CRITICA
GASPAR NAVARRO
Después de la invasión militar de Estados Unidos a Venezuela para secuestrar al presidente Nicolás Maduro, no sería sorpresa que México fuera el siguiente objetivo de Donald Trump al considerar el magnate republicando que nuestro país está gobernado por los cárteles de la droga.
El presidente Donald Trump reconoció que Claudia Sheinbaum es una buena mujer, pero en México gobiernan los cárteles de la droga, por lo que no descartó una intervención en nuestro país para combatir a los narcotraficantes.
Los pretextos del gobierno de Estados Unidos para invadir Venezuela por tener un gobierno impulsor y protector del narcotráfico podrían ser los mismos para una operación militar en México, donde al igual que en el país bolivariano sobrarían los traidores y cómplices dentro y fuera de Palacio Nacional, siendo los del PRIAN los primeros que aplaudirían con pies y manos la caída del poder de la Cuarta Transformación y de sus comparsas con la ilusión del retorno de la ultraderecha que tanto daño causó al país.
Y en caso de una invasión militar de Estados Unidos a México, tal como sucedió en Caracas habrá sumisión de las elites políticas aunado a un sospechoso silencio de los altos mandos militares que fueron favorecidos con contratos millonarios en obras de infraestructura, y tampoco saldrán a las calles las masas populares que supuestamente apoyan a Morena y llenan a reventar urnas y el Zócalo para festejos triunfalistas morenistas.
Desde luego que las diferencias del gobierno de México con el de Venezuela son abismales, pues hay que recordar que mientras Maduro cerró las puertas a la inversión norteamericana sobre todo en hidrocarburos al estatizar la economía, en nuestro país con el gobierno de Trump se ha doblegado a todos los caprichos del inquilino de la Casa Blanca ante la amenaza y el chantaje de una invasión militar para liberarnos del narcotráfico y capturar a políticos morenistas cómplices de los cárteles de la droga.
El gobierno de México, aunque se proclama soberano e independientes, se ha doblegado ante Trump ante la imposición de draconianos aranceles a las importaciones de la industria automotriz, a autopartes, al acero, cobre, aluminio, al tomate, obligó a la entrega de agua, apertura de slots a aerolíneas norteamericanas en el aeropuerto de la Ciudad de México, recepción de migrantes de otros países, militarización de la frontera norte y sur, rechazo a inversiones chinas, entrega de yacimientos de litio y petróleo, y sigue cerrada la frontera a la exportación de ganado con el pretexto de la presencia de la plaga del gusano barrenador, por citar solo unos ejemplos del entreguismo oficial por lo que no puede invadir para tomar lo que ya es suyo sin necesidad de tanta violencia ni la movilización de tropas.
Este lunes en su mañanera Claudia Sheinbaum descartó una invasión de Estados Unidos a territorio mexicano, pese a las advertencias expresadas por Trump tras el ataque estadounidense en Venezuela.
Sheinbaum rechazó de manera tajante cualquier posibilidad de una intervención militar en México y enfatizó que la violencia vinculada al crimen organizado no se resuelve mediante invasiones.
Las declaraciones de Sheinbaum se producen luego de que Trump afirmara que “hay que hacer algo con México” por el tráfico de estupefacientes, al señalar que el país debe reforzar sus acciones frente a los cárteles, comentarios que realizó ante medios de comunicación a bordo del avión presidencial Air Force One.
“En México manda el pueblo… cooperación, sí, subordinación e intervención, no”, advirtió Sheinbaum.
La postura del Gobierno mexicano de respeto al derecho internacional y la soberanía, y la condena a la captura de Nicolas Maduro, se reforzó con un pronunciamiento conjunto emitido por Brasil, Chile, Colombia, Uruguay, España y México, en el que rechazaron la operación militar en Venezuela y advirtieron que este tipo de acciones representa un precedente de alto riesgo para la paz regional.
Esa postura de condena del gobierno de México haciendo bloque opositor contra las arbitrariedades de Trump en Venezuela, fueron reforzadas por el “presidente emérito” Andrés Manuel López Obrador, al salir por segunda ocasión de su retiro político para lanzar “cacayacas” contra el magnate republicano al considerar que su gobierno actúa como una tiranía mundial, lo cual no quitará el sueño al inquilino de la Casa Blanca, quien de seguro tomará nota de os improperios del poder tras el trono para justificar otra arremetida económica o amenaza militar contra nuestro país. (g_navarro_ruiz@hotmail.com)
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