¿Quiere dar el Grito en vivo?... ¡Váyase al Zócalo!


La descabellada idea de dar el Grito de Independencia desde el balcón principal de Palacio Nacional -en un acto multitudinario en la explanada del Zócalo de la Ciudad de México, donde se supone que la raza aplicará la sana distancia-, podría convertirse en otra trágica decisión del presidente Andrés Manuel López Obrador.


Este anuncio hecho la semana pasada por el Mandatario de la República en sus acostumbradas conferencias matutinas, contó -como siempre- con las nulas retóricas de los reporteros que cubren la fuente oficial; como creyéndosela, pues, de que todos los chilangos que asistan a esta aglomeración cumplirán con los protocolos que han sugerido desde hace algunos meses las autoridades de salud para evitar enfermarse del coronavirus.


Era obvio que al darse dicha noticia, se alentaría más la preocupación por las alarmantes cifras de contagios y fallecimientos que se han registrado en todo el país en lo que va del año (y de las cuales un servidor jamás ha querido precisar por la sencilla razón de no preocuparme más de lo debido).


Seguramente que para esta semana y parte de la siguiente, los Gobernadores de las 32 entidades federativas de todo el país (más los 2 mil 457 Alcaldes de igual número de municipios); se pronunciarán respecto a la decisión final con motivo de la conmemoración del acto histórico que encabezó Miguel Hidalgo en 1810 y que concluyó en 1821 con el abrazo de Acatempan entre Agustín de Iturbide y Vicente Guerrero.


De realizarse el Grito de Independencia, al igual que otros años en la Ciudad de México, es casi seguro que se incremente el número de contagios del coronavirus que tanto daño ha hecho en todo el mundo.


Aquí en Sonora y por lo declarado por el director de Eventos Especiales del Gobierno del Estado, Germán Robles Molina, el Grito de Independencia no será multitudinario ni con las tradicionales verbenas que acostumbrábamos en otros años en la Plaza Zaragoza.


¿El motivo?


Obvio:


Evitar lo más que se pueda el mayor número de contagios entre nuestra población.


Declaró sin embargo, que sí habrá una ceremonia encabezada por la gobernadora del Estado, Claudia Pavlovich Arellano, en la cual participarán los elementos de la Banda de Guerra y Escolta del Ejército Mexicano, además de una reducida comitiva de funcionarios en el Salón Gobernadores de Palacio de Gobierno.


La misma noche y a la misma hora.


Pero de ninguna manera habrá acceso al público, y dicho acontecimiento será transmitido por las televisoras regionales y por las redes sociales de internet.


Digamos que será un evento a puerta cerrada.


Pensar con responsabilidad -y no con acciones populistas como lo está haciendo el presidente López Obrador-, es la obligación de todo funcionario público.


Y no estarse preocupando por las encuestas que ahora ubican a López Obrador con apenas 50% de aceptación.


“Pero soy el segundo lugar entre los mejores Presidentes evaluados del mundo”, declaró algo así este lunes 31 de agosto en su conferencia matutina.


¡Bah!


Como diría el recordado periodista Rodolfo Barraza González (+).


Bueno sería que nuestro país fuese el segundo mejor desarrollado del mundo.


O que fuéramos la segunda nación con mejores expectativas de desarrollo.


Eso sí justificaría que López Obrador estuviera en constante monitoreo sobre su aceptación entre los mexicanos.


Pero volviendo al tema local.


De todos es conocida la preocupación y la ocupación de nuestras autoridades estatales y locales por evitar los contagios de este virus entre los sonorenses.


La gobernadora Pavlovich y el secretario de Salud, Enrique Clussen Iberri, siguen firmes en su lucha por hacer conciencia entre los ciudadanos para que tomemos las mayores precauciones.


Igualmente la alcaldesa de Hermosillo, Célida López Cárdenas, y el resto de los Presidentes Municipales.


Sin embargo parece que todos estos esfuerzos resultan inútiles al ver a tanta gente haciendo reuniones y fiestas en todos los lugares de esparcimiento; ya sea en Kino, en centros nocturnos y hasta en los propios hogares hermosillenses.


Por segundo o tercer fin de semana consecutivo, reportan que las playas de Kino, Tastiota, Punta Chueca, El Colorado, El Sahuímaro, El Choyudo y otras de nuestro litoral sonorense, han estado atiborradas de gente que piensa que ya pasó lo peor de la etapa del coronavirus.


Igualmente de mal comportamiento y nula prevención, se ha visto gente asistiendo a los lugares conocidos como La Ruina y La Terraza; siendo esta última donde la Dirección de Inspección y Vigilancia canceló la presentación extendida del excelente y muy querido artista local, Fabián Gómez y sus Remolinos.


Ambos centros de diversión aglomeraban a más de 200 personas cada uno y al menos a La Terraza se le aplicó la ley con una multa económica, según informó Gino Saracco Morales, director de la dependencia.


En conclusión, amigos, pudiéramos salir más rápido de esta contingencia, siempre y cuando las autoridades y la sociedad en general hiciéramos las cosas bien y de igual manera.


Pero no se puede.


El presidente López Obrador -pensando solamente en él y en sus aspiraciones políticas- hace cosas que distorsionan la buena convivencia e influye indirectamente en el mal actuar de los mexicanos ante una crisis de salud tan fulminante.


Porque en lugar de ser un ejemplo de acciones positivas, se ha convertido en un Mandatario que sistemáticamente le da la contra a todo lo bueno.


Siendo lo peor de todo, que muchos mexicanos le siguen el rollo.


Prueba de ello es no usar el cubre bocas y en este caso promover la aglomeración de gente en el Zócalo para la noche del Grito de Independencia.


Acto al que seguramente algunos “chairos” y/o simpatizantes de la Cuarta Transformación (4T) de todo el país, harán el viaje para gritar en vivo y con toda su euforia  “¡Viva México!”.


Incluyendo simpatizantes de Sonora, por supuesto.


Mientras los gobiernos estatales y municipales de prácticamente toda la República, se rascan con sus propias uñas en la lucha para frenar tanta propagación del virus en todo el país.


Por hoy es todo.


Me quedaron muchos comentarios pendientes; pero los iré escribiendo en las siguientes columnas.


Que tengan muy buena semana.

Comentarios

Comenta ésta nota

Su correo no será publicado, son obligatorios los campos marcados con: *