Igual que con el coronavirus, ¿AMLO le está dejando la seguridad a los estados y municipios?

Como si fueran bandoleros de la post Revolución Mexicana, sujetos fuertemente armados estuvieron -por al menos dos días- asaltando y despojando de sus automóviles a viajeros en el libramiento carretero de Empalme a Ciudad Obregón. Gracias a un video ciudadano que se publicó en las redes sociales de internet (y que usted lo pudo ver en vivo, o diferido en sus múltiples repeticiones), las autoridades policiacas fueron informadas casi al momento de los hechos; por lo que se dieron a la tarea de vigilar la zona para evitar que se siguieran cometiendo estos delitos que tuvieron su mayor impacto durante los primeros días de la semana pasada. Después de “peinar” completamente esa región por tierra y aire (utilizando un helicóptero), se pudieron recuperar tres automóviles robados supuestamente propiedad de los viajeros que fueron vejados. Aunque al cierre de esta columna, no teníamos información de que haya sido detenido alguno de los asaltantes. Bueno. Les quiero decir que después de permanecer por tantos días en el encierro obligado -y tener más tiempo para la lectura y la reflexión-, creo que todos hemos mejorado nuestra capacidad de análisis de lo que sucede en el exterior y en general de nuestras vidas. Lo digo por lo siguiente: Quiero pensar que los malandros -al igual que mucha gente de nuestras ciudades en México-, le perdieron el miedo a las consecuencias del coronavirus y en todo caso a la muerte. Por el simple hecho de que, están pensando que ya pasó lo peor de la pandemia. Y eso orilló a que la gente saliera de nueva cuenta a las calles; mientras que los malandros a delinquir. Porque si usted aprecia esos videos grabados a la altura de un tramo conocido como “La Cruz de Piedra”, los “bajadores” se veían muy sueltos al desarrollar su encomienda (por no decir su trabajo). Con la vigilancia instruida por los altos mandos de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal (dígase David Anaya o el recién nombrado jefe de la PESP, Alfonso Novoa), esperemos que no solo en este tramo desaparezcan los delitos; sino en todas las carreteras y ciudades de Sonora. Aunque lamentablemente -como de seguro usted ya se enteró-, hubo una reyerta con fatales consecuencias en la carretera Caborca-Sonoyta, resultando doce personas muertas supuestamente ligadas al crimen organizado. Obvio que ante estos acontecimientos, no faltó quien anduviera echando culpas y dijera que esto es por consecuencia de las deficientes acciones del Gobierno del Estado. Acciones que por cierto, están coordinadas con las fuerzas federales que se la pasan deambulando por los bulevares de Hermosillo y demás municipios de la entidad; mostrando, incluso, armamento de grueso calibre que ojalá nunca lo utilicen dentro del casco urbano. Razón por la que yo pregunto: Si las fuerzas federales (dígase Ejército Mexicano, Marina y Guardia Nacional) están coordinados directamente en los temas de seguridad dentro del estado, ¿de quién es la culpa que haya tantos homicidios? No dudamos de las buenas intenciones que tiene para Sonora el secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana del Gobierno Federal, Alfonso Durazo Montaño; pero ¿quién nos dice que todo lo que él ordene en las juntas se haga tal y como lo plantea? Para empezar, debemos tener en cuenta que las juntas del Gabinete de Seguridad Pública Nacional se realizan poco antes delas conferencias de prensa conocidas como las “mañaneras”. La diferencia es que, mientras la segunda es abierta a todos los medios de comunicación; la primera es a puerta cerrada y por consecuencia no podemos saber si lo que se acuerda allí se cumple. Obvio que esto lo sacamos en referencia porque, mientras en las “mañaneras” el sub secretario de Salud emite algunas sugerencias al presidente Andrés Manuel López Obrador; éste hace todo lo posible para contradecirlo no solo con sus declaraciones, sino con las propias acciones que ya se han hecho costumbre. ¿Cuántas veces, por ejemplo, ha dicho López Gatell que no salgamos de nuestras casas y demás recomendaciones de prevención? Un chingo, ¿verdad? Sin embargo y como respuesta a las recomendaciones del “Novio de México” (y de verdad que se la creyó); el presidente López Obrador hace todo lo contrario; porque se va de gira, saluda de mano, no usa gel antibacterial, etcétera. Otro ejemplo ha sido no utilizar cubre bocas ni siquiera para los simulacros en las visitas a hospitales para ver a personas curadas del enemigo global. En fin, puros atrasos. De las cosas más reprobables de López Obrador en los últimos días, es la dilatación del informe y las acciones programadas para evitar que sigan cometiendo hechos delictivos como los registrados en Caborca; ya que este lunes por la mañana dijo que “más o menos el miércoles se dará a conocer lo que pasó”. ¿? Así como lo leyó. Hasta el miércoles de esta semana se va a informar qué pedo con esa masacre, la cual -que sepamos- gracias a Dios no alcanzó a perjudicar a ningún caborquense ajeno a las pugnas entre los grupos armados. Pero informar sobre estos hechos, creo yo, no es lo más importante. Lo que realmente le interesa a la población de Caborca (que tiene miedo de andar en las calles y hasta quedarse en sus casas), es ver que los gobiernos de cualquier nivel estén haciendo algo para evitar tanta violencia. A pregunta expresa de una reportera de Sonora durante la conferencia de este lunes por la mañana -Shaila Rosagel-, el Presidente de México ofreció respuestas abstractas y con cero compromiso institucional. Resulta obvio deducir que así como le dejó la bronca del coronavirus a los estados y municipios para que traten de evitar su propagación, así mismo López Obrador se está desligando del compromiso de la seguridad pública que merecemos todos los mexicanos. Esa seguridad pública, por cierto, que tanto nos prometió en sus 18 años de campaña electoral. Seguimos en la semana.

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