Los recursos que se pidieron y no van a llegar; y los que llegarán sin haberlos pedido



De muy buen ánimo se tomaron las declaraciones del gobernador Alfonso Durazo Montaño, al reiterar que el Fondo de Aportaciones a la Infraestructura Social (FAIS) será repartido sin “jineteos” por parte de la Administración Estatal para resolver las prioridades de los municipios.

La primera ocasión que, como Mandatario Estatal emitió esta postura, fue durante la toma de protesta del alcalde de Hermosillo, Antonio Astiazarán Gutiérrez, al afirmar que “si las cosas van bien a nivel municipal, le irá bien a Sonora, por eso he dicho que gobernaré desde los municipios”.

En una reunión celebrada la semana anterior -y donde también estuvo la secretaria de Desarrollo Social, Wendy Briceño-, el Gobernador hizo ver a los Alcaldes y a funcionarios presentes la necesidad de hacer un buen manejo de los recursos públicos.

No obstante debemos de recordar que, esta versión -del uso correcto del dinero- ya la hemos escuchado en otras ocasiones. Y lamentablemente muchas de esas promesas no se han cumplido en su totalidad.

En el caso de Hermosillo, se debe tomar en cuenta que es la ciudad-parámetro que mide el desarrollo y el progreso de Sonora.

Sobre todo cuando nos llegan visitas en plan turístico o de inversión.

Lo mismo sucede en nuestras fronteras con Estados Unidos, las cuales deben mostrar sus mejores caras y estructuras de desarrollo.

Principalmente en San Luis Río Colorado, Nogales y Agua Prieta; sin olvidar las otras de menor población.

Por eso la importancia de que, la infraestructura urbana se encuentre en buenas condiciones en todos sus aspectos. Desde la superficie de rodamiento de los carros, el alumbrado público, la buena conservación de parques y jardines, la prestación de servicios básicos -y también los no esenciales- y una gran cantidad de etcéteras.

Además de otros aspectos como la seguridad pública y la aplicación de programas sociales a beneficio de la población más amolada.

En este sentido y aludiendo al buen ánimo del alcalde Antonio Astiazarán Gutiérrez -al aceptar la nieve de pitahaya que le ofrecieron después del comentario del presidente Andrés Manuel López Obrador-, se debe reconocer a los Regidores locales que aprobaron un presupuesto de 550 millones de pesos para el mejoramiento de nuestra infraestructura urbana.

Sin tener la necesidad de endeudarnos más.

Dicha inversión multianual que quedará ejecutada en 33 meses, no solo incluye bacheo o recarpeteo de las maltratadas calles; sino mejoramiento de parques y jardines, unidades deportivas, rehabilitación y mejoramiento en la semaforización y otras cosas.

Para el caso del mejoramiento de nuestra pavimentación -de asfalto y de cemento hidráulico-, Astiazarán dijo tener pláticas con los dirigentes estatales de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) para que supervise la calidad de las obras.

Acercamiento que, creo, debieron hacerse en otras administraciones por parte de los políticos que nos gobernaron; ya que muchos de esos constructores que hicieron trabajos chafas, son los mismos que ahora van a ser contratados para construir o supervisar tareas de excelencia.

¡Ojo con eso!

También en esta inversión, se tiene considerada la rehabilitación de los Centros Hábitat, a los cuales un Presidente Municipal anterior les quiso cambiar de nombre para que no los ligaran con María Dolores del Río, pese a que éste es un programa que desde hace mucho tiempo se realiza en muchos países del mundo.

¿Y de dónde va a salir tanta lana para estas obras?

Desde que anduvo en campaña, Antonio Astiazarán planteó la necesidad de mejorar la recaudación municipal, sin prever el incremento de impuestos o inventar otros nuevos.

Ya que el “Toño” siempre ha dicho que trae un esquema eficiente que podría sustentar los gastos que le corresponde hacer a la Comuna; además de gestionar recursos ante los otros dos niveles de gobierno.

Pero aquí viene la buena noticia.

Este sábado en Baja California, el presidente Andrés Manuel López Obrador firmó el decreto para regular millones de automóviles “chuecos” que circulan en los municipios de los estados norteños de nuestro país.

De acuerdo a información que se difundió desde Ensenada, son alrededor de 500 mil carros americanos que circulan ilegalmente en el estado vecino; mientras que en Sonora -de acuerdo a las declaraciones de las organizaciones PAFAS- son entre 250 mil y 300 mil.

Si se confirma la versión de que se cobrará un mínimo de 2 mil 500 pesos para regularizar cada unidad, y si en Sonora hay por lo menos 250 mil; quiere decir que la recaudación estatal oscilará en los 625 millones de pesos.

Recursos que de acuerdo al Presidente de la República, serán invertidos a la pavimentación de las calles de los municipios de estos estados fronterizos.

Entonces…

Si en Hermosillo circulan la mayoría de los carros “chuecos” (digamos unos 100 mil), quiere decir que al Ayuntamiento local le van a llegar unos 250 millones de pesos.

Cantidad que creo no esperaban nuestras autoridades municipales.

Esperemos que todo camine bien.

Ya para finalizar, sigue la campaña -que no es campaña- para la Presidencia del Comité Directivo Estatal (CDE) del PRI; ya que aún no se lanza la convocatoria y tampoco se conocen las bases de participación.

El pasado miércoles tuvimos como invitada en la Mesa Cancún a la ex diputada Kitty Gutiérrez Mazón, y al igual que los otros aspirantes, trae buenos propósitos de levantar de la lona al que en un tiempo se le consideró como la organización política más invencible.

Al menos en América Latina.

Nos vemos en la próxima.

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