La disyuntiva por la Semana Santa: la salud o la economía



El inicio de las vacaciones a partir de este lunes, pudiera interpretarse como un dilema para millones de personas en el mundo, en México y no se diga en Sonora.

Primero porque, será un período que se pueda aprovechar para descansar y relajarse de tantas preocupaciones de la vida diaria.

Y segundo, porque debemos de alertar a quienes salgan a los lugares de esparcimiento, ya que pueden correr el riesgo de contagiarse del coronavirus.

No obstante y lo peor de todo -que según han comentado los especialistas- es la potencial multiplicación de aquellos que pudieran ser afectados y que no salieron de casa (en su mayoría adultos mayores), ya que es viable que tengan contacto con los paseantes -una vez que regresen a casa-.

El caso es que, en la víspera de estas malas probabilidades, los gobiernos de casi todos los países han advertido las precauciones para que todos regresen a sus lugares de origen sanos y salvos.

Obviamente que en México, las autoridades de los tres niveles de gobierno están haciendo su mayor esfuerzo para difundir estas recomendaciones.

Pero debido a que la gente no desiste de querer llevar su vida normalmente (porque no hacen caso), debemos de reconocer que al menos en Sonora se han instalado desde la semana anterior los filtros de revisión y/o asesorías a todos aquellos automovilistas que salen del casco urbano rumbo al área rural, a la sierra o a las playas.

Esto aparte de las medidas coercitivas anunciadas anteriormente, las cuales se refieren a la reservación confirmada de habitaciones en hoteles de centros turísticos, comprobante de domicilio para quienes digan que son residentes de esos lugares, prueba negativa del coronavirus por lo menos 72 horas antes de agarrar carretera, etcétera.

Después de tantos años de que el presidente Lázaro Cárdenas fundó en 1938 la Secretaría de Salud en México, y al crearse después la correspondiente dependencia en Sonora, ésta ha sido la lucha más difícil que han sostenido sus autoridades. Lo cual no es otra cosa más que tratar de hacer conciencia en la población para evitar la propagación al contagio del coronavirus.

Que la gente se cuide, pues.

Es por eso que, esperemos que no solo le pidamos a Dios que no haya una tercera ola de contagios; sino que realmente le ayudemos al Creador para que no suceda nada malo.

O al menos que no haya resultados tan severos y que no haya tengamos noticias malas que lamentar.

¿Y cómo hay que hacerle?

Como siempre se ha dicho: atendiendo todas las recomendaciones.

Lamentablemente si la gente hace caso a las recomendaciones (que es el deseo de muchos de nosotros), los emprendedores, los empresarios y/o los prestadores de servicio en los centros turísticos; verán mermadas sus utilidades y quizá su sobrevivencia económica durante la que se considera la mejor temporada del año en su actividad.

Igualmente confiamos que los traslados en carro a las áreas rurales, a la sierra (baja o alta) o a las playas, exista una mayor conciencia de parte de los automovilistas para que tomen todas las precauciones posibles y que no ocurran accidentes leves ni fatales.

A propósito de este tema.

Vaya sorpresa que nos llevamos el sábado anterior, cuando un joven se quedó dormido dentro del carro encendido -que tripulaba- al hacer alto en un semáforo dentro de nuestro casco urbano.

Por lo que trascendió ese día, es muy probable que el supuesto mecánico de ese carro se haya quedado “botado” después de una “peda” y desvelada que al parecer fue buenísima.

Yo que este muchacho, ya a salvo, me iría corriendo al Cerrito de la Virgen de Guadalupe a darle las gracias -y a Dios también-, por brindarme otra oportunidad de vivir.

Entre todo lo malo que pudo haber pasado, lo bueno fue que el sueño “lo tumbó” cuando el auto estaba estacionado y no en marcha; como ha sucedido en otras ocasiones y que en su mayoría han provocado desgracias, incluyendo fallecimientos de terceros.

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Totalmente desorientados se encuentran los asesores del Gobierno Federal, al asegurar que la plataforma electrónica de noticias y de comentarios editorialistas llamada “Latinus”, es propiedad del Secretario Particular del Gobernador de Michoacán (que quien sabe cómo se llame), además del hijo del ex candidato presidencial Roberto Madrazo y de otros juniors de bajo perfil.

Por lógica pudiéramos pensar que los verdaderos patrones del periodista Carlos Loret de Mola y del actor Víctor Trujillo, son políticos de más alto nivel y que en su momento movieron los hilos de este país.

También sería viable pensar que los supuestos propietarios de “Latinus” que mencioné dos párrafos arriba, quizá sean los prestanombres de algunos ex Presidentes de México, políticos que tuvieron mucho poder y empresarios a los que -en sus conferencias matutinas- critica frecuentemente el mandatario Andrés Manuel López Obrador.

Comentario final

Al igual como muchos amigos, conocidos y lectores que me enviaron sus condolencias por el fallecimiento de mi hermano Tito en junio pasado, y el de mi papá Manuel “Cocas” Madero el pasado mes de febrero; me solidarizo con las familias que han perdido a un ser querido en los últimos meses.

Sin tener ni siquiera la mínima intención de ofrecer un pésame clasista (porque soy humilde de condición moral y también de ruino), me uno a la pena de las familias que perdieron a sus seres queridos en el avionazo del pasado fin de semana.

En el caso concreto de Leo Ciscomani, me tocó tratarlo al fungir él en varias posiciones del servicio público y de la iniciativa privada, ya que también fue gerente general del Club de Golf Los Lagos, a donde un servidor ha ido constantemente a cubrir los torneos o las conferencia de prensa que allí se ofrecen.

Igualmente mis condolencias a la familia de mi estimado Manuel Torres Rivera, una persona que hacía coincidir su elegante voz con su calidad de persona y apariencia física.

Sobra decir que el también cronista de Ures (su tierra natal), fue por más de 50 años el anunciador de los Naranjeros de Hermosillo, de innumerables carreras de caballos y una gran cantidad de eventos por todo el estado.

Lamentablemente no encontré la entrevista que le hice cuando recién cumplió sus primero 40 años con el micrófono en los estadios Fernando M. Ortiz y Héctor Espino; terminando su gran trayectoria en el Estadio Sonora.

¡Viva el recuerdo de todos los que se han ido!

 

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