Cuando Jesús Pujol no está, Juanito “El Juguetón” se vuelve la bichi


Por: Hiram Rodriguez L.

Siempre que se cuenta una historia de terror, me imagino obviamente en el rancho, con mi esposa, mis hijos y un grupo de invitados. Todos alrededor de una fogata y mientras alguien está contando alguna malvada historia de un asesino en serie, se empiezan a escuchar pasos, música tenebrosa de fondo. De pronto, el silencio acompañado del ruido del viento que silva entre las hojas de los árboles. ¡Pum!, suena un golpe con un hacha en un cráneo tiernito. Llegó Jason con la consigna de matar a todos, ante los gritos de los asistentes, enciende la sierra para cortar otras cabezas, y todos salen despavoridos. Un rollo muy de viernes trece.

 

Pero la historia que hoy le voy a contar, si tiene víctimas, algunas quien sabe si están muertas, pero hay desaparecidos, debe haber uno o varios villanos o villanas.

 

Todo inicia un día de enero de 2019, cuando se recibe una llamada a alguna oficina del Ayuntamiento de Nogales, desde el Hotel Caribbean, para reportar a dos hermanitas adolescentes, huérfanas, al parecer una de catorce y otra de dieciséis años, sin supervisión de un adulto, que tenían tres días en un cuarto del Hotel, pero lo extraño es que se dice que, la cuenta era pagada por el subprocurador de la defensa del menor del DIF en Nogales.

 

El reporte llega al DIF Nogales, y obviamente el subprocurador de la defensa del menor Juan Carlos Sánchez Magallanes, va por las niñas y se las lleva al albergue de dónde habían desaparecido días atrás, pero no había reporte alguno de la falta de las menores, ni tampoco una denuncia de extravío, ni siquiera, la directora estaba enterada de la falta de las niñas, o por lo menos, parece que no lo estaba. Al día de hoy, las niñas ya no se encuentran en el albergue, parece ser que se las llevaron algunos parientes. El IPH nunca se realizó por parte de la policía fronteriza, pero se dice que el reporte si llegó al C5, un caso muy sospechoso.

 

Tiempo después, dos adolescentes varones, de aproximadamente catorce y quince años, quienes vivían en el albergue del DIF de Nogales por maltrato y abandono, se les veía muy seguidamente con el subprocurador Juan Carlos Sánchez Magallanes, quien los sacaba del albergue y los llevaba a pasear por la urbe, a veces a comer y al cine.

 

En una ocasión al menor de quince años, el funcionario le regaló un celular, (usted sabe, esta juventud tan demandante), pero, ¿un celular a un interno de un albergue?, suena bastante raro, y no sólo raro sino sospechoso que se lo haya regalado el encargado, se sugiere una relación más allá de lo normal, porque si fuera de otra manera, seguramente Juanito “El Juguetón” le hubiera comprado celulares a todas y todos los internos.

 

La historia cuenta que un día en el Cinépolis de Nogales Mall, se le vio al funcionario público con el jovencito. Un pariente del chamaco los divisó, se apersonó con Juanito “El Juguetón” y se la hizo de jamón por traer al chamaco fuera del albergue, incluso, se sabe, qué el familiar interpuso una denuncia en contra de Sánchez Magallanes.

 

Al día de hoy, ni de la denuncia ni de los adolescentes se conoce el paradero. Solamente que. “Juanito, sigue gobernando en su ranchito”.

 

Y hay una tercera historia, sobre un nacimiento de una pequeña que al nacer su mamá falleció y fue llevada al albergue. El padre de la niña no se encontraba en la ciudad, pero cuando este regresó a pedir a la pequeña, la bebé ya no se encontraba, quien sabe si ya había sido dada en adopción, o, ¡por qué no pensarlo!, si ya sucedió durante el sexenio de Guillermo Padrés, ya que algunos piensan que la niña fue vendida. No lo sé, estamos en la investigación.

 

Estas tres historias de terror, parece ser que tienen un villano en común, de nombre Juan Carlos Sánchez Magallanes, pero lo delicado del tema es que el señor tiene una relación muy estrecha con la familia del alcalde, y parece ser que fue colocado en el puesto a sugerencia de la madre del munícipe, incluso se habla de que le están tapando sus fechorías, mismas que pueden ser negocios o gustos personales.

 

Además, hay registro de que, a dos de los abogados del DIF, Fabián Íñiguez y César Serrano, quienes iniciaron las investigaciones de los casos, la directora del DIF, Karla Leticia Rivera Nieblas, hija del regidor de Morena, Marco Rivera, adepto al alcalde Pujol, rápidamente y sin “salivita”, los echó de sus puestos. Entonces estaríamos hablando de que no solamente hay un villano, sino dos, o tal vez hay más. Saque usted sus conclusiones mientras nosotros continuamos con las entrevistas.

 

Más broncas para el alcalde, y ahora, por algo que él no tiene vela en el entierro, bueno, tiene el entierro, quien sabe si la vela, por el puro hecho de ser el jefe de la directora del DIF y de Juanito “el juguetón”, que bien queda el dicho, “cuando el gato no está, Juanito se vuelve la bichi”, porque estos pueden resultar ser casos de prostitución infantil, violación de menores, y tráfico de menores.

 

Seguiremos investigando el tema, y obviamente en espera de que se inicie una investigación desde la FGR y la FGES, pero de inicio, una denuncia en las instancias correspondientes y no en la Contraloría Municipal, donde todo se atoró.

 

Oremos por Juanito “El Juguetón”

 

Síguenos en www.entregrillosychapulines.com

 

En honor a la verdad y por cumplimiento de la ley a cualquier actor político le otorgamos su réplica, misma que estipula el DECRETO por el que se expide la Ley Reglamentaria del artículo 6o., párrafo primero, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en materia del Derecho de Réplica y reforma y adiciona el artículo 53 de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación.


--
Lic. Hiram Rodriguez L.
Director de Entre Grillos y Chapulines

Comentarios

Comenta ésta nota

Su correo no será publicado, son obligatorios los campos marcados con: *