CRITICA
GASPAR NAVARRO
El descarrilamiento de un tren de Ferromex cargado de productos tóxicos en Naco, debe de encender la alarma en el gobierno federal para ejercer un mayor control en el transporte y uso de materiales contaminantes para que no se repita la contaminación minera del Río Sonora ni se registre una tragedia mayor.
La falla de un tren de Ferronales en Naco se suma a otros problemas similares de esa empresa pública registrados en Sonora, como sucedió en el 2024 en Nogales donde hubo dos descarrilamientos en la zona urbana, y en Santa Ana en el 2023 al descarrilarse 6 vagones en Estación Llano.
Ferromex atribuyó al descarrilamiento en Naco a un deslave ocasionado por las pasadas intensas lluvias, y aunque reconoce que ese incidente generó el escurrimiento de hidrosulfuro de sodio y derramamiento de concentrado de cobre asegura que la situación fue controlada sin afectación de personas ni del medio ambiente al aplicarse acciones de contención y recolección de materiales, pero las autoridades tienen otros datos.
La Secretaría de Salud de Sonora confirmó a una persona hospitalizada tras derrame químico en Naco, y que se mantiene una vigilancia epidemiológica y monitoreo sanitario en la zona afectada por el incidente de Ferromex.
A su vez, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, advierte que por el descarrilamiento en Naco se derramaron sobre el cauce de un arroyo con afectación a una zona de 1.7 kilómetros, por lo que Ferromex deberá remediar el daño ambiental.
En el tramo Cananea–Agua Prieta, municipio de Cuauhtémoc de Naco, Sonora, se aplicaron acciones inmediatas de contención para reducir la dispersión del producto y se determinó la clausura total temporal de la zona.
El percance, ocurrido el pasado fin de semana, involucró a tres góndolas que transportaban aproximadamente 240 toneladas de concentrado de cobre y un carro tanque con 72,000 litros de hidrosulfuro de sodio (NaHS).
Personal de la Procuraduría Federal de Protección al Medio Ambiente (Profepa) delimitó una superficie de 5,207 metros cuadrados impactada. La zona potencialmente dañada será determinada con estudios de caracterización ambiental.
La Profepa realizó monitoreos aéreos con drones sobre 10 kilómetros del cauce del arroyo y no se obtuvo evidencia superficial del derrame, pero no se descarta la presencia de contaminantes. Asegura que el concentrado de cobre ya fue retirado en su totalidad.
Como parte de las acciones de inspección y vigilancia, la Profepa, en coordinación con el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC), hizo recorridos de campo, muestreos de suelo y de biota para determinar el alcance de las consecuencias.
En cuanto a la responsabilidad de Ferromex, la Procuraduría Ambiental le ordenó la presentación de un plan de caracterización ambiental que abarque, al menos, tres kilómetros del cauce afectado y, con base en sus resultados, un programa de remediación, sujeto a la evaluación y aprobación de la autoridad ambiental.
La persona afectada por el derrame tóxico en Naco recibe atención médica en Nogales, y sus familiares reclaman a Ferromex el pago de una indemnización por los daños causados a su pariente, y según el alcalde de ese municipio, algunos habitantes ya están reportando sentirse mal con vómitos y mareos tal vez causados por la contaminación.
El descarrilamiento del tren de Ferromex en Naco, hace que cobre mayor relevancia la propuesta del gobernador Alfonso Durazo presentada a inicios de junio de este año de un Nuevo Modelo Institucional de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil que busca fortalecer la prevención y mejorar la capacidad de respuesta ante situaciones de emergencias y desastres.
Sonora se colocaría a la vanguardia nacional en materia de gestión integral de riesgos, al consolidar un modelo institucional enfocado en la prevención, la participación ciudadana y la protección efectiva de las personas y sus comunidades.
La iniciativa surge de la primera Consulta Popular realizada en la historia de la entidad y plantea sentar las bases para fortalecer la cultura de la prevención.
Entre sus principales propuestas destaca la creación de un organismo constitucional autónomo especializado en Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, el cual contaría con herramientas jurídicas y presupuestales propias para identificar, prevenir y mitigar riesgos en las ciudades.
Asimismo, se contempla mantener el mando unificado en situaciones de emergencia y desastre bajo la responsabilidad del Poder Ejecutivo estatal, con el propósito de garantizar una respuesta coordinada y eficaz ante fenómenos que afecten a la población.
Así las cosas, una vez aprobada esa iniciativa de Durazo de crear un nuevo modelo de Protección Civil, los responsables de esa institución deberán de inmediato poner orden en el manejo y transporte de productos tóxicos o contaminantes que pudieran poner en riesgo a la población sonorense, como es el caso de Ferromex con sus constantes descarrilamientos, o antes con el Grupo México y la contaminación minera del Río Sonora. (g_navarro_ruiz@hotmail.com)