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+ El bonito evento cívico del día 13; regidores aprueban el informe de la Dra. Córdova; Jazmín Gómez recibe el informe del gobernador; “cancelamos el saqueo, el despilfarro y la frivolidad en el gobierno”, dice Durazo; el acuerdo de “El Jardín”: presenta al informal dirigente del inexistente MACISO; desde que se fue PASA crece la recolección de basura
Agustín Rodríguez L.
GUAYMAS, Son. – Días de ajetreo político estos, relajados un poco el domingo que nos permitió emocionarnos con el recuerdo de la Gesta Heroica de los Niños Héroes, el sacrificio de los jóvenes cadetes defensores del Castillo de Chapultepec durante invasión de los Estados Unidos.
Albos uniformes, discursos emotivos, salvas impresionantes, son parte de la agenda encomendada al sector naval militar, coordinada con el Ayuntamiento guaymense como autoridad civil. Recuerda uno lo que ha escuchado y cada vez comprendemos más lo ocurrido hace 179 años. Lo aplaudo. Nunca debieron desaparecer de la tarea política cotidiana estas expresiones cívicas. Es eso en gran parte, lo que afectó el ánimo ciudadano y sumó a la descomposición social que ahora se corrige.
El civismo es, pues, parte de aquello que ataja de origen las malas prácticas.
Antes, el sábado, los regidores del Ayuntamiento de Guaymas, a mano levantada avalaron el contenido del Segundo Informe de Trabajo, del segundo trienio de la alcaldesa Karla Córdova González. También autorizaron su envío para revisión y calificación al Congreso estatal.
En aquel recinto, la diputada Jazmín Gómez recibía el quinto informe de la administración estatal. Se lo entregó el gobernador Alfonso Durazo y la guaymense presidente de la Mesa Directiva, dio bienvenida al titular del Ejecutivo que cumplía su obligación constitucional. Le dijo que lo remitirá a cada integrante de la 64 Legislatura para el análisis responsable.
El gobernador manifestó que da cuenta de lo alcanzado sin omitir pendientes, y aprovechó para reconocer el trabajo de los legisladores, “cuya labor ha permitido avanzar en la atención de las necesidades de la población”.
Resaltó 5 años de trabajo, resultados, transformación y recordó, “hace 5 años me presenté ante ustedes con la convicción de que era posible abrir un nuevo capítulo en la historia de nuestro estado” y, al volver, describe lo alcanzado, pero en un acto de humildad, lo atribuye a “un pueblo que decidió una ruptura histórica con un pasado decadente”.
Dirige el florete al corazón de ese pasado al apuntar que “Sonora ya no es el mismo”. Recuerda que antes no era así, que “hoy Sonora es para todas y todos, ya no solo para unos cuantos”, porque las instituciones están al servicio del pueblo y el poder político no está subordinado al poder económico. El estado ya representa al interés público y las aspiraciones de la gente, “no los intereses de uno y otro grupo de poder”.
Se refirió pues, a eso que ha llamado el sexenio de 30 años, para remarcar: “con esa autoridad moral estamos construyendo algo que parecía perdido: la confianza en el gobierno”.
Tras eso, dice que parece simple, pero “he gobernado con austeridad, sin escándalos, sin excentricidades ni lujos”, porque nada reemplaza escuchar a la gente de primera mano y sostiene haber demostrado que se puede gobernar “sin robar, que es posible priorizar a las y los que menos tienen”. En esa secuencia de logros, afirma haber devuelto derechos históricos a pueblos originarios y mejorado la situación de los trabajadores sonorenses.
Pero creo que esto define el principal logro: “sin desestabilizar las finanzas”, junto a lo resaltado en forma enfática: “cancelamos el saqueo, el despilfarro y la frivolidad en el gobierno”. Ya lo dirán las cuentas del séptimo año.
EL ACUERDO DE “EL JARDÍN”
A mitad de semana hubo encuentro convocado por Luis Fernando Páez Bolaños, activista tricolor sorprendido hace una semana en Hermosillo, cuando le pidieron levantar la mano y convertirse en dirigente del Movimiento de Acción Ciudadana Sonorense en Guaymas.
Tomaron café en “El Jardín”, de Héctor Zaragoza, ocho representantes partidistas que escucharon al Páez de esta historia, hablar de objetivos para, todos en bola, echar montón a Morena en 2027.
Estaba Humberto Souza (PAN), despidiéndose de coordinación de la Macroregión Territorial (así la llaman, y abarca parte del sur de Sonora), y presentó a su sucesor, Luis Carlos “Tigre” Soto (Había sido del PRI); en el orden de costumbre seguían Isaac López Villavicencio, regidor local (PAN), Lila García (presidenta del PRI), Fredy Osuna (presidente del PAN).
Luego aparecen en la foto Páez Bolaños; Lesli Pantoja, quien hace un año coordina en Guaymas y Empalme lo que ande buscando Toño Astiazarán en Sonora; y finalmente Paola Mudeci, quien levantó el estandarte del Partido Sonorense, ahora que la recién nacida sigla se quedó sola.
Todo bien. MACISO se une a la causa antimorenista. Solos no ganan, así que es obvio.
Pero Páez “pasó aceite” cuando se le preguntó cuándo se oficializó su encomienda. Respondió que fue protesta lo de hace una semana, no asunción formal. No hay nombramiento por escrito, no se cubrió el protocolo y eso es, aceptó, porque tampoco el MACISO existe. Sigue siendo oficialmente PRD y los perredistas o simpatizantes están molestos al verse utilizados así.
Si reaccionan, se quedarán en el PRD haciendo un trabajo y MACISO no podrá existir, o coexistir más bien, en esta región donde es claro quién los representa.
TRAS LA TRANSA DE PASA, RECOGEN BASURA EN COMUNIDADES YQUIS
Uno de los aciertos de Karla Córdova como alcaldesa en su primer trienio, fue su rechazo a extender el contrato de recolección de basura que se tenía con la tormentosa empresa PASA, muy prometedor en el papel, pero presunta ladronada en la práctica.
La doctora Córdova informa de mejoría en el rubro, que en los últimos tiempos suman unas 37 mil toneladas recolectadas y llevadas al basurón municipal cuya ampliación significó erogaciones superiores a 20 millones de pesos.
Y por fin se lleva el servicio a comunidades yaquis, lo que contemplaba el contrato famoso y nunca se cumplió por razones todavía no explicadas, pero seguramente algún empresario lépero se alió con un político ídem (o varios) y así se dieron las cosas que nos ahogaban en deuda.
Pero eso se queda corto ante aquel contrato panista firmado por César Lizárraga en complicidad con sus regidores, para comprar e instalar 11 mil lámparas que nunca se vieron.
Algún día sabremos qué sucedió con eso. Y por qué a nadie llamaron a cuentas, ni al alcalde de la época ni a “sus” regidores, avales con firma y mano levantada de la barbaridad financiera que otro alcalde panista, Lorenzo Decima, dijo 8 años después, que ya nos costaba 10 mil millones.
Ni cómo pagar el escandalosamente leonino contrato, además incumplido. Pero nunca formalizó demanda alguna.
Por eso se hunden en el atraso las comunidades, lo cual seguiría sucediendo de no haberse acordado que ahora se cobre al autor del error, no al dinero público. A ver si se animan.

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