Los tapados destapados.

Diálogo

Por David Figueroa Ortega

 

 

El termómetro político- electoral con miras al 2018 se calienta al iniciar la semana de destapes de los candidatos a la Presidencia de México.

 

Las fuerzas políticas empiezan a asentarse y se despejan dudas rumbo al proceso electoral del año próximo respecto a quienes serán los abanderados de los distintos partidos y de las alianzas o coaliciones que disputarán la máxima magistratura, a nivel nacional, en la búsqueda de posicionarse como primera opción para los mexicanos.

 

El destape del ex secretario de Hacienda, José Antonio Meade Kuribreña, como aspirante a la Presidencia de México por el PRI marca prácticamente el arranque formal de esa contienda por el máximo cargo en el país y por la mayoría de los escaños en la Cámara Alta y Baja del Congreso de la Unión.

 

En forma tradicional, el destape en el PRI representa el centro de la atención de la clase  política de los diversos partidos y referencia obligada para las distintas organizaciones que en esa forma miden las posibilidades de ganar la Presidencia de México en manos ahora del Partido Revolucionario Institucional.

 

El presidente Enrique Peña Nieto tomo una decisión arriesgada al romper con la tradición que siempre caracterizaba al PRI de postular a alguien con militancia tricolor y ahora se decide por un candidato que los priistas no lo sienten propio.

 

Desde las últimas reformas a los estatutos del PRI para que los militantes de ese partido pudieran pronunciarse por un candidato externo, se dio un anticipado destape a favor de Meade Kuribeña y que hace unos días Luis Videgaray, el mejor amigo de Peña Nieto en el gabinete federal, reafirmó con un discurso que no dejaba lugar a dudas de quién era “el tapado destapado”.

 

La decisión asumida por el Presidente Peña Nieto de inclinarse por Meade seguramente ocasionará reacciones al interior del PRI y el posible golpeteo, por debajo de la mesa, de los grupos que tradicionalmente están acostumbrados a estar en el poder.

 

Meade Kuribreña, reconocido entre la militancia priista como un servidor público eficiente y reconocido por sus buenos resultados en las responsabilidades que se le han encomendado, no sólo en el Gobierno priista sino anteriormente en el PAN, se convierte  así en “la carta fuerte” para el tricolor.

 

Mientras que por Morena -Movimiento de Regeneración Nacional- el eterno candidato, Andrés Manuel López Obrador programa registrarse y auto-nominarse el 12 de diciembre entrante, nada mas ni nada menos que el día de la celebración de la virgen de Guadalupe. 

 

Por el Frente Ciudadano por México, aunque no es oficial, todo indica que ya tiene candidato y es Ricardo Anaya Cortés, a quien le fueron abriendo paso y creando las condiciones para que sea el abanderado en esa alianza con el PRD y Movimiento Ciudadano.

 

Anaya a quien se le ha ido descomponiendo el frente en algunos estados.

 

Baste mencionar que sólo en Jalisco, Enrique Alfaro, Alcalde de Guadalajara por Movimiento Ciudadano (MC), rechaza una alianza con los partidos Acción Nacional (PAN) y de la Revolución Democrática (PRD) para ser gobernador de Jalisco.

El Frente Ciudadano por México se enfila al fracaso por la “incongruencia” de algunos integrantes como Miguel Ángel Mancera y la injerencia del gobierno de Enrique Peña Nieto, afirmó Enrique Alfaro.

Miguel Ángel Mancera, en reunión el miércoles en la Ciudad de México,  desconoció acuerdos adoptados desde el principio de las negociaciones y, al igual que el panista Rafael Moreno Valle, exigió un proceso abierto para elegir al candidato presidencial, al recordar que él fue el constructor del Frente Ciudadano por México.

 

Aunque los partidos y alianzas político-electorales ya tienen definido a sus aspirantes presidenciales, la duda está en los aspirantes independientes que lograran las firmas de apoyo ciudadano para meterse a la boleta electoral. 

 

Mientras tanto las preferencias se moverán al tener ya candidatos definidos.

 

Lo lamentable es que los partidos políticos siguen con sus rituales que poco o nada agradan al ciudadano de hoy.

 

 

David Figueroa Ortega es empresario, ex cónsul de México en Los Ángeles y San José, California; ex diputado federal; ex alcalde de Agua Prieta; ex dirigente del PAN en Sonora.

 

Agradezco sus comentarios y retroalimentación a través del correo electrónico davidfigueroao@me.com; y  en redes sociales: Twitter @DavidFigueroaO /Fb David Figueroa O.

 

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