Se sostiene la política de más agua para Sonora

Por Alberto Vizcarra Ozuna

El escepticismo y la mediocridad política dejan pasar las buenas noticias. La estancia de la gobernadora en España, para conocer de cerca los avances de este país en materia de desalación de agua de mar y la aplicación práctica de los mismos para atender el grave problema de la falta de agua en Sonora, se desestiman por la mayoría de las personalidades y de los partidos políticos. El viejo vicio de la suma cero: solo puedo escalar políticamente apoyado en el descrédito de quien ejerce y ocupa el poder.

Ejercer liderazgo, entre otras cosas, es no dejarse llevar por la hostilidad de la mediocridad y menos por la presión de algunos intereses económicos preponderantes, cuya visión feudal, sostiene la estúpida creencia de que el mejor Sonora, es el Sonora dividido, en el que ellos pueden ejercer a plenitud sus cacicazgos regionales e imponer sus condiciones. Lejos de sumarse y participar en los esfuerzos para atender los problemas estructurales del estado y del país, terminan actuando como depredadores y con una visión parasitaria sobre los presupuestos públicos.

En el caso de la problemática del agua, la gobernadora no se ha dejado atrapar por la dinámica de estos intereses. Se sostiene en la idea correcta de que Sonora necesita más agua y no dividirse con el reparto del recurso que no alcanza. Así lo reiteró en la entrevista concedida a la revista española iagua, donde anuncia que para mayo del año entrante deberá quedar terminado el primer módulo de la desaladora Guaymas-Empalme, al mismo tiempo que gestiona los recursos con el gobierno federal para que se de inicio al siguiente módulo que abastecerá a la ciudad de Hermosillo.

No deja de señalar, en la misma entrevista, el caso del ilegal Acueducto Independencia y enfatiza que además del enorme costo económico de la obra -por la gran corrupción que lo envolvió- los daños mayores se ubican en el terreno de lo político y social pues acabó propiciando una confrontación de la población de la capital del estado con la del sur de Sonora, en el empeño por repartir un recurso que es deficitario para toda la entidad.

Previo a la gira por España, la gobernadora le presentó al presidente Andrés Manuel López Obrador, un mapa económico del estado, en el que ubica 25 proyectos estratégicos para el desarrollo presente y futuro del entidad. En estos proyectos se incluye la solicitud de recursos federales para la construcción del segundo modulo de la desaladora que desde Guaymas-Empalme abastecerá al

municipio de Hermosillo, incorporándole más agua dulce a la región para suplir así la idea absurda de repartir el agua que no alcanza como se hace con la operación ilegal del Acueducto Independencia.

A estos mismos propósitos que fortalecen las capacidades productivas, se ha sumado el alcalde de Ciudad Obregón, Sergio Pablo Mariscal Alvarado. El actual presidente municipal de Cajeme, además de haberse distinguido como defensor de las aguas del Río Yaqui que ilegalmente se trasvasan a Hermosillo, es también una persona con la inteligencia suficiente para reconocer que la gobernabilidad del estado descansa en la solución de los problemas estructurales que por años han limitado el desarrollo y su crecimiento económico. En días recientes, el alcalde, subió a la plataforma del Plan Nacional de Desarrollo, el proyecto del segundo módulo de la desaladora que abastecerá de agua a la ciudad de Hermosillo, para evitar así que la operación ilegal del Acueducto Independencia siga afectando las actividades productivas de la región del sur de Sonora y a la Tribu Yaqui.

La acción del alcalde de Cajeme y la política de gestión de más agua para Sonora, que sostiene la gobernadora, son testimonio de que sí se puede trascender el escepticismo y la mediocridad política.

Ciudad Obregón, Sonora, 1 de mayo de 2019

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