Hay para todos

Ya estábamos retobando por lo bajo, cuando el gobernador Alfonso Durazo Montaño dio a conocer, que entre el altero así de proyectos de inversión federal en Sonora para este año, está el rescate del Parque Recreativo La Sauceda al que se conectará con el parque Lineal desde La Victoria, con una inversión de casi 400 millones de pesos.  

“Como si en Hermosillo tuviéramos todo; como si no se necesitara nada”, cavilamos casi al concluir la danza de los millones que arrojó como anuncios concretos la reciente visita presidencial, que en términos globales representa una inversión cercana a los nueve mil millones de pesos que se dispersarán en las tribus yaqui y Seri, en caminos en la sierra de Sonora; una ciudad universitaria en Ciudad Obregón y rehabilitación de la unidad de la Laguna del Náinari, en el sector salud, entre otras.  

En esos casi nueve mil millones de pesos de recursos federales que según esto ordenó aplicar en Sonora el presidente Andrés Manuel López Obrador, no se incluyen por ejemplo la conclusión del Home Port en Puerto Peñasco, ni tampoco se han prospectado costos para las obras comprometidas en los planes de justicia para las tribus mayo y guarijíos, ya que a penas se formulan los proyectos ejecutivos y definir costos e inversiones.  

Bien que en la cascada de anuncios también se haya incluido a Hermosillo y mejor que se trate del emblemático parque La Sauceda cuyos años de gloria concluyeron por allá a mediados de los años 90 luego de ver sus mejores tiempos durante el gobierno de Manlio Fabio Beltrones, con un par de connatos de rescate que no quedaron en nada, ya que presuntamente se atoraron por las condiciones de una concesión que tiene o tuvo un poderoso empresario.  


Resultados de gira presidencial
Ojalá ese asunto haya dejado de ser tema y ese espacio sea reconvertido lo que los hermosillenses carecen: un centro recreativo popular con todas las facilidades que ello implica, que si se acerca a lo que fue, pues ya será mucha ganancia, con el copeteado del parque lineal de casi 10 kilómetros desde La Victoria, así como la modernización y equipamiento de seis campos deportivos del perímetro circundante a la Sauceda.  

Todo lo anterior en el marco del encuentro del gobernador con representantes de medios de comunicación, durante el cual hizo un apretado resumen de la gira presidencial y los compromisos de inversión pactados y anunciados por López Obrador, en cuya globalidad nos hizo considerar dos posibilidades: el presidente aflojó mucho el codo o simplemente es lengua suelta.  

Nueve mil millones de pesos, más los que se agreguen por acciones en territorio mayo y guarijío y la conclusión del Home Port en Puerto Peñasco, es un lanón que si se agrega a otros proyectos de inversión que se supone ya están en marcha, como son los casos de la mega planta solar en el citado destino turístico; la modernización y ampliación del puerto de Guaymas y obras carreteras conexas, reubicación de las vías del tren en Nogales, entre otras, pues ya son palabras mayores.  

Todas esas obras; todas esas inversiones tienen el respaldo explícito del presidente y se supone que están firmes para que unas concluyan este mismo año y otras antes de septiembre del 2024, lo cual está por verse, pero que por lo pronto generan grandes expectativas entre comunes mortales.  


También hay para Hermosillo
Fue prolijo el gobernador al enumerar los anuncios presidenciales, destacando en lo que se refiere a las acciones que se contemplan ejecutar en territorio seri, que incluye recarpeteo y rehabilitación de la carretera Hermosillo-Puerto Libertad hasta el entronque que va a Desemboque; rehabilitación de la terracería que conecta a esa comunidad con Punta Chueca y el tramo pavimentado hasta Bahía Kino; construcción de 126 viviendas, electrificación y garantizar abasto de agua potable, sea por desalación de agua de mar o por bombeo desde mantos freáticos, así como acercarles servicios de salud, con una inversión cercana a los 850 millones de pesos.  

Esa es una chingonería y ojalá se cumplan en los tiempos previstos, porque, más que a la tribu yaqui, para los seris eso marcará un antes y un después, toda vez que los seris han estado lejos, pero muy lejos, mucho más lejos de la mano del gobierno que los yaquis.  

Y los hermanos de Cajeme no se podrán hacer pasar como sentidos, ya que la federación le meterá 300 millones de pesos para rescatar la Laguna del Náinari y otros 520 millones más para construir una ciudad universitaria, acciones que se agregan al plan de justicia yaqui que como se sabe, plantea la construcción de un acueducto, compra de 30 mil hectáreas para restituirlas al patrimonio de la etnia, una universidad, centros de salud, la creación de un nuevo distrito de riego, y más.  

Como ven, a reserva de que el presidente cumpla con esos compromisos, por lo pronto luce muy generoso con Sonora, y permite sostenernos en nuestro dicho: López Obrador es cosa buena si se concreta en las tareas sustantivas del ejecutivo federal y se abstiene de arrebatos y en la promoción del odio, enconos y agravios; si deja de lado a su repetitivo discurso clasista y ataques propios de idiotas contra medios de comunicación y confesar su retorcido concepto sobre el tema de la seguridad pública que privilegia los derechos humanos de delincuentes por sobre los de la gente decente de este país.  


Al rescate de la laguna del Náinari
Por cierto, muy buena la noticia respecto a que Hermosillo registró en el primer cuatrimestre de este año, el menor número de homicidios dolosos de los últimos cuatro años en el mismo período, lo cual resulta alentador cuando la violencia criminal embiste a otras ciudades de esta entidad, como es el caso de Cajeme, que se mantiene como la segunda ciudad más violenta del mundo.  

Lo más grave de esto, es que 17 ciudades de la república mexicana están entre las 50 ciudades más violentas de todo el mundo y lo peor, siete están entre las primeras 10, y por eso podemos congratularnos de que al menos en la capital de Sonora algo está haciendo bien el presidente municipal Antonio Astiazarán y que han permeado mejor que en otras partes las estrategias de prevención del delito emprendidas por la Secretaría de Seguridad Pública al mando de María Dolores del Río y el comisario Manuel Emilio Hoyos.  

No es cualquier cosa que Hermosillo figure en esa estadística tan alentadora dada a conocer por el Sistema Nacional de Seguridad Pública, porque no muchos pueden alardear de eso, frente a masacres en otras partes del país, ante un gobierno federal y un presidente que insisten en consentir a bandas criminales, que obviamente no son recíprocas y siguen repartiendo metralla a cambio de los besos y abrazos que les dan desde Palacio Nacional.  

Es importante la tendencia a la baja de homicidios dolosos en Hermosillo, pero en lo que se refiere a la percepción ciudadana, son muy reveladores los datos del INEGI, ya que entre sonorense con 18 años o más, el 76.1 por ciento considera que el principal problema es la delincuencia y la inseguridad, casi cinco puntos más que la media nacional.  


Baja de homicidios en Hermosillo
Como problemas más importantes sigue la corrupción y la pobreza con el 63.6 por ciento y el 32.7 por ciento respectivamente y luego siguen el desempleo, el mal desempeño de instancias de gobierno, malos servicios educativos y de salud, entre otros rubros que deben ser referentes en las políticas públicas y en la agenda de la gobernanza para el gobernador Durazo y presidentes municipales.  

Por otra parte, mientras que en la cancha el Congreso del Estado está la iniciativa para derogar el uso obligatorio del cubrebocas en lugares cerrados y se relajan medidas de prevención de contagios por el Covid-19, los datos sobre dicha enfermedad a nivel nacional resultan inquietantes, toda vez que el numero de infectados en las últimas 24 horas fue de siete mil 332, con 151 fallecimientos.  

Con más de cinco millones 760 mil contagios y más de 325 decesos, México se mantiene en los primeros lugares de los índices de mortalidad y si bien la vacunación permite contener la mortalidad, expertos aseguran que las nuevas variantes del virus comienzan a aplicar presión al sistema de salud, ya que si bien los contagiados han reducido los riesgos de morir gracias al avance del plan de vacunación, de todas formas requieren atención médica.  


Alta percepción de inseguridad
De acuerdo a los datos de la secretaría de Salud, en Sonora se tiene un registro de 162 mil 222 casos, con 10 mil 129 fatalidades desde marzo del 2019 y la verdad es que decida lo que decidan diputadas y diputadas, por decisión personal, como un favor a nuestras familias y seres queridos, deberíamos mantenernos en alerta y no caer en la trampa de que con la vacuna sobra y basta para seguir sanos y con vida.  

O sea, lo recomendable es mantener las medidas preventivas contra el virus, como son el uso adecuado del cubrebocas en lugares con poca ventilación y aglomeración de personas si le es imposible evitarlos, lavado frecuente de manos, mantener la sana distancia, vacunarse contra la enfermedad o completar el esquema así como aplicarse los refuerzos. 

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