Estas líneas…


+ Volvería el tesorero de Empalme… pero podría ir preso; reunión priista, pero confirman que urge una “limpia”; Sara hace cambios, pero sigue la amenaza: metralla en su casa; empresarios de Sonora proponen inversión y empleo

Agustín Rodríguez L.

EMPALME, Son.- Interesante situación vive este municipio.

Hace unos meses, se descubrió que el tesorero municipal no se cortaba las uñas y los zarpazos ya le costaban a la gente más de 5 millones de pesos, por lo cual se le despidió y, raro, se interpuso la demanda porque ya basta de dejar impunes a políticos depredadores.

Al confirmar que había elementos para proceder, un juez ordena aprehender a Carlos Arbayo, visto en Baja California Norte, camino a California para establecerse mientras pasa el temporal, no sin antes amenazar a quienes aprobaron su despido. También se dice, dejo fondeados a varios regidores para promover la recuperación del cargo y seguir con los “negocios”.

Ahora resulta que un juez dijo que esos regidores tienen razón al reclamar nulidad a la sesión del Cabildo que despidió al desaparecido Arbayo, porque no les notificaron ni sesión ni puntos a tratar. Es creíble. No hacerlo es una mala costumbre arraigada en los alcaldes.

Ahora, el alcalde Francisco Genesta trabaja bien con el nuevo tesorero, Víctor González, quien para empezar, se corta las uñas y ya puso en su lugar a los regidores acostumbrados a salir de apuros económicos, no todos necesidades básicas por cierto, inventando gastos y llevando facturas mas falsas que las promesas de bienestar hechas a Empalme por el Kiriki Gómez Cota.

La salida que encontraron los abogados que paga Arbayo –ojala dijera de dónde saca el dinero para ese y otros gastos—es muy buena. Da la razón a la síndico y varios ediles, pero también crea dos escenarios difíciles para el extesorero.

El primero, que no se valga la sesión y que una nueva ratifique acuerdos previos; segundo, que Arbayo vuelva, pero a su retorno se imponga la evidencia documentada y confirme que Carlitos en efecto, tenga cuentas pendientes y la autoridad judicial, sabiendo que regresa, vaya por él y lo ponga tras las rejas por emular a los tesoreros del ayer reciente.

Queda la duda: la estrategia es de los abogados de ¿Arbayo… del alcalde?

TIROS RAPIDOS

1.- Hubo encuentro de priistas, con cena y la infaltable bebida.

A la cabeza, el empresario y ahora político Roberto Romano, quien reunió gente valiosa, leal al partido, como el abogado Felipe Hernández, o el empresario radiodifusor y culto profesionista Javier Enrique Carrizales; también a otros activistas que deberán definirse, pues su lealtad era para una figura que ya está en otras siglas, con gran posibilidad de ser titular en “liga mayor”.

No faltaron aquellos que ya no encajan con la imagen que debe tener el político para poder aparecerse entre la gente en el futuro inmediato. De hecho, al menos dos están en la mira de la Contraloría estatal por su pasado oscuro en el control de giros negros y desaparición de medicina controlada en el sector Salud, cuya presencia ya afecta a quienes intentan posiciones de elección en el 2021, pese a estar hoy, por esas cosas de la vida, medrando en el erario estatal, evaluación que el propio Romano debió hacer cuando los vio llegar.

Apareció también el titular regional del Transporte, recién destapado el caso de taxis piratas, permisos falsos y extorsiones denunciadas por dos organizaciones del gremio que agrupan a unos 200 taxistas.

Ni pedir votos con gente así. Ah, al encuentro de priistas no acudió el dirigente del PRI, Gines Valentín Rodríguez. Pésimo mensaje.

2.- Sigue el “cambiadero” de funcionarios municipales, en camino de la mejoría administrativa que pretende Sara Valle.

Es que la expectativa de quienes buscaron entrar a la nomina por estos tres años era alta, dejando el análisis de los resultados de trienios previos, nocivos, altamente depredadores.

Con la llegada de Leticia Bonilla a la Oficialía Mayor del Ayuntamiento guaymense, en lugar del dentista Luis Gaxiola, podría darse un aire diferente a lo visto hasta ahora con el manejo patrimonialista de las dependencias que hace cada funcionario.

Excepto que la nueva funcionaria sea más afín a la tesorera, Celida Botello, que a la misma alcaldesa, y sigan las cosas igual a la hora de autorizar gastos y asignar la escasa obra pública –y ya ve usted, de mala calidad— como ha sido el actual ejercicio de la señora Valle.

Y debe analizarse con responsabilidad y preocupación el caso primero, de amenazas vertidas hace meses contra la integridad física de la alcaldesa, y enseguida la metralla –medio centenar de disparos de fusiles de asalto—lanzada la tarde de jueves contra su vivienda.

No se vale responsabilizar al crimen organizado y ya. La sociedad exige respuesta apegada a la ley, o seguirán las cosas escalando.

3.- El contraste con la información de violencia y muerte, vuelta costumbre en los medios, lo dan los promotores del desarrollo sonorense.

Fueron a México 35 de ellos para charlar con el presidente López Obrador y eso es bueno. No se enferman con los ataques que el “pejepresidente” recibe un día sí y otro también, por pisar calles con su proyecto de transformación del país, donde la prioridad es acabar la corrupción agobiante que empobreció a esta rica nación.

Propusieron invertir unos 54 mil millones de pesos y generar 50 mil empleos, a cambio de generar las condiciones propicias para ello. No puede invertirse en un ambiente de duda, choque, que la ley no logre resolver, por eso piden tal condición que el tabasqueño por supuesto, dice garantizar.

En Sonora se da por hecho que las cosas se hacen bien y, si por algo hay estas iniciativas, es porque el mando de Claudia Pavlovich da prioridad a la inversión, el empleo, pues eso genera riqueza y el desarrollo al que todos aspiramos.

Aquí se recuperaron esos rubros por esa confianza y lo confirman 4 mil empleos generados entre enero a agosto de este año. Y eso que la entidad sufre el “toque de queda” presupuestal en el país por el nuevo gobierno, que le representan 2 mil 600 millones de pesos menos, una dura prueba a superar este año y, se mira ya, el próximo no viene mejor.

Por la zona económica guaymense acudieron inversionistas como el visionario impulsor turístico Roberto Lemmen Meyer, el maquilero Luis Felipe Seldner Elías; por el sector pesquero e inmobiliario Julio Luebbert Mazón y Carlos Zaragoza.


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