Unison 5°, 2021.

NACIMIENTO DE LA UNIVERSIDAD DE SONORA (1939-1953)

Brevísimo ensayo cronológico. 5° y última parte.

Héctor Rodríguez Espinoza

XIV- Escuela de Agricultura.- El proyecto de contar con una Escuela de Agricultura, largamente acariciado, no había podido realizarse por diversas causas, entre otras la económica. Contando con las aportaciones hechas para este efecto por la Unión Ganadera, por el presidente de la República Lic. Don Miguel Alemán, por el gobernador Ignacio Soto, total que ascendió a más de un millón de pesos, con él pudo iniciarse la construcción del edificio en agosto de 1951, tocando al mismo Presidente Alemán inaugurarlo, en octubre de 1952.

El gobierno del Estado, además de su aportación económica, donó 200 hectáreas de terreno de riego para prácticas de los alumnos y explotación comercial. Inaugurado el edificio, no se aprovechó desde luego en el objetivo señalado. Fue hasta un año después, al cambiar la situación de la Universidad cuando pudo ser iniciada la Escuela agropecuaria.

XV.- Otros proyectos. Otros muchos proyectos o tentativas se presentaron durante los doce años de la primera etapa, sin que se hubieran podido realizar, como establecer cursos de verano o de invierno, un Conservatorio regional de música, los internados para los alumnos, las Escuela Secundaria de Arte y Normal Nocturna, un seminario nocturno, los viveros universitarios, programas de radiodifusión, etc.

En este capítulo debe contarse la Escuela de Ingeniería, tentativa que desapareció; igual que las Escuelas comerciales, que al fin se fundieron en la Carrera de Contador Público.

Llegada a este punto, no podía continuar su marcha con la organización prevista en la Ley 92 puesto que por razones de iniciación como se ha explicado, la autoridad administrativa tenía la mayor importancia en razón de que había que proceder a la organización económica y a la edificación; pero habiendo avanzado suficiente en estos terrenos, ya tenía que irse complementando con el desarrollo de las autoridades técnicas y docentes. Por eso fue que de la designación de director de las Escuelas, hecha inicialmente, se elevó después a la categoría de Rector y, al principiar el año de 1949, se constituyó un Consejo Técnico Consultivo.

Desde 1948 se hacía notar la insuficiencia de los subsidios más los ingresos provenientes del 5 por ciento adicional, para sustentar el desarrollo de la Universidad.

Insistiendo siempre los informes oficiales en el deseo de romper el viejo sello de las Universidades como centros exclusivos y herméticos de alta cultura, inaccesibles a una gran mayoría del pueblo, venía derivando la nuestra hacia esas condiciones en parte por insuficiencia económica; no existía la investigación y la acción social no podía desarrollarse, factores que provocan la renovación constante de la Universidad y la conectan con el pueblo.

Para el año de 1953 se consideraba que la Ley No. 92 de Enseñanza Universitaria era ya inadecuada puesto que, si bien hablaba de autonomía universitaria, las funciones no estaban delimitadas entre las autoridades, y tanto los profesores como los alumnos demandaban mayor participación en su vida y orientación, como acontece en otras Universidades, especialmente en la Nacional Autónoma de México que, si servía de modelo a sus programas y también podía serlo, al menos en parte, para su organización.

El Comité Administrativo, cuya acción predominante en la vida de la Institución se había justificado al iniciarse la vida del nuevo Centro de Cultura, resultaba ya anacrónico. Si bien de una manera lenta, las funciones técnico-docentes habían venido pasando a un Consejo Consultivo, éste no tenía más categoría que la establecida por su denominación.

Si la marcha de la Universidad había llegado al punto marcado por las posibilidades económicas y si su organización resultaba ya anacrónica, tales consideraciones adquirían mayor relieve al contrastarse su actividad con el acelerado crecimiento de las actividades económicas del Estado, lo cual colocaba a la Institución en difícil condición frente a la Entidad.

XVI.- Segunda etapa. Nueva Ley de Enseñanza Universitaria. Se imponía la intervención del Estado para dar a la Universidad normas que la sacaran de esa situación y la pusieran en condiciones de seguir el vigoroso crecimiento económico-social de Sonora.

Estos antecedentes explican la proposición hecha al H. Congreso del Estado por el Gobernador, Sr. Ignacio Soto, que dio lugar a la nueva Ley No. 39, de Enseñanza Universitaria, aprobada el 19 de agosto de 1953. Al expedirse, quedó derogada la No. 92 que había servido de base a la Universidad.

En virtud de la nueva Ley, el Estado sigue reconociendo su obligación de mantener y difundir la enseñanza universitaria. Señala como misión de la Universidad, contribuir al enriquecimiento de la cultura y trasmitirla a través de la extensión universitaria. Declara la libertad de investigación y la de cátedra, así como el respeto absoluto a todas las corrientes del pensamiento. Establece como autoridades al Consejo Universitario; al Rector, los Directores de Facultades, Escuelas e Institutos, los Consejos Técnicos de las propias Facultades, Escuelas e Institutos y el Patronato. Su autoridad máxima docente, el Consejo Universitario, queda integrado por el Rector como Presidente, los directores, los representantes maestros y los de los alumnos de las Escuelas y Facultades. El manejo económico, tanto para los ingresos como para los egresos, está reservado al Patronato, integrado por 15 personalidades cuyo nombramiento es permanente y honorífico. Cada Escuela o Facultad tiene un Consejo Técnico presidido por el director correspondiente e integrado por representantes de los profesores y de los alumnos. Establece con gran importancia la función del Departamento de Extensión Universitaria. Normas disciplinarias de garantías y sanciones rigen el funcionamiento orgánico y la disciplina.

Esta Ley fue aprobada en sesión de 14 de agosto de 1953, por el Congreso del Estado, integrado por los Diputados Manuel S. Corbalá, presidente; Rodrigo Contreras S., secretario; Jesús Salazar A., secretario; León Cruz Pérez H.; Manuel P. Torres; Enrique Sánchez Obregón; Jorge Román Meza; Alberto Aguayo. Gobernador el Sr. Ignacio Soto y Secretario General de Gobierno el Sr. Lic. Ramón Corral Delgado.

Al conocerse su expedición se produjo una corriente general de aceptación, tanto en el exterior como en el interior de la Universidad. Esta circunstancia influyó seguramente para que el Sr. Gustavo Mazón, distinguido hombre de empresa sonorense, presentara en el Club Rotario de Hermosillo la proposición de que auspiciara un movimiento dentro del Estado tendiente a pedir al Gobierno de la Entidad que el impuesto del 5 por ciento fuese modificado subiéndolo al 10 por ciento, para aumentar los recursos a la Universidad en el momento en que se le abrían mayores perspectivas para continuar su desenvolvimiento. Era esta medida el complemento indispensable a la nueva Ley.

El Club Rotario extendió la proposición a todas las Instituciones sociales y económicas del Estado y, como consecuencia, se produjo una demanda general de Organismos y personas de Sonora, pidiendo al Gobierno del Estado que la contribución que estaban pagando para la Universidad, fuese duplicada. Este caso es único seguramente en la historia de las Universidades y la de Sonora lo presenta con orgullo, pues contiene una expresión del medio en que está asentada.

Atendiendo esta demanda general el Gobernador Ignacio Soto presentó el correspondiente proyecto al Congreso Local y éste lo aprobó en sesión de 28 de septiembre de 1953, entrando en vigor a partir del 1° de enero de 1954.

La nueva Ley de Enseñanza Universitaria estableció el 14 de septiembre del año de 1953 como fecha para que entrara en vigor. A partir de ese día se procedió a la integración del primer Consejo Universitario.

La expedición de estas dos leyes abrió para la Universidad un nuevo ciclo.

Nombrado por el Consejo Universitario el 21 de septiembre de 1953 su nuevo Rector, el Ing. Norberto Aguirre Palancares, procedió a la organización de la Escuela de Agricultura y Ganadería, aspiración de muchos años de los sonorenses. El 15 de octubre, aniversario de la Institución, entró en funciones la nueva Escuela con un Plan de estudios cuya tendencia fue formar técnicos especialmente adaptados al noroeste del país.

XVII.- Las Escuelas de Derecho, Química y Bellas Artes. Respondiendo a una demanda, se organizó la Escuela de Derecho, cuya inauguración tuvo lugar el 3 de noviembre de 1953. La Universidad tiene grandes aspiraciones y la preocupación constante para formar los mejores abogados para la Justicia.

La carrera de farmaceuta desapareció para dejar lugar a la de Químico en Farmacia y Biología.

Considerando necesario -dada nuestra ubicación- establecer una base en que se cultiven y desarrollen las aptitudes propias del mexicano para las diversas ramas del arte, aprovechando los trabajos iniciados en la música y en la pintura, se agregaron la escultura, la danza y el arte dramático, para establecer una inicial Escuela de Bellas Artes. Por demás está señalar la importancia de la función que tendría encomendada.

Para 1953 la Universidad contaba con el edificio principal en que se encuentran las oficinas administrativas. En un aula del edificio de Agricultura se instaló la Escuela de Derecho, la cual pasaría al edificio principal en cuanto quedó terminada la instalación especial para la Escuela Preparatoria.

A petición del Gobernador Soto, el Congreso del Estado aprobó la cesión a la Universidad, por el Estado, del edificio destinado a Biblioteca y Museo. En éste, además de la Biblioteca y de la sección en donde se habrá de instalar el Museo, se acondicionaron locales especiales para las diversas Academias que constituyeron la Escuela de Bellas Artes.

Al ponerse en marcha, desde principios de 1954, el Departamento de Extensión Universitaria, se inició la relación directa y la indirecta, con toda la entidad; se procedió a un constante recorrido por las diversas regiones y a la presencia de la Universidad en todas las oportunidades que se iban presentando. En esto intervienen principalmente los alumnos.

Nuevos y mayores alientos se sintieron en la Universidad; una manifestación, la más expresiva en este momento, fue el incremento tan brusco observado en la población estudiantil, cuya inscripción subió de 800 a 1200 alumnos entre el ciclo anterior y el de 1954. Esto tiene varios significados pero concurren todos hacia el principal: sigue aumentando, con mayor celeridad, la confianza e interés del Estado en su Universidad, lo cual pone de manifiesto al confiarle sus hijos en una mayor proporción, o sea que la emigración sonorense se va reduciendo en esa misma proporción.

Consejo Universitario.- Para terminar esta breve reseña, es de elemental justicia tributar un aplauso de gratitud a los fundadores y conductores de la Universidad de Sonora; reconocer el dinamismo constructivo de su Rectores; aplaudir la actitud gallarda del H. Congreso del Estado y destacar con vigorosa expresión de entusiasmo la visión certera y alto espíritu patriótico de Don Ignacio Soto, artífice de la nueva y magnífica era en que vino desarrollándose la Universidad de Sonora.

Presidente: Ing. Norberto Aguirre.

Secretario: Prof. Rosalío E. Moreno.

Directores:

Escuela Secundaria: Prof. Amadeo Hernández Coronado.

Escuela Preparatoria: Prof. Ernesto Salazar Girón.

Escuela Superior de Comercio: C.P.T. Agustín Caballero W.             

Escuela de Farmacia:  Dr. Carlos B. Michel.

Escuela de Enfermería: Dr. Abel Hernández Aguirre.

Escuela de Derecho y C. Sociales: Lic. Enrique E. Michel

Escuela de Agricultura y Ganadería: Ing. Rubén López Gutiérrez.

Representantes de los Profesores:

Escuela Secundaria: Prof. Aureliano Corral Delgado.

Escuela Preparatoria: Prof. Luis A. Peterson.

Escuela Superior de Comercio: Lic. Alfonso Castellanos Idiáquez.

Escuela de Farmacia: Prof. Gonzalo Díaz Carey.

Escuela de Enfermería: Dr. Enrique Vásquez.

Escuela de Derecho y C. Sociales: Lic. Fortino López Legazpi.

Escuela de Agricultura y Ganadería: Prof. Rubén Pérez Cardona.

Representantes de los alumnos:

Escuela Secundaria: Alfonso Ascencio.

Escuela Preparatoria: José Ludolfo Gallegos.

Escuela Superior de Comercio: Nicolás Portoni Sortillón.

Escuela de Farmacia: Elba Rovira Waterland.

Escuela de Enfermería: Graciela López G.

Escuela de Derecho y C. Sociales: Francisco A. Lizárraga García.

Escuela de Agricultura y Ganadería: Jesús Lizárraga García.

Representante de los empleados: Alejandro Aguero Norzagaray.

Director General de Educación Pública: Ernesto Salazar Girón.

H. Patronato:

Presidente: Sr. Constantino A. Laborín.

Vicepresidente: Sr. Roberto Rodríguez.

Secretario: Sr. Gustavo Mazón.

Prosecretario: Sr. Roberto B. Astiazarán.

Tesorero: Sr. Antonio Ceballos Ruiz de Esparza.

Protesorero:   Sr. Carlos B. Maldonado.

Comisario:     Sr. Carlos V. Escalante.

Vocales:  Sr. René Gándara, Sr. Gonzalo Guerrero Almada, Sr. Alfredo Karam, Sr. José G. Gutiérrez, Sr. Jesús Elías, Sr. Luis Salido, Sr. Florencio Zaragoza, Sr. Prof. Ernesto Salazar Girón, Director de Educación Pública.

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