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+ Toño Astiazarán escucha a los hermosillenses y cancela las “multas tecnológicas”; las cambia por amonestaciones para concientizar sobre exceso de velocidad; recupera Guaymas su principal avenida: 22 MDP para rehabilitarla; piden retirar chatarra y recuperar banquetas
Agustín Rodríguez L.
GUAYMAS, Son. – Tránsito Municipal en Hermosillo calculaba los millones que llevaría a las arcas de Tesorería con la estrategia de aplicar multas “tecnológicas”, es decir, aquellas aplicables para conductores que transitaban a velocidad excesiva al ser detectados por los arcos de seguridad colocados en los accesos citadinos.
A cientos de domicilios llegaron notificaciones de multas y orientación de cómo cubrirlas. En algunos casos con 4 o 5 cobros, equivalentes a las veces que el ojo digital de la instalación captó las prisas de los conductores.
Temprano este jueves, leía del brinco dado por los hermosillenses al conocer la medida. Imaginé a Toño Astiazarán, el alcalde, reaccionando ante el sentir ciudadano y no me equivoqué, pues poco después leí el comunicado de su oficina de prensa. Así inicia:
“Ante la inquietud de las y los automovilistas por las multas aplicadas con tecnología en los arcos de seguridad, el presidente municipal Antonio Astiazarán Gutiérrez instruyó al Departamento de Tránsito a sustituirlas por amonestaciones”.
Jugada política, claro. Toño es un político hábil y de gran experiencia. Sabe que debe entender y atender a la gente y en este caso, no está de acuerdo en operar esos arcos de seguridad con ese objetivo, al considerarlo un afán recaudatorio.
Esas instalaciones se ubican en calles amplias, de mucho tráfico y no es fácil fijar una velocidad, y menos en el día a día para ir al trabajo, la escuela o a citas importantes de negocios.
Pero, cierto, puede pasarse por alto una velocidad más alta, pero no tanto y Toño Astiazarán  destaca la importancia de escuchar y atender a la gente. Su administración siempre ha tomado las decisiones que impactan a la ciudad junto con las y los ciudadanos.
Así que decidió lo que la gente quería: las multas ya emitidas mediante la tecnología de los arcos de seguridad serán canceladas. Las multas electrónicas elaboradas por oficiales de tránsito con esa tecnología “serán reemplazadas por amonestaciones a quienes excedan el límite de velocidad establecido en la normatividad federal y estatal”.
Es decir, debieran hacerlo, pero no lo harán.
Pero deja claro que “en Hermosillo la seguridad vial no es un tema menor” y enfatiza que los accidentes de tránsito “afectan familias, cuestan vidas y tienen un impacto real en la vida diaria de la ciudad”.
Suelta este dato: esos arcos en las entradas de la ciudad han ayudado a blindar Hermosillo, pero también a reducir accidentes, hasta bajar desde un 50 hasta el 100% los accidentes viales en bulevares tan transitados como Enrique Mazón, García Morales y Manuel Clouthier.
Cualquier medida para reducir accidentes es buena y, ciertamente, es indispensable continuar impulsando acciones preventivas para evitar tragedias por accidentes de tránsito, como resalta Toño en el video donde confirma que las patrullas asignadas a la Unidad de Movilidad Inteligente continuarán trabajando para hacer cumplir las reglas tránsito.
Está en cada conductor ahorrarse sanciones, haciendo avanzar la seguridad de ellos mismos y de los peatones. Se aplaude esa reacción y era de esperarse de un auténtico político, como es el alcalde capitalino, afín al sentir popular que, al ceder, confirma ausencia de afán recaudatorio en las medidas preventivas, sin dejar de lado la importancia de fortalecerlas y fijarlas en la mente de cada ciudadano.
POR FIN ARREGLAN LA GARCIA LÓPEZ
Tardan, con mantenimiento retrasados o nulos, pero por fin se impuso la gestión de la autoridad municipal y comenzó a rehabilitarse la calzada Agustín García López, trazo urbano de la carretera federal 15.
Todo mundo conduce por allí. No se puede evitar dada la escasa visión de quienes hace décadas debieron prever el caos que implica dejar una sola calle para recibir al futuro. Se cree que hay más de 60 mil autos en la ciudad y se suman los visitantes, sobre todo los fines de semana que medio Sonora y algunos vecinos de Sinaloa y Chihua visitan nuestras playas de Miramar y San Carlos, y las del transformado El Cochórit, en Empalme.
La alcaldesa Karla Córdova confirmó 22 millones de pesos para recuperar dos tramos severamente impactados por el intenso tránsito. Y eso que dos libramientos, uno estatal y otro federal, evitan los vehículos de carga.
Ahora el ciudadano común pide estricta supervisión. No deben existir fallas en los trabajos que nos devuelvan en poco tiempo al estado que esa tan utilizada vía tenía hasta este lunes, cuando se comenzó con la mejora.
Imagínese volver a tener 22 millones de pesos. Un mundo de dinero para los alcances municipales.
Fue eso, primero, la ausencia de dinero; luego, las fugas de agua y drenaje, lo que retrasó un mes los trabajos, pero ya van.
La preocupación actual es la calidad o la dimensión, porque la licitación fue hace meses y la guerra de Medio Oriente, que nos pega a todos, disparó precios del petróleo y sus derivados más de 40%.
El asfalto es uno de esos derivados. Si la empresa constructora no tomó sus previsiones, batallará, pero no debe recurrir a reducciones en la dimensión de la obra o, peor, la calidad del trabajo.
Hace 20 años vimos una obra de fondo a cargo de la administración municipal de Carlos Zataráin, con levantamiento total de carpeta y rehabilitación de la base, enriquecida y vuelta a compactar, sin faltar solución a las fallas crónicas de agua y drenaje.
Abarcó desde el acceso norte hasta el del sur. En ese entonces la calle, marcadamente, superaba el nivel de la banqueta. Las aceras y guarniciones fueron recuperadas y de nuevo utilizadas para uso y protección de peatones, función que se había perdido, al tomarse como estacionamiento.
Hoy se repite el problema y, como no hay obstáculo, el automovilista hace lo mismo, usa su banqueta como estacionamiento o desciende a una acción espontánea, pues solo es “un ratito”.
Celebremos la mejora. La García López reducirá afectación a vehículos en tránsito al dejar de saltar en baches, “bolas” o fisuras.
Ahora se debe pasar al siguiente tema, que compete a la persona responsable de la Dirección Municipal de Imagen Urbana, y su similar en la Dirección de Control Urbano:
¿Sería posible aplicar la regla y retirar chatarra de las calles, puestos de venta ambulante de las banquetas, acabar con la costumbre de estacionarse en ellas o utilizarlas para maniobras de negocios allí establecidos?
Es el siguiente paso, si es que la función de esas oficinas existe, lo cual no se reflejó en los últimos tiempos, que van más atrás de la presente administración municipal.
Si no es posible, sigamos en el desorden y conformémonos con el asfalto nuevo sobre un tramo que ya se rehabilita, después de tanto tiempo y esfuerzo.
COMO PES EN EL AGUA
Este jueves se captó al profesor Trinidad Flores en charla amena con Claudia Lizárraga.
El coordinador del Partido Encuentro Social (PES) en Guaymas-Empalme habría propuesto a la empresaria de la radiodifusión dirigir las siglas en el puerto, para lo que sigue. Buena jugada.

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