Entretelones
Samuel Valenzuela
Samuel Valenzuela
Hace un par de semanas elucubrábamos un grupo de amigos y amigas, sobre lo conveniente para los comunes mortales el control y dominio de un grupo del crimen organizado en una región o en un municipio, porque se acaban disputas y la población civil recupera la movilidad sin riesgos.
Eso ocurrió en la mayor parte del territorio del Estado de Sinaloa hasta antes de julio de 2024 y para no ir muy lejos, más o menos eso pasa en Navojoa, Agua Prieta y otros municipios de la entidad en donde soló los chicharrones terminan tronando de un lado de la ecuación en la que se dirimen las diferencias entre grupos criminales.
El enlace y Brugada.
En otras palabras, el índice de paz, de felicidad, la baja de homicidios dolosos o de delitos de alto impacto, no es solamente producto de la “eficaz coordinación y colaboración entre instancias de gobierno en el combate al delito”, sino buena parte la aporta el dominio de un grupo sobre otro u otros, en un fenómeno ya muy estudiado, imposible de desmentir y manifestado en grandes regiones del país.
Otro factor importante en el proceso de pacificación de bandas de grupos del crimen organizado, es la estructura de complicidades con instancias de gobierno y otra vez el ejemplo de Sinaloa y el gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya; en estos días se populariza el caso de Morelos y desde hace mucho tiempo están los casos de Michoacán, Veracruz, Tamaulipas, Guerrero, Oaxaca, entre otros.
En este contexto, el parteaguas sin duda fue la política pública impuesta desde diciembre de 2018, denominada “abrazos en lugar de balazos”, la sospechosa liberación de Ovidio Guzmán en el Culiacanazo, el afectuoso saludo a la mamá del Chapo Guzmán y la defensa presidencial a los derechos humanos de sicarios del narco.
Enrique Díaz Vega al volante.
Ese conjunto representa para muchos la recompensa del alto mando de la 4T por los favores recibidos en campañas presidenciales y el pilón de la de 2021, y ahora, la extraña defensa de la presidente Claudia Sheinbaum a la decena trágica sinaloense encabezada por Rocha Moya, solo es una extensión de dicha recompensa por el extraordinario plus que representó en votos el dinero del narco aportado para su campaña y en general para las campañas de MORENA y aliados.
Esa es una sospecha ya tatuada en el imaginario popular y por eso para nada extraña la versión semioficial respecto a que, entre las primeras confidencias de Enrique Díaz Vega ante la fiscalía gabacha a cambio de prerrogativas de testigo protegido, es que el actual Secretario de Administración y Finanzas de la Ciudad de México en el gabinete de Clara Brugada, Juan Pablo de Botton Falcón, fue el canal para el financiamiento del narco de las campañas de Claudia Sheinbaum y de su ahora jefa.
En nuestras elucubraciones con amigos, se destacó la buena ventaja para la presidente Sheinbaum, el que a pesar del maremágnum de información en la que se relaciona a Andrés Manuel López Obrador con financiamiento producto del tráfico de drogas, ella lucía muy distante de dicha especulación y eso le permitía espacios para operar en defensa de los intereses de su mentor residente de La Chingada.
Pues ya cambiaron las cosas, porque la información filtrada por el Departamento de Justicia gabacha la involucra de forma directa como beneficiaria de ilícitos relacionados con actividades criminales y de esa forma explicar los atípicos resultados de la elección de 2024 y muestra de que con muchísimo dinero no fiscalizado la voluntad popular no cuenta y da paso a una narcodemocracia.
Está por verse mayor información sobre ese sobresaliente personaje y enlace para que fluyera gran cantidad de billetes a las campañas de MORENA, particularmente a las de Brugada y Sheinbaum, cuando esas fuentes de inteligencia señalan también cercanísimos afectos entre de Botton Falcón y José Ramón, Andy y Bobby López Beltrán, relación que data desde que los wevones hijos de su padre, estudiaron en la prepa privada Escuela Logos de la Ciudad de México, propiedad de Sergio de Botton Emmert, padre del presunto operador financiero de los Chapitos.
Chipilones del narco.
la plática de amigos y amigas mencionada al principio tuvo lugar antes de estas novedades y seguramente será tema este sábado frente a unos pellejos desparramados en el asador, agregándose además el inquietante tema sobre los riesgos de representantes de partidos políticos en tareas de organización territorial que los obliga a recorrer toda la diversidad de municipios de la entidad.
Todas las representaciones partidistas, incluida la de MORENA y aliados, se enfrentan al poder del grupo dominante particularmente en jurisdicciones municipales de la sierra baja y alta de Sonora, aledañas a las rutas terrestres y donde tienen que condescender con directrices del interés de quien o quienes mandan en determinada región o municipio.
Y la verdad es que no tienen para donde hacerse, porque nombrar como dirigente municipal a alguien distinto al indicado por el meramente, es ponerlo en peligro tanto a él como a su familia e incluso, de enterarse que no es de las preferencias del jefe de la plaza, mejor arranca para la milpa para sacarle la vuelta a sus compañeros de partido que vienen a tomarle la protesta.
Y si es consuelo, esta dinámica aplica para todos los municipios rurales del país, unos con mayor medida que otros, pero todos bajo lo que se ha dado a mencionar y calificar como narcoestado o la famosa paz narca en municipios y regiones donde un grupo se impuso sobre otros u otro, lo cual deriva en entornos sociales felices en las comunidades.
Encuesta de Lamarque Cano.
Mientras tanto, no tardan en darse a conocer los efectos por el affaire Rocha Moya y su defensa presidencial ultranza, en los cuales seguramente se reflejará en nueva baja en la intención al voto en favor del oficialismo, aunque como bien se dice por esos rumbos, una cosa es la opinión en una consulta aleatoria y otra el operativo electoral el día de la elección, la capacidad financiera para inhibir el voto contra uno y alentarlo por otro.
O sea, habrá que ver si distinto a los 3 procesos electorales anteriores el oficialismo sigue triunfante ya sin el apoyo del dinero del narco o al menos con no tanto dinero del narco y si la oposición logra capitalizar esa repentina debilidad o procura ese tipo de apoyos con grupos adversarios al dominante.
A propósito de consultas y encuestas, ya convirtieron en vacilada, en chunga ese jueguito desplegado por la cuarteta al parecer finalista de MORENA y aliados para contender por la gubernatura de Sonora, cuando un día si y el otro también se gastan buena lana para promover la divulgación de encuestas, pagar espacios en redes sociales para alardear en su posicionamiento.
A Javier Lamarque Cano le han hecho montón Lorenia Valles, María Dolores del Río y Célida López Cárdenas, toda vez los aparentes y extraños retraídos Froylán Gámez y Heriberto Aguilar, quienes aparecen solo de refilón en las cuchareadas encuestas de las también aparentes 4 corcholatas.
Paulina Ocaña Encinas.
El colmo es que hasta la señora del Río sacó su encuestita donde les saca buen trecho al resto, en tanto que Célida pareciera como disco rayado “voy arriba de las encuestas” a la menor provocación, con un Lamarque en apariencia sobradito y confiado de que será el dedeado, mientras la Lorenia luce como serena y sin apuros, sin perder la plasta de maquillaje y su peinado de salón.
Y de plano no podemos sustraernos al encanto de mencionar las extrañas maneras como se orquesta una campañita en contra de las legítimas aspiraciones de Paulina Ocaña Encinas de ser postulada por su partido para contender por la presidencia municipal de Hermosillo.
El tamaño del golpeteo en su contra debe ser igual a la desventaja que debe sentir quien esté detrás del denuesto mediático en contra de la Jefa de la Oficina del Ejecutivo, a quien hasta pretenden cuestionar su juventud e incluso su ilustre y señero apellido, no quedándonos más que elucubrar que se trata de un fuego “amigo” operado por quien pretende favorecer en cambio a un aguacate bastante verde al que quieren madurar a apretones.
A ojo de buen cubero, con todo el respeto que nos merecen Fernando Rojo de la Vega, Norberto Barraza, Vicky Espinoza, entre otros pretensos, no postular a la niña de los ojos de su abuelito, sería como buscar chichis a las culebras.
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