permanece marcado por el fuego.
Niñas, niños, una pareja de jóvenes universitarios, una mujer embarazada, su hermano y su mamá, una enfermera y sus dos hijos, además de un adulto mayor, forman parte de la lista de 24 víctimas mortales.
Desde entonces, el Centro de Hermosillo no ha sido el mismo, los habitantes mantienen vivo el recuerdo de la tragedia con exclamaciones de justicia y un altar a las víctimas en el lugar, caminan con temor por sus calles ante la posibilidad de una nueva explosión en un transformador, mientras que los comerciantes todavía lamentan y resienten los efectos del siniestro.
El presidente de la Unión de Comerciantes del Centro de Hermosillo, compartió en entrevista con El Sol de Hermosillo que la tragedia de Waldo’s marcó a la sociedad, además de cambiar el dinamismo económico.
Según cifras presentadas por Rubén López Peralta, este suceso, en combinación con el incremento en los precios de los alquileres y los costos de operación, múltiples locales fueron cerrados, las ventas bajaron, así como las visitas por lo que esperan que la temporada de descuentos sea un alivio para el sector comercial de la zona.
En materia de seguridad, el dirigente comercial recordó que alrededor de 30 establecimientos fueron cerrados después del incidente y que los propietarios presentaron dictámenes eléctricos y estructurales para acreditar que sus locales cumplían con los protocolos de Protección Civil.
Aseguró que el comercio local ha buscado demostrar que los establecimientos que cumplen con las disposiciones correspondientes son espacios seguros para realizar compras. Sin embargo, la recuperación económica continúa siendo uno de los principales retos.
Comerciantes de la zona, como Florentina Merino y Hugo Gracia, señalan que los cierres temporales por peritajes e inspecciones en el inmueble calcinado reducen el flujo de visitantes y entorpecen la dinámica habitual.
“Cada vez que vienen los peritos que vienen a revisar ahí Waldo’s, también nos cierran aquí la calle para hacer ellos sus trabajos”, relató Hugo Gracia. Aunque consideró que la afectación para su negocio no ha sido considerable, pero los cierres sí repercuten en la atención a sus clientes.
Las indagatorias realizadas por la Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora apuntan hasta el momento a que el siniestro fue accidental provocado por una falla eléctrica en un transformador al interior del negocio, misma situación que causó el cierre de las 68 sucursales de Waldo’s en la entidad para verificar sus protocolos de seguridad y que después reabrieron de forma paulatina.
Ignacio Peinado Luna, dirigente de la organización Unión de Usuarios de Hermosillo, señaló que es indispensable que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) atienda de manera oportuna las condiciones de sus equipos e instalaciones, con el propósito de prevenir fallas que puedan derivar tanto en interrupciones del servicio como en incidentes que pongan en riesgo la integridad de la población.
Advirtió que el mantenimiento de transformadores, subestaciones y demás componentes del sistema de distribución debe ser una tarea permanente, sobre todo ante las condiciones de alta demanda eléctrica que enfrenta Hermosillo durante la temporada de verano, cuando las elevadas temperaturas incrementan el consumo de energía en hogares y establecimientos comerciales.
Tras el incendio en la sucursal de Waldo’s en el centro de la capital de Sonora, se reportaron al menos tres incidentes adicionales con transformadores en la misma zona:
6 de marzo: Un transformador particular en el techo de un negocio se incendió luego de que una paloma hiciera contacto con una de las fases, lo que causó el cierre de la calle Plutarco Elías (entre Guerrero y Garmendia) y cortes de energía sin dejar lesionados.
8 de agosto: Una explosión en un transformador subterráneo de la CFE en las calles Guerrero y Morelia afectó el suministro eléctrico de varias manzanas.
21 de octubre: Una rama de palmera impactó un transformador en el cruce de Doctor Noriega y Yáñez, provocando una nueva suspensión del servicio eléctrico en el área.
“La Unión de Usuarios desde siempre ha venido manifestando la urgente y obvia necesidad de darle mantenimiento preventivo, servicio y ampliación de infraestructura de obra en el sistema de distribución de energía eléctrica, en todo el sistema eléctrico, para que se garantice a todas las personas usuarias una energía continua y segura”, expresó Peinado Luna.
Mientras tanto, el inmueble marcado por el hollín y los altares colocados en su exterior continúan recordando a la comunidad las deudas pendientes en materia de justicia y protección civil.