Estas líneas…


+ Retenes, una plaga del pasado que siempre regresa; “operan” hace años; el ejemplo de Martínez Domínguez; las grúas “levantan” la visión del puerto marítimo; Viene Astiazarán este miércoles; “Cri-Cri” se sumaría a las inversiones turísticas sustentables

Agustín Rodriguez L.
GUAYMAS, Son. – Los retenes ¿policíacos? Son una plaga del pasado que siempre regresa.
Los ha habido y tarda mucho la autoridad en reaccionar, en perjuicio de viajeros que son abusados, de los derechos humanos, del turismo y el comercio en general.
Este lunes temprano recibí un mensaje adjuntando una nota de Telemundo, manejada por esa cadena en varias regiones de Estados Unidos. Así se destaca: “Adultos mayores denuncian robos en retenes de carreteras en Sonora”.
Añade: “Viajeros de Arizona denuncian extorsiones durante sus viajes en autobús por la carretera federal 15 en Sonora. Adultos mayores denuncian el robo de dinero en retenes”.
La versión corre en la unión americana. Varias personas me han contactado preguntándome si es seguro venir a Guaymas.
¿Qué les digo? Si yo, que tanto gusto de promover a mi puerto, dudo, imagínese quien mira estas notas no exentas de alarmismo. Qué ánimo tendría de venir a disfrutar lo mucho que tenemos.
En Sonora el hartazgo ciudadano ya se manifestó. Hace meses se denuncia: retenes ilegales en carreteras. Una docena fueron reportados en diferentes puntos donde hombres sin uniforme, rostro cubierto con pasamontañas, armados con fusiles de asalto, detienen a automovilistas y exigen revisar sus documentos y vehículos.
Hasta liderazgos combativos como Alfonso Canaan Castaños, dirigente del Movimiento Libre Tránsito, denuncian y lo hará formalmente. También se han reportado en Sinaloa, lo que indica la presencia de algo “grande” detrás de estos grupúsculos.
El reporte ubica entre Hermosillo a Nogales y San Luis Río Colorado, 8 retenes; 4 más hacia el sur, hasta Navojoa. Cambian de punto. Pero siempre están allí.
Los sujetos que exigen documentos a los conductores no se identifican. Intimidan. No se sabe si son policías o delincuentes en esa práctica ilegal y violatoria a los derechos humanos.
Esos retenes se multiplican, en lugar de eliminarse como se prometió por quienes en 2018 derrotaron a quienes eran acusados de sostenerlos. Volvieron –más bien, nunca se fueron--, se multiplican y es evidente el daño a la imagen sonorense y a la economía en general.
Siempre brota el caso del retén más resaltante, en Querobabi, una concesión para el Ejército impopular, pero está allí, imponiéndose como si fuésemos un país bananero descrita por el “Cuarto Reich”, o algo así. Opera con infraestructura permanente y con la incumplida promesa de incorporar tecnología de punta para revisiones.
Largas filas de autobuses de pasajeros detenidos hacen horas esperando revisión. He charlado con oficiales que amablemente me confirman lo que pensamos de esa práctica, pero no es ilegal, afirman, porque la ley se hace a un lado cuando se piensa en la seguridad nacional. Y ese retén lo consideran seguridad nacional, así que la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos puede esperar.
Es vergonzoso, pero así se viaja en los autobuses. Y qué decir de kilómetros de camiones de carga. Ni se diga la impresión de nuestros visitantes.
Contrasta con los anuncios invitando a disfrutar el Estado y de quienes manejan la seguridad y cantan loas al avance.
También afecta todo el comercio del noroeste del país y al que va hacia los EU.
En el sexenio pasado, en el sur de Ciudad Obregón operó un retén por más de dos años antes de que la Fiscalía General de la República lo retirara por ilegal y detuvo a los supuestos policías que lo operaban. Nunca más se dijo nada.
Ahora proliferan, lejos de combatirse los que había. De paso, en la red hay otro ejemplo lamentable que involucra a elementos del Ejército Mexicano, sorprendidos realizando revisiones en estado de ebriedad.
Urge atender eso. Recuerdo que en el pasado era común la presencia de “madrinas” en retenes aquí y allá, hasta que policías locales comenzaron a detenerlos.
El mejor ejemplo lo dio Nuevo León, cuando el entonces gobernador Alfonso Martínez Domínguez, atendió quejas y ordenó detener a los agentes de la entonces Policía Federal, los subió en un avión y los envió a la ciudad de México exigiendo no regresarlos a “proteger” al Estado, pues salió peor.
Si no hay otra forma, que sí la hay, hoy sería el momento de imitarlo.

“SONORA CON TOÑO” EN GUAYMAS
Este miércoles Antonio "Toño" Astiazarán vendrá a Guaymas como invitado al foro "Ciudades que inspiran", que organiza la Asociación Civil "Sonora con Todo", ese que el vulgo llama “Sonora con Toño”, en alusión al evidente fin buscado.
Ya se habla del encuentro programado a partir de las 18 horas en la sede del Conservatorio de Música, frente a la bahía, pero no llama tanto la atención del foro, como la presencia del político que acapara reflectores entre la oposición, que busca superar lo lejos que quedó de la preferencia electoral ante el arrastre de Morena.
Este y otros eventos agendados por el alcalde de Hermosillo indicarán cómo avanza ese proyecto integrador del gran frente amplio promovido por opositores.

INVERSIÓN COMO NUNCA
Este lunes el gobernador Alfonso Durazo visitaría el puerto marítimo comercial de Guaymas.
Al lado de los administradores y operadores de las terminales que forman esta magnífica infraestructura, revisarían proyectos para confirmar lo que viene.
Lo trae la intención de confirmar la próxima operación de las grúas de pórtico que ya llegaron y podrá ofrecerse por fin, el servicio de carga-descarga de contenedores, un negocio que se nos ha ido por años por estar moviendo piedras y granos agrícolas. Que no está mal, pero no ha generado negocio.
Las grúas se están descargando y comenzarán a instalarse para operar entre finales de noviembre y principios de diciembre.
Buen salto, pero solo se suma a inversiones cuantiosas como la planta de licuefacción de gas para exportarlo a todo el mundo, que costará 7,500 millones de dólares.
Súmele acciones para conectarnos con Chihuahua, infraestructura para hoteles y condominios en San Carlos, los malecones en este lugar y El Cochórit y verá que vamos bien. Al menos en estos rubros.
Ah, y la exigencia de conservar el mangle en suelos del Proyecto Náutico Bacochibampo superó la expectativa de la autoridad, de respetar 2 mil metros de espacio donde brotó la planta tras rescatarse ese suelo cuando todo era contaminación por aguas negras en los años 80.
Resulta que la Fundación Francisco Gavilondo (¿Se acuerdan de Cri-Cri, el Grillito cantor?), gestiona crear un parque temático en 14 mil metros, conservando esa especie y añadiendo museo, teatro, planetario, estación de bioclima y fauna, talleres de ecosistemas marítimos, oceanografía, además de restaurantes y venta de souvenirs, entre otras amenidades y promociones de ciencia y cultura.
No tarda en anunciarlo el gobernador Durazo, quien inserta el plan en el desarrollo náutico contemplado en Bacochibampo para sumar atractivo a la oferta a inversionistas que contemplan invertir unos 500 millones de dólares en la futura “Capital náutica de México”.
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