Hombres armados se llevaron cuerpos de sacerdotes asesinados, señalan

D. DE MÉXICO, (EL UNIVERSAL).- Los cuerpos de dos sacerdotes que fueron asesinados luego de que presuntamente intentaran proteger a una persona que era perseguida, no son localizados y se presume que fueron robados por el líder criminal José Noel Portillo, alias "El Chueco", esto de acuerdo con el medio local "El Diario", en Chihuahua.

"Robó los cuerpos de los sacerdotes después de asesinarlos en su iglesia de Cerocahui localizada en las Barrancas del Cobre de la sierra chihuahuense", se lee en la información de ese portal.

Aparentemente el ataque ocurrió después de que un hombre se refugiara en la iglesia para resguardarse de un ataque entre grupos armados, sin embargo el victimario lo agredió en el interior, al igual que a dos sacerdotes que se encontraban también en el templo.

Por su parte, el padre Hernán Quezada, miembro del equipo de gobierno de los jesuitas de México, señaló que la Compañía de Jesús denunció el asesinato de Javier Campos Morales y Joaquín César Mora Salazar, integrantes de la comunidad, ayer dentro del templo de Cerocahui en Chihuahua.

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El portal "El Diario" informó que  "El Chueco" es buscado por múltiples delitos cometidos desde la región turística de Creel hasta Sinaloa.

"En el 2018 mató al profesor norteamericano, Patrick Braxton, un crimen que sigue impune. Es buscado por los gobiernos americano y mexicano".

¿Quiénes eran los sacerdotes asesinados en Chihuahua?

Los sacerdotes Javier Campos Morales "El Gallo" y Joaquín César Mora Salazar "El Pato", fueron asesinados durante un ataque armado en una iglesia de Urique, Chihuahua.

De acuerdo con las autoridades de Chihuahua, el ataque ocurrió alrededor de las 18:00 horas, en el poblado de Cerocahui, municipio de Urique, en la sierra de Chihuahua.

Javier Campos Morales "El Gallo"

Nació el 13 de febrero de 1943 en la Ciudad de México. Durante su niñez y adolescencia vivió en Monterrey, NL. Posteriormente ingresó al Instituto de Ciencias en Guadalajara, Jalisco. Ingresó a la Compañía de Jesús el 14 de agosto de 1959, a la edad de 16 años, para ser ordenado sacerdote el 8 de junio de 1972 en la Ciudad de México. Un año después empezaría su misión como superior local, vicario pastoral y episcopal en la Sierra Tarahumara, en la comunidad de Norogachi. Llegando a ser Párroco en Guachochi (1974-1983), Chinatú (1987 – 1999), en Cerocahui (1996 – 2016), para regresar en 2019-2022 donde fungiría como Superior de la Misión Jesuita, Párroco, Vicario de Pastoral Indígena de la Diócesis de Tarahumara, Asesor Regional de CEB’S (Comunidades Eclesiales de Base).

Joaquín César Mora Salazar "El Pato"

Nació el 28 de agosto de 1941 en Monterrey, NL. Ingresó a la Compañía de Jesús el 30 de julio de 1958, a los 16 años. Fue ordenado sacerdote el 1º de mayo de 1971 en Monterrey, NL, su ciudad natal. Misionó en la Sierra Tarahumara durante 6 meses en 1976 en Sisoguchi, donde fue Vicario Cooperador. En la misma Tarahumara realizó su Tercera Probación (1976 – 1977) y regresaría en 1998-1999. Desde el 2000 fungió como Vicario Parroquial en Chínipas, hasta 2006, posteriormente como Vicario Cooperador en Cerocahui, Chih., desde 2007 hasta la fecha.

Jesuitas quieren recuperar cuerpos de sacerdotes

El Padre Hernán Quezada, integrante de la comunidad jesuita en México, en entrevista para Aristegui Noticias, lamentó el hecho y mencionó que esperan recuperar los cuerpos de los sacerdotes asesinados.

"Nos estamos moviendo en todos los niveles porque hay un tema, primero, la seguridad de toda la comunidad, es una estación muy compleja y el siguiente es recuperar los cuerpos de nuestros hermanos".

"Eran parte del pueblo, queridísimos, respetados, amados por muchas personas en la Sierra Tarahumara".

Compañía de Jesús condena asesinato de sacerdotes

En un comunicado, la Compañía de Jesús condenó y exigió justicia por el asesinato de los sacerdotes.

"Los jesuitas de México, con profundo dolor, denunciamos el homicidio de nuestros hermanos... Condenamos estos hechos violentos, exigimos justicia y la recuperación de los cuerpos de nuestros hermanos que fueron sustraídos del templo por personas armadas.

"También demandamos que de forma inmediata se adopten todas las medidas de protección para salvaguardar la vida de nuestros hermanos jesuitas, religiosas, laicos y de toda la comunidad de Cerocahui".

 

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