Consensos

No es cuestión de inventar el hilo negro, revelar los secretos del café con lecha ni del agua hervida; se trata de sentido común y un ejercicio obligado en la toma de decisiones políticas, como es el caso del proceso interno del PRI para elegir la nueva dirigencia en Sonora.  

No creemos que el delegado especial del CEN de ese partido, Jorge Meade Ocaranza se reúna con los exgobernadores Armando López Nogales y Eduardo Bours Castelo, así como con el dirigente estatal de la CTM, Javier Villarreal Gámez o con doña Gloria Galindo, dirigente de las mujeres priistas, para compartir recetarios, contar charras, platicar sobre deportes, cabalgatas y de sus familias.  

Ya con el método definido –asamblea de consejeros políticos—para determinar quien será el relevo de Ernesto de Lucas Hopkins y Kitty Gutiérrez Mazón, tenemos la impresión que la decisión ya está tomada y solo falta el planchado de algunas arrugas que podrían ser interpretadas con el Visto Bueno de los factores de poder, liderazgos reales y de facto, para que se sumen a lo que decidirá la instancia de autoridad partidista encargada del trámite.  

Obvio que en el curso de esos consensos pueden surgir los asegunes, contrapropuestas o cavilaciones sobre la conveniencia o no de tal o cual aspirante o aspiranta –para no lastimar a quienes les obsesiona el lenguaje incluyente—pero como para eso son esas juntadas, resulta obvio que se avanza en ese proceso de consensos y no dude usted que más pronto que tarde, el CEN del PRI expida la convocatoria correspondiente.  


Meade con la CTM
Y no descarte Usted que antes del jueves ocurra lo anterior y que en función de su instructivo, propicie una reunión de la decena de aspirantes que concluya con un acuerdo de unidad donde en la próxima dirigencia estatal todas y todos quepan, lo cual podría ser otra muesca al revólver de Meade Ocaranza, para marcarla a lo mejor el domingo próximo.  

Por supuesto que en esta interacción no participa la exgobernadora Claudia Pavlovich dada las condiciones de ruptura que se configura con su casi ex-partido, ya que como se prospecta como irremediable, sea expulsada o no del PRI, ella ya no tiene futuro en esas filas, aunque con ese pasado que disfrutó a manos llenas, para qué quisiera tal futuro, si el presente luce promisorio ante los nuevos escenarios luego de los tenebrosos últimos tiempos de su administración.  

Eso sí, Meade Ocaranza deberá o ya debió lidiar con quienes se asumen legítimos herederos del “legado político” de la exgobernadora y que obviamente pretenden influir en la definición de la nueva dirigencia del PRI o creen tener el derecho de influir e incluso, imponer condiciones, como nos comentaba connotado operador y militante de ese partido, a quien tuvimos que darle la razón cuando consideró que en todo caso, hacen mucho daño a quien pretenden empujar y recomienda que lo mejor que debieran de hacer es asumir que esto ya no es el sexenio pasado y dejen de actuar como si así fuera.  

En estos tiempos no es cuestión de clickas y no tiene sentido arrastrar resabios sexenales para proyectar que cuentan con el respaldo de su exjefa a que quieren seguir viendo y tratando como tal, cuando ante lo que se le viene encima, lo mejor que debieran hacer es sacudirse las manos y sin agraviar al pasado ni traicionar a nadie, enfrentar los retos presentes con absoluta dignidad y excelente representatividad, como son los casos de por ejemplo, Natalia Rivera y el mencionado Pato de Lucas en el Congreso del Estado.  


Claudia Pavlovich
Por cierto, luego de algunas indagatorias, podemos asegurar que el golpeteo en contra del empresario Hugo Camou, en el que se llevan entre las patas al tesorero José Manuel Quijada, son simples coletazos de esos llamados emisarios del reciente pasado, que insisten en dirimir diferencias para seguir haciendo negocios con un ropaje claudillero más falso que un billete de tres pesos.  

Si, disponemos de un altero así de documentos que describen los millonarios negocios que hizo ese poderoso empresario al amparo de la anterior administración y todo indica que hay algunos enojados porque no chispeó con lo prometido y orquestaron una campaña para evitar que mantenga sus asesorías a la Secretaría de Hacienda, trámite que ni siquiera ha intentado y que si lo intenta, seguramente le será negado dados los antecedentes del caso.  

Agradecemos nos sigan enviando toda documentación respecto a ese asunto, que por supuesto le daremos el procesamiento respectivo, pero no desde la falsa perspectiva de presunta alerta al gobierno de Alfonso Durazo sobre intenciones corruptas, si no lo que es: rencillas claudilleras internas sin nada qué ver con la agenda de la actual administración estatal.  

Lo cierto es que las cosas para el mentado empresario de la publicidad no lucen bien en Sonora y la neta es que si incluso dejó de regentear la decena de radiodifusoras el pasado 1 de enero, menos podría asesorar al gobierno en materia de finanzas, consideración que reconocemos no hicimos en los Entretelones en donde abordamos este mismo tema.  


José Manuel Quijada
Por otra parte, hicimos un ejercicio bastante concienzudo y muy cansado, sobre los discursos y declaraciones del presidente Andrés Manuel López Obrador durante su gira indigenista que realizó este fin de semana a la entidad para reunirse con autoridades tradicionales de las tribus yaqui, mayo, guarijío y seri y llegamos a la conclusión de que quitándoles la paja son buenas tales intervenciones.  

El problema es que la paja es mucha y de lo sustantivo queda poco, pero tratándose de un presidente de México y su posición y compromiso frente a etnias sonorenses, algo es algo y hay que reconocerlo, porque se trata de atender rezagos mediante políticas públicas que en el pasado han quedado cortas.  

Sin sus desbarres de odio, de anacrónico y repetitivo clasismo, de sus exabruptos contra críticos a su gestión, a sus berrinches infantiles y elucubraciones estúpidas que no resisten elemental análisis, fueran buenas sus intervenciones en lo que respecta a la parte medular de su gira 19 en esta entidad.  

Incluso, dichas bondades se pierden en la marabunta de los efectos de mandar al carajo a quienes cuestionan la contratación de médicos cubanos que de todas formas no resuelven en nada la devastación que ha causado en el sector salud de este país, dando una nota que desplaza lo que debería ser la principal, además de no guardar las mínimas formas de respeto a medios de comunicación local, ante el simulado y rústico ejercicio de las mañaneras, tal como ocurrió en Ciudad Obregón y que describió tan bien la profesional de la comunicación Rosa Lilia Torres.  


Rosa Lilia Torres
Así las cosas, de las expresiones presidenciales, en el imaginario queda poco de acciones anunciadas o en proceso para elevar la calidad de vida de etnias de la entidad y prevalece por ejemplo la incongruencia de pontificar sobre la no confrontación y procuración de la concordia, inclusión y unidad de países, en el marco de la Cumbre de las Américas, para construir en armonía un futuro común y otras cosas, mientras en su ejercicio hace todo lo contrario tratándose de mexicanos.  

O que ante una pregunta sobre el alza del número de personas desaparecidas durante su administración, salga con la tontería que dicha alza se debe “a lo mejor se debe porque las estamos buscando”, respuesta que pone en duda su capacidad de comprensión en su interlocución con otras personas, condición propia de quienes no saben escuchar y están perdidos en sus propios dislates.  

Tenemos entendido que nada de esa paja hubo en el evento de Sahuaripa, en donde sin discusión la presencia presidencial debe representar cosas buenas para los habitantes de ese municipio, Arivechi, Yécora, Bacanora, Rosario, San Javier, Soyopa y Quiriego, así como para cuatro de Chihuahua, en donde según esto, se han dispersado 725 millones de pesos entre 35 mil habitantes inscritos en diversos programas de bienestar.  

Más que todo, a eso fue a Sahuaripa o sea a escuchar ese informe, aunque el gobernador Alfonso Durazo Montaño pudo sacar raja importante, ya que logró que cada uno de los municipios de esa región reciba 50 millones de pesos del presupuesto federal para la construcción de caminos a través de comités vecinales como se hace en algunos estados del sur del país y extraño, que en ese anuncio no aprovechó para despotricar contra profesionales de la ingeniería.  


Durazo y AMLO en Sahuaripa
También hay que reconocer los anuncios de gran calado sobre el Plan de Justicia de la Tribu Yaqui, que se refieren a la compra de 30 mil hectáreas propiedad de agricultores privados que desde hace muchos años compraron a la etnia y que ya con infraestructura ganadera e incluso de riego están abiertos a recibir jugosa oferta con la posibilidad de que puedan comprarlas de nuevo o rentarlas, como ha sido la práctica desde hace décadas, que reconvertir esa superficie para uso agrícola y comprometer volúmenes de agua para riego, será otra cosa  

También está la millonaria inversión prospectada para construir un acueducto que llevará agua para consumo humano a diversas comunidades de los ocho pueblos de la etnia, con una prospectiva nada halagüeña ya que la presa El Oviachic tiene varios años en déficit de almacenamiento y ahora con menos del 16 por ciento de su capacidad.  

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