Ponen fecha de caducidad a la corrupción del transporte


Los asaltos bancarios que se registran al inicio de cada semana en Hermosillo, es una costumbre que no han podido -o no han querido- acabar las autoridades policiacas.
Este lunes 13 de marzo, el mensajero de una empresa de exportación de carne de cerdo fue asaltado cuando pretendía hacer un depósito en efectivo.
Lo que más irrita a la población cuando se entera de estos hechos, es que ya deberían haber puesto un operativo policiaco para evitar este tipo de acciones tan previsibles de parte de los malandros, quienes se aprovechan de la vulnerabilidad de los hermosillenses.
Si las autoridades saben perfectamente que los lunes por la mañana se hacen largas filas de mensajeros con maletines llenos de dinero para hacer sus depósitos en las sucursales bancarias (producto de las ventas de la semana anterior), ¿qué esperan para prevenir estos asaltos?
Los asaltantes -como usted se ha dado cuenta en los últimos años- se encuentran al acecho de cualquier descuido ciudadano para cometer un robo y aprovecharse de la gente.
Han llegado a robar, incluso, hasta en oficinas de gobierno, como fue el caso de hace unos días.
No se digan campos agrícolas, casas habitación, automóviles, etcétera.
Si consideramos que en Hermosillo se cuentan con al menos 300 patrullas de las diferentes corporaciones, ¿será posible que se organicen para turnar una unidad por sucursal bancaria para evitar estos asaltos que en su mayor parte son con armas de fuego?
Y lo más extraño de todo, es que a plena luz del día.
Este lunes 13 de marzo, mientras el Secretario de Seguridad Pública en Sonora ofrecía una conferencia de prensa para dar a conocer los resultados de los programas conjuntos Hermosillo-Seguro y Escudo-Ciudadano (correspondientes al primer trimestre del año), un ladrón con arma de fuego asaltaba el banco HSBC de Solidaridad casi esquina con Navarrete, llevándose un botín de 58 mil pesos que muy bien los aprovechará para disfrutarlos en sus vacaciones de Semana Santa, las cuales ya están a la vuelta de la esquina.
Dentro de esa conferencia entre Adolfo García Morales y el presidente municipal de Hermosillo, Manuel Ignacio Acosta, se informaron datos verídicos de las diferentes manifestaciones de la delincuencia que hay en Hermosillo.
Información buena, y otra no tan buena.
En general, dicho reporte indica que los robos de automóviles y casas habitación han bajado entre un 15 y un 20%.
La mayoría de los carros que han cambiado de dueño se los han llevado de colonias de mediana clase social, como es el caso de la San Benito y Balderrama, quizá porque no se intensificó tanto la vigilancia policiaca como en el Vado del Río, donde se encuentra el Centro de Gobierno y los súper mercados que ya cuentan con mucho patrullaje, principalmente durante el día.
En el caso de los robos a casas habitación, resulta obvio que la gran mayoría se registran en fraccionamientos relativamente nuevos y de interés social, cuyas viviendas no cuentan con rejas y sistemas de protección. Esto debido a que allí viven matrimonios que tienen pocos ingresos, pese a que ambos trabajan.
Pero el sector que de plano está amolado por tantos robos sufridos en los últimos meses, son los jardines de niños, escuelas primarias y secundarias de la localidad; ya que resulta común enterarse de que alguno de los planteles ha sufrido de cinco hasta ocho asaltos con violencia en lo que va del ciclo escolar, es decir, de septiembre a la fecha.
Mientras la Policía Municipal o Estatal tratan de hacer su trabajo, lo más recomendable es que cada quien asegure su automóvil, ya sea colocándole un bastón, adaptando la alarma o simplemente instalándole un interruptor (oculto) de corriente.
De igual forma en las viviendas hay que mandarle poner rejas a sus puertas y ventanas, así como alarmas y coordinarse constantemente con los vecinos que en muchas de las ocasiones evitan que los malandros nos dejen vacías nuestras casas.
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Tal parece que la corrupción sigue buscando no tener fecha de caducidad.
Esto debido a las 21 concesiones de transporte rural que seguían operando hasta hace unos días, y que habían sido otorgadas a familiares y amigos de ex funcionarios de la pasada Administración Estatal.
Dichas camionetas -tipo Vans- que transitaban de Hermosillo al Poblado Miguel Alemán y demás campos agrícolas de la Costa de Hermosillo, gozaban de permisos otorgados de manera irregular durante el mandato de Roberto Romero como secretario de Gobierno y de Prisciliano Meléndrez como director del Transporte Público en Sonora -durante el sexenio del ex gobernador, Guillermo Padrés-.
Luego de varios meses de litigio por parte de los concesionarios tradicionales que se apegaron a derecho (concretamente la empresa Transportes de la Costa de Hermosillo), por fin la Secretaría de Infraestructura y Desarrollo Urbano (Sidur, cabeza de sector de la Dirección General del Transporte Público en Sonora) emitió una resolución administrativa revocando el mandato a esos 21 concesionarios irregulares, lo cual se publicó en el Boletín Oficial del Gobierno del Estado.
De las cosas que me llaman la atención sobre este caso, es que las carreteras de la Costa de Hermosillo que se encontraban totalmente despedazadas, las gozaban en los últimos meses los concesionarios irregulares para transportar alrededor de 1000 (mil) personas diariamente; siendo que en aquellos años, no gestionaron ninguna rehabilitación ante la Junta de Caminos dependiente de Sidur, de la cual tampoco vamos a lanzar las campanas al vuelo.
Imagino que al no quedarse con los brazos cruzados esos 21 concesionarios, promoverán amparos y demás recursos legales para recuperar lo que de manera “chueca” consiguieron ante las autoridades del sexenio anterior.
Sin embargo me queda muy claro que para esta misión van a batallar.
Y mucho.
Por el simple hecho de que ahora no pueden manipular a las autoridades, como antes lo hacían.
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La salida de Moisés Gómez Reyna como coordinador de la Fracción Parlamentaria del Partido Acción Nacional (PAN) en el Congreso del Estado, tiene dos lecturas:

O se trata de un partido que muestra unidad en tiempos difíciles.

O se trata de un acto disciplinario y hasta timorato ante el supremo líder Damián Zepeda Vidales, actual secretario general del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PAN.

Lo cierto es que después de año y medio de estar al frente de la Bancada Panista en la 61 Legislatura, Gómez Reyna logró muchos acuerdos no solo con los Diputados de su partido y de otras siglas partidistas; sino con diferentes actores políticos de la entidad.

Su experiencia en el servicio público lo hicieron actuar de manera responsable al detentar su investidura, al grado de hablar y declarar solamente lo necesario.

Sin decir de más, ni de menos, utilizando solo las palabras correctas.

La llegada de Luis Serrato al frente de los Diputados Panistas, nos confirma que Gómez Reyna es un hombre de palabra.

Esto lo digo porque hace unos meses, al visitarnos en la Mesa Cancún, uno de los compañeros periodistas le preguntó si dejaría el puesto de coordinador, contestándole palabras más, palabras menos que “yo soy un hombre de palabra, mis compromisos siempre los cumplo, independientemente de las circunstancias”.

David Galván Cázares, presidente del Comité Directivo Estatal (CDE) del PAN, será quien evalúe si el trabajo de Serrato Castell resulta igual o mejor al desempeñado por el originario de Bácum.

La segunda muestra de que Gómez Reyna dejaría la Coordinación Parlamentaria del PAN, se registró hace unas semanas cuando su vocero, Carlos Díaz Ayoub, emigró para desempeñar el mismo cargo en la sede estatal del PAN.
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A propósito de Luis Serrato, interesante la propuesta que llevó este jueves al Pleno del Congreso del Estado.
El ahora coordinador de los Diputados del PAN, propuso que se fomente más la donación de órganos a cambio de otorgarles becas escolares a los hijos de los donantes.
Dicho de otra manera:
Si se muere Eugenio Madero Samaniego, y en caso de que sus órganos llegaaaran a servir y fueran donados a otra persona (repito: es un ejemplo), sus cuatro hijos tendrían derecho a becas y estímulos económicos mientras terminan su educación.
Recursos que vendían por parte del gobierno, por supuesto.
En el Pleno del Congreso de Sonora, por cierto, se vivió un sentimiento de nostalgia pero con mucho agradecimiento, cuando Serrato Castell anunció la presencia de los papás del joven Gabriel Domingo, quien con su reciente muerte donó sus órganos que sirvieron para otras 90 personas que hoy gozan de plena salud.
Dios bendiga a este joven.
 Y a sus papás también.
Creo que esta sí es una buena opción para fomentar la donación de órganos entre todos los sonorenses.
Y no como la ocurrencia aquella que se promovió (pero que no caminó) durante el sexenio del ex gobernador, Eduardo Bours, cuando la entonces Legislatura proponía que todo niño nacido en Sonora se convirtiera -en automático- en donador de órganos.
Bueno, amigos. Por hoy es todo.
Este miércoles, por cierto, los periodistas de la Mesa Cancún tendremos como invitado al joven presidente del Comité Municipal del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Hermosillo, Edgardo Briceño Hernández.
Pero de esos detalles y otros temas, les tendremos en la próxima columna.
Nos vemos el viernes.
Facebook Eugenio Madero Samaniego

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