Entretelones
Samuel Valenzuela
Samuel Valenzuela
Para efectos externos, la única unidad en torno a MORENA es la naturaleza convenenciera y oportunista de sus aliados del PT, Verde, PES y Panalito, porque sin su alianza con el partido oficial no son casi nada y estarían en vías de extinción o ya extintos.
Alfonso Durazo en Guaymas.
Lo que menos proyecta MORENA hacia la opinión pública es unidad interna luego de la conclusión de la mascarada para designar a Lorenia Valles Sampedro como virtual candidata a la gubernatura de Sonora 2027, en el marco de las desfachatadas campañas anticipadas desde junio pasado.
Sabe si en la privacidad el gobernador Alfonso Durazo Montaño ya llamó a cuentas a las o los desbalagados, porque nadie duda que él, como poderoso presidente del Consejo Nacional de MORENA, es quien encabeza la operación cicatriz y no solo en Sonora, si no en otros estados del país donde también el resultado del dedazo generó inconformidades.
En el caso Sonora, luego de sus iniciales posicionamientos de institucionalidad y conformidad con el resultado, Frolyán Gámez Gamboa y Omar del Valle Colosio no han dicho absolutamente nada como su fuera algo así como a otra cosa mariposa o tierrita volada, en tanto les cuadran las cosas para hacer bueno el consabido premio de consolación.
Rodolfo Flores H.
Al menos su gesto adusto y forzado aplauso en la ceremonia del destape de Lorenia, ya le fueron recompensados a María Dolores del Río Sánchez, porque así, con la manita en la cintura ya se reincorporó a la secretaría de la Función Pública, luego de que Rodolfo Flores Hurtado le cuidó ese changarro de forma muy eficiente durante más de tres meses.
Por su parte, nada se sabe de Célida López Cárdenas; y lo que se sabe por sus antecedentes no pinta nada bien para la proyección unitaria tan reiterada como indispensable; en los casos del Froy, Omar y la Lola cualquier silencio no representaría gran cosa porque nunca fueron gran cosa en la competencia.
Adolfo Salazar R.
Javier Lamarque Cano se ha mantenido institucionalidad y se supone conforme con el resultado y su última oportunidad por razones de edad, pero dicha actitud “para privilegiar la unidad para que siga la 4T” está condicionada a premios de consolación para su familia, además de mantener la beligerancia de integrantes de su equipo y simpatizantes.
No tenemos idea si ya hubo la juntada que anunció Valles Sampedro en la masiva conferencia de prensa del jueves pasado o si en su caso, si ya se realizó la que se supone obvia convocada por el presunto jefe político de todos ellos y ellas, el gobernador Durazo Montaño, quien por otra parte anda en trajines humanitarios atendiendo las secuelas de los daños causados por el huracán Polo.
Lamarque Cano es un hueso duro de roer como para ser doblado por, por ejemplo, el secretario de gobierno Adolfo Salazar Razo o el secretario técnico del Consejo nacional de MORENA, Álvaro Bracamonte frente a la militancia de larga data del cajemense en la izquierda y de su condición de fundador de MORENA en Sonora.
Muchos de los comentarios al respecto giran en torno a la mano dura del nativo de Bavispe cuando las circunstancias así lo demandan y a sus habilidades como viejo lobo de mar para la navegar en medio de fuerte tormenta, pero apostar a dichos extremos debe tener sus riesgos, particularmente en los casos de la Célida y el Javier.
Pancho Platas.
Habrá que ver también si ahora ya convertida en la meramente de MORENA para ir por el relevo de Durazo Montaño en Palacio de Gobierno de esta entidad, deja ver la fuerza de su liderazgo y aplica las dosis exactas de pasiflorine, sabe negociar lo que le está permitido negociar y logra la pacificación indispensable antes de formular un proyecto unitario rumbo a la elección del 6 de juniodel año próximo, cuando se elegirán a 17 gubernaturas; 500 diputaciones federales, 1098 diputaciones locales, 2230 presidencias municipales, 17 mil regidurías y sindicaturas.
Cierto, más allá de lambisconerías y chacaleo público impúdico público, la virtual candidata del oficialismo a la gubernatura de Sonora tiene una larga trayectoria en las filas de la izquierda, aunque esta no sea tan prolongada como la de Lamarque Cano y desde nuestra perspectiva si de purismos se tratara, el alcalde de Cajeme la supera, insistimos, en el terreno de la trayectoria en la izquierda.
Amigo nuestro cercano al munícipe cajemense nos recalcaba este sábado, sobre como en la elección de 2015 para la gubernatura de Sonora, Lamarque Cano andaba como el llanero solitito en campaña por dicha posición, mientras Lorenia fungía delegada nacional del Partido de la Revolución Democrática en Durango, apoyando con todo al panista José Rosas Aispuro Rosas, postulado candidato a la gubernatura de ese estado por una alianza PAN-PRD.
No sin dejo de pésimo producto lácteo, nuestro amigo disgregó cómo la ahora encumbrada morenista fue viajera frecuente en la avioneta del tristemente célebre Francisco Armando Monge Araiza, mejor conocido como Pancho Platas en el bajo mundo del hampa de la política regional, quien en aquellos tiempos estaba comisionado por el PAN en el estado del alacrán.
Toño Astiazarán.
Pelillos a la mar, dirían por ahí, pero dicho borrón y cuenta nueva no debe demorarse para concretar cuanto antes las condiciones de conformidad real de Lamarque y Célida y sus equipos, porque en la otra esquina, lo que sobra es unidad incondicional en torno a la propuesta de Antonio Astiazarán Gutiérrez, quien va sin vara hacia la candidatura a la gubernatura abanderando a un amplio frente no solo de partidos, sino también de organizaciones de la sociedad civil.
Tiene muchas ventajas la posición del alcalde de Hermosillo, porque su positivo entorno le permite construir todos los días la estructura de organización territorial correspondiente sin distracciones y sin regatear su capacidad de trabajo con ese recorrido finsemanero por toda la geografía sonorense.
Para Lorenia el Toño representa un tercio chiquito de lo que viene como resultado de la elección constitucional y el otro tercio chiquito lo representaría Luis Donaldo Colosio Riojas como eventual candidato de Movimiento Ciudadano a la gubernatura de Sonora, aunque si los escándalos de corrupción del oficialismo, sus divisiones internas, la gran deuda financiera acumulada de instancias de gobierno, las eventuales levantadas de faldillas por el gobierno gringo, tales tercios chiquitos podrían hacerse muy grandotes.
Se asegura que la candidatura en Sonora de Colosio Riojas beneficiaría a Lorenia y que en Hermosillo, Alejandro López Caballero como candidato a la alcaldía de MC causaría el mismo impacto en favor del postulado por el oficialismo, Froylán Gámez o cualquier otro u otra, pero desde nuestras perspectivas dicha ecuación no acaba de cuadrarse y al parecer tampoco cuadra por rumbos del Toño ni de la Flor Ayala Robles Linares.
Flor Ayala Robles L.
En este enredado contexto, se intensifican las versiones del rompimiento definitivo de Ernesto Gándara Camou con el partido político de toda su vida, decisión presuntamente impulsada por el vencimiento de la pausa autoimpuesta por el exgobernador Eduardo Bours Castelo y su reincorporación de lleno a tareas partidistas para apuntalar las tareas de la dirigente estatal del PRI, Lupita Soto Holguín.
Se asegura que El Borrego mejor puso distancia como colofón de una confrontación o de ríspida relación desde su misma gestión como presidente municipal de Hermosillo y detonada con la elección interna que perdió ante Alfonso Elías Serrano y luego con señalamientos de operar con sus huestes de apoyo a Guillermo Padrés para descarrilar al proyecto boursista en la elección de 2009.
En corrillos políticos se especula que está por incorporarse al equipo del senador ya mentado Colosio Riojas, de quien sería su coordinador de campaña en la disputa por la gubernatura de Sonora, eventualidad que en nuestro caso no tenemos el menor indicio de su veracidad