Entretelones
Samuel Valenzuela
Samuel Valenzuela
Luego de la separación “voluntaria” de Rubén Rocha Moya como gobernador de Sinaloa, en corrillos del oficialismo se solazaron al considerarla como una “jugada magistral”, por desemponzoñar las malévolas intenciones del gobierno de Estados Unidos de extraditar al interfecto.
Elucubraron sobre la subsistencia del fuero constitucional en la figura de “gobernador con licencia”, lo cual obligaba al trámite de juicio de procedencia en un poder legislativo federal con su fraudulenta mayoría calificada, lo cual era garantía de impunidad para el narcogobernador.
Demoledor criterio.
Desde esa perspectiva, nos caímos para atrás fuertemente pasmados, cuando dimos cuenta del operativo en medios y redes sociales desde la misma presidencia de la república, para permear en la opinión pública el posicionamiento del gato de angora de Palacio Nacional y ejecutor de la toma de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Arturo Saldívar.
Pues ese repelente sujeto expuso, en resumen, que el fuero constitucional lo da el ejercicio del puesto y si ese puesto no es desempeñado por solicitud de licencia, carece de fuero: “el ‘fuero’ protege a la función no a la persona. Quien obtiene una licencia ya no ejerce la función, por tanto, puede ser detenida como cualquier persona pues ya no goza de impunidad procesal”, posteó en la Red X.
Esa conclusión de un sicario jurídico al servicio de la 4T, deja colgado de la brocha a Rochas Moya y al alcalde de Culiacán, también con licencia, Juan de Dios Gámez Mendívil, salvándose por lo pronto Enrique Inzunza Cázarez, quien desde su guarida en el centro geopolítico del narco en México, Badiraguato, Sinaloa, se resiste a solicitar licencia al senado de la República a pesar de su documentada participación en las narcoelecciónes de 2021 y 2024 en Sinaloa y en otros estados del país.
Enrique Inzunza C.
En otras palabras, aquel cínico y desvergonzado ¡¡Nostasolo!! de julio de 2024 se transformó en soledad para Rocha Moya, quien sin embargo disfrutó a placer meses de impunidad, ya que a pesar de las múltiples evidencias de su colusión de larga data con el cartel de Sinaloa, con el asesinato de Héctor Melesio Cuen Ojeda y ser parte de uno de los bandos que dejan un baño de sangre desde hace casi dos años, la Fiscalía General de la República, no ha movido un dedo en su contra.
Incluso, menos de 24 horas después de recibir la solicitud de la corte del distrito sur de Nueva York para la detención con fines de extradición de Rocha Moya y nueve de sus contlapaches, el titular de la Fiscalía Especializada de Control Competencial de la FGR, Raúl Jiménez Vázquez, dijo durante una rueda de prensa que no hay pruebas suficientes para justificar que Rocha y otros funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa sean detenidos de forma urgente ni que sean responsables de los delitos que les atribuye el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
“No hay ningún motivo, no hay ningún fundamento, no hay ninguna evidencia que nos permita apreciar el porqué de la urgencia de la detención provisional”, expuso Jiménez Vázquez, quien por supuesto tampoco aceptaría indicio alguno de cómo el narcogobernador ahora con licencia operó con los chapitos los triunfos electorales en Sinaloa y otros estados del país en los comicios de 2021 y 2024.
Ariadna Montiel y Alfonso Durazo.
Por supuesto que esa trama delicuencial se sabía en Palacio Nacional y en las verijas de MORENA, pero por la naturaleza de los crímenes y sobre todo de los beneficios políticos de los mismos, estuvieron deteniendo el cerco hasta donde les ha sido posible para también en lo posible salvaguardar al inquilino de La Chingada, santo varón metido hasta el cogote en las alianzas de Rocha Moya con el narco.
Habrá qué ver si el deslinde de Saldívar a nombre de la cúpula cuatrotera respecto a las fechorías del sinaloense en desgracia, genera reacciones temerarias, tanto de él como del senador Inzunza, quienes al verse colgados de la brocha a lo mejor optan por tratar de caer en lo blandito y se suman al programa de testigos protegidos del gobierno gabacho.
Por lo pronto, se insiste en el apotegma de cambiar para seguir igual, porque se da el caso de que como gobernadora interina de Sinaloa quedó la más fiel de las escuderas de Rocha Moya, Yeraldine Bonilla Valverde, beneficiaria de la tómbola morenista al inicio de su carrera política y estigmatizada por su propio ahora exjefe, como quien laboraba como meserita en una lonchería culichi.
Karla Córdova G.
E igual ocurrió en el caso de la alcaldesa interina de Culiacán Ana Miriam Ramos Villarreal, la más incondicional del alcalde ahora con licencia, Gámez Mendívil, con el agregado de su trayectoria por años como operadora financiera de grupos afines a su exjefe, o sea, solo han cambiado los nombres, porque los esquemas criminales siguen intactos, además ratificado todo en los discursos de aceptación de sus nuevos cargos, en donde lo sustantivo fue la incondicionalidad y lealtad absoluta a sus jefes.
En ese enredoso contexto, la presidente Claudia Sheinbaum viajó a Palenque en donde seguramente sostuvo reunión privada con su amlo, mientras en la capital del país se realizaba el ritual de gritarle ¡nostasola!, durante la celebración del VIII Congreso Nacional Extraordinario de MORENA, la misma tonada dedicada hace casi año y medio al ahora solitario Rocha Moya.
La reunión cúpula del partido oficial fue para acatar la instrucción presidencial de sacar a Luisa María Alcalde de la dirigencia nacional y nombrar como tal a Ariadna Montiel Reyes para desde ahí cosechar electoralmente lo que sembró como repartidora de millonarios presupuestos a través de programas sociales, con el reto de conseguir muchos votos sin la ayuda de bandas del crimen organizado, si es que el actual susto resulta como lección aprendida.
Cual debe, momentos estelares los del gobernador de Sonora, Alfonso Durazo Montaño por su calidad de presidente del Consejo Nacional de MORENA, acompañado por numerosa comitiva sonorense, entra la que divisamos a la eficaz alcaldesa de Guaymas, Karla Córdova, que en el caso del mandatario estatal, hasta ahora no lo han podido enredar en el tema de moda cuyo protagonista principal es su exhomólogo vecino del sur.
De destacar el belicoso mensaje del titular del Poder Ejecutivo Sonorense al destinar a partidos de oposición una violenta catilinaria digna de mejores cosas o bien de la nueva dirigente de su partido y no de un gobernador obligado a la convivencia política propia de la pluralidad y gobernar sin distingos partidistas, sin que tengamos algún apunte sobre alguna mención al desmantelamiento de la banda del narcogobernador Rocha Moya que operaba desde las entrañas de MORENA.
Juan Ochoa Valenzuela.
En el actual convulso panorama y perspectivas, llama la atención la convocatoria presidencial para la unidad nacional en defensa de nuestra soberanía ante los malévolos planes injerencistas del orate de la Casa Blanca, cuando esos llamados los hace quien al igual que su antecesor se dedica al denuesto y a la estigmatización de cualquiera que piense u opine distinto a los cánones impuestos desde su púlpito mañanero.
Por supuesto somos patriotas y siempre estaríamos dispuestos a defender la soberanía de nuestro país, pero no si tal soberanía implica defender a narcotraficantes y sus narcopolíticos aliados y que juntos le dieron en la madre a las reglas electorales y al derecho democrático de los mexicanos de elegir libremente a nuestros representantes populares, porque sabrá Dios cuántos alcaldes, diputados locales, federales, senadores y hasta gobernadores ocupan sus cargos gracias al canillazo de sicarios durante el proceso en el cual resultaron electos.
Por otra parte, contrastante el ánimo festivo de la cúpula de la ganadería regional al llevar a cabo su asamblea anual, frente a la crisis histórica que viven los pequeños y medianos ganaderos de Sonora, hasta donde obviamente no llegan las razones y motivos para tener tan feliz al presidente de la Unión Ganadera Regional del Gobierno de Sonora, Juan Ochoa Valenzuela.
Asamblea ganadera.
Nunca la ganadería de esta entidad había estado representada por la mediocridad y de una elite denominada como comesola por la pequeños y medianos ganaderos, que desde ya buscan las formas por emprender la vía de la recuperación de la rectoría de esa actividad productiva y dejar de estar condenados a decisiones ajenas al gremio.
Para el hombre de a caballo, de las campeadas y corridas, de las batallas ante la sequía las recurrentes ruinas por la compra de caro alimento, del coyotaje en la compra-venta de animalitos, de la inseguridad en sus ranchitos, son fregaderas que su dirigente sea tratado como empleado por la titular de la sagarpita, Célida López Cárdenas, quien sabe de ganadería lo que ha leído en Google.
La sana distancia entre la UGRS y el gobierno siempre ha sido buena consejera y ya repercutido de muy buena manera en el gremio ganadero y al contrario, nunca como en la época de Padrés con un tal Luis Sierra y ahora con Ochoa Valenzuela les ha ido tan mal, de acuerdo con una diversidad de opiniones que a lo largo de los meses pasados nos han caído a este desordenado escritorio, todo porque la UGRS ha sido convertida en una dependencia más de la estructura de gobierno y más o menos segundona.